viernes, 12 de julio de 2024

¡De flor me como un taco!

Dentro de la cultura mexicana la expresión ¡de lengua me como un taco!, hace referencia a que alguien esta platicando un hecho y se le juzga como mentiroso o exagerado. Sin embargo, aquí vamos a compartir recetas en donde el componente principal sea una especie de la flora nacional, y ¡sin mentiras!

Tacos de flor de calabaza

Porciones para 4 personas
  • 2 cucharadas de cebolla picada
  • tortilla de maíz al gusto
  • 3 piezas de chile cuaresmeño finamente picado
  • 330 gramos de flor de calabaza
  • una pizca de sal
  • 4 ramas de epazote
  • 1 cucharada de aceite vegetal
  • 1 diente de ajo 
 


Modo de preparación
Se coloca el aceite en un sartén a fuego; se acitrona la cebolla y el ajo. Por otro lado, los chiles cuaresmeños cortados en “juliana” se agregan y se cuece todo poco a poco.

Una vez sazonados los chiles y los demás ingredientes, se agregan las flores de calabaza en el sartén, donde está la cebolla y el ajo, después de 2 minutos se agrega el epazote. Y si se requiere de un sabor más picante se agregan chiles de árbol finamente picados. Ya para terminar, se calientan las tortillas y se rellenan con la mezcla.....Y...pa'dentro que están cenando!!!



En México se comen las flores y los tallos tiernos que provienen, principalmente, de Cucurbita argyrosperma (calabaza pipiana), Cucurbita moschata (calabaza de Castilla), Cucurbita ficifolia (chilacayote) y Cucurbita pepo (calabacita). La revista Arqueología Mexicana tiene un artículo sobre estas flores.

 
Y vayan a ver un cartel muy bonito e informativo sobre calabazas de la CONABIO.


La siguiente receta...tacos de flor de agave con huevo!!!


Tacos de flor de agave con huevo

Porciones para 4 personas

  • cebolla picada al gusto
  • tortillas de maíz al gusto
  • 3 piezas de chile jalapeño
  • 450 g de flor de agave
  • 4 piezas de huevo
  • una pizca de sal
  • 4 ramas de pazote
  • 1 cucharada de aceite vegetal
  • 1 diente de ajo
  • 4 piezas de hongos (champiñón, opcional)



Modo de preparación

Previo a la elaboración se limpian muy bien las flores de agave, como se hace con la flor de calabaza, sacando el pistilo para evitar que amargue el guiso y se cuecen con un poco de bicarbonato.

Se pone a calentar el sartén con un poco de aceite, se acitrona la cebolla y los chiles finamente picados. Se agrega la flor de agave seca al guiso para que termine su cocción y después se agrega el huevo, sal al gusto y  las ramitas el epazote también picado finamente. Si se desea agregar hongo champiñón al guiso, este le va muy bien. Finalmente se calientan las tortillas y se puede comer en forma de tacos.





A la flor de agave en el mercado la conocen como "gualumbos", "hualumbos" y "patas de gallina de cerro". Aquí hay un artículo del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) sobre el quiote y las flores del maguey.



La siguiente receta...tacos de flor de jamaica con queso!!!

Tacos de flor de jamaica con queso

Porciones para 4 personas

  • cebolla picada al gusto
  • tortillas de maíz al gusto
  • un cuarto de queso (muchos quesos son compatibles con el guiso)
  • 450 g de flor de jamaica
  • 1 cucharada de aceite vegetal 
  • 1 diente de ajo
  • sal al gusto
  • preparación de salsa (opcional)
  • crema (opcional)
  • aguacate (opcional)
Se corta un poco de cebolla en juliana, el diente de ajo y las flores de la jamaica (previamente lavadas). Se prepara un sartén con un poco de aceite, una vez caliente se vierten los tres ingredientes antes mencionados para una cocción suave. En otro sartén se agrega aceite, mientras se preparan los tacos de jamaica rellenos con el queso de su preferencia. Adicionalmente se puede preparar una salsa roja o verde para acompañar a los tacos e inclusive se pueden comer juntos con un plato de caldo de pollo o res.





Se dejan secar un momento los tacos de jamaica para quitar el exceso de grasa, para servir se les pone crema y/o queso, un poco de salsa y LISTO!!!...Son muy fáciles de preparar y muy ricos.


Próxima receta...lo estoy pensando...con lo de la cuarentena me he puesto a comer como pelón de ospicio y ya se notas las huellas de la batalla!!!


Más sobre flores comestibles en Cuexcomate:


lunes, 1 de julio de 2024

Tlaloc anuncia la llegada de los hongos silvestres en la Sierra Norte de Oaxaca

Eran las seis de la mañana de un día de septiembre. Mi abuelo Pedro Bautista, junto con mi papá, se alistaban para irse al rancho y ver que todo estuviera en orden en la milpa. El terreno estaba en medio del bosque y iban a checar las trampas que habían puesto un día anterior para atrapar a las ardillas, zorrillos y comadrejas que se comían los elotes y revisar las cercas vivas para que no pasaran los toros y vacas que rondaban en la zona y no se comieran el cultivo.

Bosque de encino-pino donde se colectan hongos

Como era fin de semana y no iba a la escuela, acompañé a mi mamá a dejar la comida; siempre me daba las tortillas y el pan en una canasta de carrizo. En lo que ellos comían, nosotras fuimos a cortar elotes para hacer atole, colectamos un huitlacoche y varios quelites. Al terminar me fui a cortar zarzamoras dentro del bosque (género Rubus). Me encontré con una gran sorpresa, algo que a mi corta edad desconocía. ¡Unos huevos blancos y rojos sembrados en el suelo le dije a mi abuelo! Cuando él se acercó me explicó que eran hongos comestibles y tal fue mi emoción que olvidé las zarzamoras. 

Me mandó por mi canasta, los rojos los cortó con una navaja, luego los golpeó por encima (no le pregunté la razón, ahora sé que era para esparcir sus esporas) y los blancos los dejó porque no estaban maduros. Ese recuerdo quedó en mi mente y mi inquietud de conocer más sobre ellos aumentó al ver una imagen de hongos comestibles y no comestibles en un diccionario básico de la editorial Larousse.

Hasta donde te encuentres, abuelito, te agradezco el conocimiento empírico que me brindaste. Ahora tengo las herramientas adecuadas para hablar del maravilloso mundo de los hongos y de mi experiencia en la Sierra Norte de Oaxaca.

Santa Catarina Ixtepeji es un municipio que se encuentra en la Sierra Norte del estado de Oaxaca. Gran parte de su territorio está compuesta de bosques templados que son importantes para la provisión de productos y servicios ambientales (Zacarías-Eslava y Castillo, 2010). Una clasificación de los productos es en maderables y no maderables, los primeros se enfocan específicamente a la madera y los segundos incluyen hongos, semillas, frutos, plantas medicinales, fibras, resinas, entre otros (Lopez-Camacho, 2008). 

Ubicación geográfica de Ixtepeji

Los hongos pertenecen al reino Fungi y a diferencia de las plantas, carecen de clorofila, son organismos eucariontes, su pared celular esta compuesta de quitina y se reproducen por esporas (Pardavé et al., 2007). Dentro del los bosques se encuentran los macromicetos que son aquellos cuyo cuerpo fructifero es visible al ojo humano y estudios previos de estos hongos mencionan que existe más riqueza en bosques de coníferas que de encinos (Landeros et al., 2006).  

Los macromicetos tienen importancia ecologica, pero además son relevantes a nivel social y económico en la época de lluvias. En principio solo se colectaban para autoconsumo pero con el tiempo empezó a tener mayor demanda debido a que el municipio se encuentran a orillas de la carretera federal que conecta con la ciudad de Oaxaca y tiene actividades de ecoturismo.  

Venta y exhibición de hongos a orilla de la carretera

A pesar de la gran riqueza y diversidad de hongos, el conocimiento de ellos a nivel local es reducido, solo se conocen unos cuantos comestibles que son comercializados. Los géneros son: Amanita, Hypomyces, Cantharellus, Lactarius, Ramaria. Estos se venden en su mayoría a nivel regional y estatal.

Hongo amarillo (Amanita basii)

Hongo rojo (Amanita jacksonii)

Hongo de chile (Hypomyces lactifluorum)

Hongo de manteca (Cantharellus cibarius)

Hongo de leche (Lactarius sp.)

Hongo cacho de venado (Ramaria sp.)

También se encuentra una especie muy apreciada en los últimos años, se trata de Tricholoma matsutake. Comúnmente se llama hongo de pino y tiene un olor característico. Este hongo se recolecta por habitantes de la comunidad y se exporta a Japón. No se vende localmente debido a que el precio del kilogramo rebasa los 500 pesos. 

Demostración del hongo de pino (Tricholoma matsutake) en un comedor de la región
 
El Lactarius indigo es otra especie que si bien no se vende normalmente, los habitantes de la comunidad saben que es comestible. Su color azul es lo que lo distingue de los demás.

Hongo azul (Lactarius indigo)
 
¡Atención! 
Se habló de las especies comestibles, sin embargo en la Sierra Norte de Oaxaca también hay especies tóxicas y venenosas. Un ejemplo es la Amanita muscaria cuya caracteristica principal es que presenta puntos blancos por encima del sombrero (tecnicamente llamado píleo). Este se conoce por la comunidad que es tóxico. Ojo, esta especie es muy parecida con otra comestible. ¡No la toques!

Hongo matamoscas (Amanita muscaria)
 
Por último un gran consejo: cuando visiten un bosque, ya sea en Oaxaca o en algún otro lugar, jamás recolecten hongos que no conozcan, desafortunadamente el desconocimiento de éstos ha ocasionado enfermedades gastrointestinales y en ocasiones la muerte de familias enteras.


Para saber más, visita:

Referencias bibliográficas: