Hay algo que siempre me ha conmovido de los árboles frutales, pero no fue hasta que estuve frente a un duraznero que entendí realmente por qué. No en un jardín cuidado ni en una foto bonita, sino en un lugar inesperado, casi escondido, donde su presencia parecía más un acto de resistencia que de decoración.
Pueblo en Oaxaca, México
Recuerdo muy bien una práctica de campo que hice en Oaxaca. El paisaje era distinto a lo que estaba acostumbrada, con una diversidad impresionante. No había muchos duraznales, de hecho, eran pocos, dispersos, casi como si no quisieran ser encontrados. Pero cuando aparecían era imposible ignorarlos. No sé si era el contraste con el entorno o la sensación de haberlos descubierto, pero su belleza me pareció inigualable. No era solo que florecieran o que dieran fruto, era cómo lo hacían: con una delicadeza que parecía fuera de lugar, pero al mismo tiempo perfectamente integrada. Ahí entendí que la belleza no siempre está en lo abundante, sino en lo que resiste, en lo que permanece incluso cuando no es lo dominante.
La belleza en las flores de durazno
Duraznos en la Ciudad
Desde entonces, cada vez que veo un durazno (Prunus persica) en la ciudad, lo percibo de manera diferente.
En medio del concreto, un duraznero no es solo un árbol. Es una interrupción. Rompe con la lógica de lo urbano, donde casi todo está diseñado, controlado y previsto. Sus flores rosadas aparecen sin pedir permiso, suavizando el paisaje y obligándonos, aunque sea por un segundo, a detenernos. Y en ese detenerse empieza algo interesante: la relación. He visto cómo la gente se acerca, cómo cambia su forma de caminar al pasar junto a uno. Alguien se detiene a mirarlo, alguien más toma una foto, otra persona recuerda algo. A veces incluso se genera conversación: “¿Se pueden comer?”, “Yo tenía uno en casa de mi abuela”, “Huelen bien bonito”. Es curioso cómo algo tan simple puede abrir esos pequeños espacios de encuentro.
Duraznal floreciendo en el Edo. de México
Belleza que conecta
Y creo que ahí está la verdadera belleza.
Desde una mirada más sociológica, los árboles frutales transforman la manera en que habitamos la ciudad. No solo decoran, sino que conectan. Introducen la posibilidad de compartir, de recordar, de apropiarnos de un espacio que muchas veces sentimos ajeno.
Una idea que se vuelve cotidiana
Pienso mucho en aquellos duraznales de Oaxaca, en lo escasos que eran y en lo mucho que marcaban el paisaje. Tal vez por eso ahora me parecen tan valiosos los que aparecen en la ciudad. Porque no solo están ahí por belleza, sino porque alguien decidió plantarlos, cuidarlos, mantenerlos. Porque son memoria viva, incluso cuando no conocemos su historia.
Hay una frase de Fiódor Dostoyevski que siempre vuelve a mi cabeza cuando pienso en esto: “La belleza salvará al mundo”. Antes me parecía una idea lejana, casi idealista. Hoy la entiendo de otra forma, más cotidiana. Tal vez la belleza no salva al mundo de manera grandiosa, pero sí lo transforma en pequeños momentos: en una pausa, en una conversación, en un recuerdo que se activa frente a un árbol en flor.
Al final, creo que la belleza del duraznero no está solo en lo que vemos, sino en lo que despierta. En cómo, por un momento, nos hace sentir que la ciudad también puede ser un lugar más cercano, más compartido, más humano.
Como si, entre tanto ruido, todavía hubiera espacio para florecer.
Flores de durazno
Y tú, ¿Qué ves cuando miras un duraznal?
La próxima vez que te encuentres con un duraznero en la ciudad, ¿Te detendrías?
¿Lo verías solo como parte del paisaje o como una oportunidad de conexión?
Tal vez la verdadera pregunta no sea si la belleza puede salvar al mundo, sino si todavía estamos dispuestos a reconocerla cuando aparece, silenciosa, entre el concreto.
Cuando era niña recuerdo que al finalizar el mes de octubre comenzaba la temporada de tejocotes. Los tianguis y mercados se vestían de color amarillo y anaranjado porque había tejocotes de diversos tamaños y con un aroma exquisito. Antes hasta en las piñatas y los aguinaldos de las fiestas decembrinas tenían tejocotes de a montón y a muchos nos gustaba comerlos crudos, en dulce o en ponche. Ahora encontramos menos cantidad de tejocotes en los mercados y solo se consumen en ponche.
Árbol de tejocote en el Campus Montecillo del Colegio de Postgraduados, Texcoco.
Para los que no han tenido la oportunidad de alguna vez cosechar tejocotes les explicaré un poco. ¿Cómo son y de dónde vienen los tejocotes? Son árboles con espinas que pertenecen a las rosáceas y son originarios de las zonas montañosas de México. El fruto botánicamente hablando es un pomo y está disponible en otoño e invierno. Existen varias especies de tejocote en el país y en el mundo, pero la más común en México es Crataegus mexicana(también conocido con el sinónimo de Crataegus pubescens). El grupo tiene problemas considerables para separar las especies debido a su genética.
Con esta fruta se pueden preparar ates, licores, conservas, es uno de los ingredientes del ponche y postres como la "caca de loco". El tejocote tiene alto contenido de pectina que le da la consistencia espesa en las preparaciones.
Ahora les voy a compartir una receta que me enseñó mi mamá. Es un rico dulce de tejocote que puede ser un postre de temporada y es muy barato.
Primero hay que lavar bien bien los tejocotes y ponerlos a hervir con un litro de agua durante 20 minutos. Después, se les quita el agua a los tejocotes y se dejan enfriar.
Tejocotes con agua hirviendo.
Este es el momento en el que nos ensuciamos un poco las manos porque tenemos que quitar la piel y las semillas de los tejocotes.
Nos ensuciamos un poco las manos quitándole la piel y huesos a los tejocotes.
Tejocotes listos sin piel y sin huesos.
Ya sin piel y sin semillas, es momento de poner a hervir los tejocotes con un litro de agua, canela, azúcar al gusto y los piloncillos durante 15 minutos.
Tejocotes con un poco de agua, canela y piloncillo.
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Finalmente se dejan enfriar los tejocotes con el líquido para posteriormente almacenarlos en frascos y guardarlos en el refrigerador. Hay otra forma de almacenarlos para que puedas conservarlos por más tiempo pero debes tener mucho cuidado porque te puedes quemar y el frasco que utilizas te debes asegurar que soporta altas temperaturas.
Cuando le apagas al fuego, enseguida vacías los frutos de tejocote con una cuchara en el frasco, viertes el jugo que sobró y tapas el frasco, cuidando que todo esté caliente para mantenerlo estéril. Así tienes conservas de tejocote, los puedes almacenar por más tiempo y disfrutarlos cuando tú prefieras.
Frasco con tejocotes listos para saborear.
Si quieres conocer más sobre los tejocotes puedes consultar:
Nuestro grupo del curso de Etnobotánica del Colegio de Postgraduados visitó Zacatlán, Puebla. Esta pequeña ciudad es famosa por su producción de manzana; de hecho, su nombre oficial completo es Zacatlán de las Manzanas. El viaje tenía el fin de conocer las plantas útiles que se distribuían naturalmente en la región, las formaciones vegetales, las especies del bosque y los sistemas productivos, en especial el de manzana.
Manzana rayada en Zacatlán Foto: Victoria Ortíz Trápala, con permiso
Evolución del tamaño del fruto durante la domesticación de la manzana Fuente: Naibin et al. 2017
En Zacatlán, específicamente en el ejido de Eloxochitlan, conocimos lo que aún quedaba de un huerto de manzanos (Malus domestica (Suckow) Borkh.), propiedad de don Carlos Trápala. Había algunos árboles secos, otros viejos, otros cubiertos de liquen, pero algunos muy frondosos y con botones a punto de florecer.
Don Carlos y el grupo de etnobotánica frente a un frondoso manzano. Foto: Wilberth Chávez
Nos mencionaba que fue una huerta muy productiva pero que por diversas causas dejo de trabajarla. Lo que más llamó mi atención fue la diversidad de manzanas que mencionó, entre las que estaban la "carreta", "panochera", "amarga dulce", "perón agrio", "tonoxocotl", "rayada" entre otras que no recuerdo.
Don Carlos y Memo a un costado de un manzano de la variedad "amarga-dulce". Fuente: Wilberth Chávez
Esta diversidad de manzanas tradicionales eran y son usadas como portainjertos para variedades más productivas. Como provengo de una región de la denominada tierra caliente en Morelos no tenía idea que la manzana fuera un cultivo con cierta diversidad, por lo que me surgió la pregunta ¿Cuántas variedades de manzanas tradicionales existen en el municipio de Zacatlán?
Manzano en floración. Fuente: Con permiso de Victoria Ortíz Trápala
Afortunadamente ya existe un estudio de Breni María Posadas-Herrera y colaboradores en el 2018, en el que se dieron a la tarea de describir las variedades tradicionales y no tradicionales de manzana que se manejan en el municipio de Zacatlán, Puebla. Hasta antes de este estudio esta diversidad no había sido documentada.
Paisaje de la sierra de Zacatlán de las Manzanas, Puebla. Foto: Wilberth Chávez
Para conseguir esta información los investigadores acudieron a productores de las comunidades de Atzingo la Cumbre, Hueyapan, Poxcuatzingo, Tomatlán y Jicolapa. Todas estas se encuentran dentro del municipio de Zacatlan. Eligieron a productores que conservaran distintas variedades de manzana, seleccionaron ocho huertos y midieron frutos, flores y hojas al azar de 103 árboles en total.
Número de arboles de cada variedad presentes en las cinco localidades, divididas en "tradicionales" y "reciente introducción" Fuente: Posadas-Herrera et al. (2018)
Encontraron y describieron 36 variedades de manzano, 26 variedades tradicionales y 12 de reciente introducción. Entre las más frecuentes de las tradicionales estaban la King Royal, Rayada, King Davies, Delicia y Rayada Doble. De las de reciente introducción sobresalían la Reina Peruana, Red Delicious, Agua Nueva, Gala y Golden.
Pinus patula dentro de los agroecosistemas de manzano en Zacatlán. Foto: Wilberth Chávez
Zacatlán es un municipio de gran tradición de este cultivo y esto se demuestra en la diversidad de manzanos encontrados en solo ocho huertos. Para tener una mejor referencia de la diversidad tan solo en Bosnia y Herzegovina en la colección más grande de su tipo en esa federación se mantienen 39 cultivares, 24 tradicionales y 15 modernos internacionales (Gasi et al 2010). Si bien existen al menos dos colecciones grandes de germoplasma vivo con varios miles de accessiones, Brogdale en Inglaterra y del Departamento de Agricultura en EUA en el estado de Nueva York, éstos son de todo el mundo. Por ser una region delimitada, la riqueza en Zacatlan es notable.
Don Carlos Trápala con sus manzanas en su milpa Foto: Victoria Ortíz Trápala, con permiso
Esto sin lugar a dudas contesta mi duda inicial, y demuestra que Zacatlán es un municipio en México con una rica diversidad de manzana que se conserva en el lugar (in situ)y que representa un reservorio de arboles que pueden tener características de interés en el futuro. Sin embargo, tanto a la manzana como a otros cultivos introducidos se les ha puesto poca atención desde la investigación científica a pesar de su diversidad.
Para saber más:
Video: Entrevista a Melitón Hernández, productor de manzana de Eloxochitlan, Zacatlán
Video: Reportaje sobre la producción de manzana en Zacatlán
El fruto de chabacano (Prunus armeniaca L.) siempre ha sido de mis favoritos. Es dulce y de textura suave; pero sobre todo me gusta por que de niño, cuando iniciaba la temporada del chabacano se terminaba la época de austeridad en la familia. En el campo la época de seca es la mas difícil, hay pocos alimentos y no hay muchas formas de obtener dinero. Cuando empieza la producción de fruta en mayo y junio en la región de San Juan Tetla, esto cambia. Además, el chabacano es uno de los primeros en cosecharse así que tiene un buen precio de venta.
Fruto en desarrollo.
El problema con la producción de árboles frutales de clima templado, es que éstos requieren de un determinado número de horas frio, que la mayoría de las veces limitan todo su potencial. Para el chabacano se manejan entre 300-1000 horas por debajo de 7° C, dependiendo de la variedad. Si un árbol no completa sus horas frio, pasa gran parte del tiempo en etapa vegetativa, puede florecer de manera apresurada y pierde sus frutos por heladas tardías.
Otra limitante es la falta de agua. En México, dos terceras partes de la superficie son áridas, principalmente en la zona norte, así como en estados del centro con efecto de sotavento. El chabacano es un frutal adaptado al clima templado, distribuido en zonas altas y soleadas: se le encuentra en la región centro norte entre los 1,800 y 2,500 metros sobre el nivel del mar.
Fruto de chabacano
Su dinámica de producción es curiosa, porque antes se cultivaba más. Por ejemplo, en el ciclo de producción 2012-2013, se cultivó a escala comercial en los Estados de Sonora y Zacatecas. De acuerdo con las estadísticas nacionales en ese entonces existían 433 ha plantadas, de las cuales el 72% se encontraban en los estados antes mencionados.
Para el ciclo de producción 2018-2019 solo se tenían 193.6 ha sembradas, esto quiere decir que disminuyó la superficie dedicada al cultivo en un 55.2% en todo el país, sin embargo, esto fue en Sonora. Puebla y Zacatecas ahora fueron los estados que lideraron la producción de chabacano. Zacatecas se ha caracterizado por una producción semi intensiva de durazno y chabacano principalmente. Realmente no tengo explicación del por que es baja; ¿será escasez de agua? ¿falta de horas frío por el cambio climático? ¿cambio a otros cultivos mejor pagados? Quizás alguno de los lectores puede comentar.
Las plantas para el cultivo comercial generalmente se obtienen de viveros con variedades mejoradas injertadas sobre porta injertos que tienen un sistema radical penetrante y un vástago. En Puebla, los árboles de chabacano en huertas comerciales provienen casi siempre de mezclas de semillas de la misma región que varían en época de cosecha, tamaño de fruta, firmeza, sabor y color. Desafortunadamente muchas huertas de chabacano provienen de plantas muy antiguas de 40 años o mas, mismas que limitan la producción del fruto, ya que son arboles avejentados.
Tronco de chabacano avejentado
Pese a las circunstancias, es posible obtener frutos con características muy atractivas. Se pueden mejorar sus cualidades con selecciones de los mejores arboles encontrados en campo. Se puede hacer uso de podas para mejorar la forma de los arboles y formar espacios para que a los frutos les llegue mas sol, con esto se mejora el color y tamaño de frutos. Hay distintas técnicas de poda, dependiendo de que es lo que se quiera lograr. Lo que se debe tener muy claro es que una poda fuerte, en lugar de mejorar los arboles los daña, por eso hay que ser cuidadosos.
Árbol de chabacano con poda de formación
Otra forma de logar mejores frutos a futuro es informarse sobre programas de mejoramiento genético que están llevando a cabo instituciones como INIFAP y Colegio de Postgraduados. Generalmente usan como base materiales adaptados existentes en zona aptas para el cultivo con el apoyo de productores.
Todo este esfuerzo se vera recompensado en el futuro de niños y niñas que puedan seguir disfrutando de la temporada de fruta a la vez que sus familias logran obtener un ingreso económico extra.
¿En que se diferencia el chabacano del durazno? Para saberlo presiona aqui.
¿Quién es quién en la producción de chabacano? Si deseas saber la respuesta presiona aquí.
Para saber mas acerca de las necesidades del cultivo, accede a: Aspectos del cultivo Para conocer aspectos de distribución del cultivo visita: Biodiversidad Si tienes curiosidad sobre horas frio presiona el enlace anterior.
Para conocer la producción de este y otros cultivo visita SIAP.
Si eres un entusiasta de la agronomía no olvides visitar la pagina del Colegio de Postgraduados en el siguiente enlace CP.
¿Quieres saber más sobre el establecimiento del cultivo de chabacano y su poda? entonces visita los siguientes videos.
Hace algunos años tuve la oportunidad de visitar una huerta de producción semi-intensivo de durazno (Prunus persica (L.) Batsch) en el estado de Tlaxcala. El durazno es una fruta popular en México, sobre todo en regiones de clima templado. Su consumo per cápita se encuentra alrededor de los 2 kg anuales por persona.
Fruto de durazno (Prunus persica (L.) Batsch)
El durazno pertenece a la familia botánica de las Rosaceae y no solamente se utiliza como fruta de temporada, sino también para la elaboración de mermeladas, jugos, ates, almíbar, entre otros. En México se produce en el estado de México, Michoacán, Zacatecas, Puebla, Chihuahua y Morelos principalmente y en menores cantidades en 20 entidades más.
Durante los meses invernales los durazneros entran a una etapa de letargo, característico de los árboles frutales caducifolios. Posteriormente inician la floración.
Flor de Prunus persica (L.) Batsch
En floración, las huertas de frutales de durazno se cubren de color rosa y se respira un olor agradable por lo aromático de sus flores.
Huerta de durazno en floración
De acuerdo con el SIAP, en 2015 el estado de Tlaxcala ocupó el lugar 12 en producción nacional de durazno, con una superficie de 1,085 hectáreas sembradas y un rendimiento de 2.15 toneladas por hectárea.
Huerta de durazno en etapa vegetativa
México importa anualmente duraznos y la tendencia va en crecimiento. Las exportaciones no son muy relevantes. En 2013, solamente se exportaron 928 toneladas de 161,268 toneladas producidas en el país.
Representación gráfica de las importaciones de durazno a México de 1961-2013.
Fuente: FAOSTAT, 2014.
Algunos de los problemas que enfrentan los agricultores productores de durazno son por las inclemencias del clima, particularmente la caída de granizo. En el sistema agrícola semi-intensivo minimizan esté problema colocando mallas antigranizo a los árboles frutales.
Malla anti granizo descubierto en huerta de durazno
Como en la mayoría de los cultivos, los problemas biológicos y particularmente los de plagas y enfermedades son comunes. En los frutales de durazno, los agricultores utilizan trampas entomológicas para controlar estos problemas fitosanitarios .
Trampa entomológica
Los pájaros también representan un problema, ya que consumen los frutos antes y en maduración, y por consiguiente merman el rendimiento. Para esté problema se colocan bolsas de celofán con perforaciones a los frutos para no tener contacto con las aves.
Durazno cubierto con papel celofán
Otros agricultores asocian sus frutales de durazno con algunos cereales como la avena. Así mantienen un microclima agradable para los árboles frutales y reducen los problemas de erosión de suelo.
Huerta de durazno intercalado con avena
Para leer más...
Gutierrez F., J. S. Padilla R. y L. Reyes M. (2008). Fenología, producción y características de fruto de selección de durazno (Prunus persica (L.) Batsch) Ana en Aguascalientes. Revista Chapingo serie Horticultura 14(1): 23-38.
Hernando P., E., A. Cruz M. y Fischer G. (2014). Aspectos fisiológicos del duraznero (Prunus persica (L.) Basch) en el trópico alto. Una revisión. Revista Actualidad & Divulgación Científica 17(2): 401-411.
Hablar del manzano (Malus x domestica Borkh.) en lo particular me remota a tiempos de mi infancia, cuando solía recolectarlos, aun sin madurar completamente la fruta. El manzano es una planta de clima templado y cultivado en casi todos los países del mundo que cuentan con este tipo de clima.
Manzana criolla común hace varios años y ahora casi extinta en La Lagunita, Ixmiquilpan, Hidalgo
Los principales países productores de manzana son China, Estados Unidos, Turquía, Polonia, la India e Italia. En 2013, México se situó en el lugar 31 en producción de manzana.
Representación gráfica de los principales países productores de manzana en 2013
Fuente: FAOSTAT (2013).
Se cultiva el manzano en 23 entidades de México, pero los estados productores principales son Chihuahua, Durango, Coahuila y Puebla. La producción nacional tiende a crecer a partir del año 2000, sin embargo, en 2007 y 2012 hubo una baja en la producción nacional.
Representación gráfica del comportamiento de la producción de manzana en México (2000-2013)
Fuente: SIAP (2014).
Pero, México también importa aproximadamente el 30% del consumo nacional. Está importación ha crecido en los últimos cuatro años. En contraste, sólo el 0.03% de la producción nacional se exportó.
Representación gráfica de las exportaciones e importaciones de manzana en México (2000-2013)
Fuente: SIAP, SE (2014).
Los sistemas predominantes para la producción de éste cultivo es convencional, es decir, monocultivo. Sin embargo, existen algunos agricultores que asocian la milpa con frutales (policultivo). Tal es el caso de el Alto del Mezquital en Hidalgo, en la parte de norte de Ixmiquilpan, en donde existe una gran diversidad de cultivares de manzana.
Relieve y vegetación del Alto del Mezquital en La Lagunita, Ixmiquilpan
Diversidad de cultivares de manzana en el Alto del Mezquital, Hidalgo
Varios frutales caducifolios, entre ellos, el manzano asociado con la milpa
Las labores culturales que se le hacen al manzano son mínimos, algunos agricultores no le hacen ninguna labor, pero generalmente se les poda cuando entran en letargo (entre noviembre y diciembre), se encalan en el mes de febrero y marzo y algunos injertan nuevas plantas en marzo. Lo interesante de éste cultivos es que no se le aplica ningún agroquímico o en algunos casos son mínimos, lo cual puede ser una ventana de oportunidad para buscar nuevos mercados, mejorar los agroecosistemas tradicionales, incrementar el rendimiento y producirlo mediante una agricultura sustentable.
Manzana tipo 'Gala'
Para muchos agricultores de la zona norte del Valle del Mezquital, les resulta importante esté cultivo, porque en épocas de cosecha se vende la fruta y es la oportunidad para obtener ingresos económicos extras.
Cosecha de manzana
La mayoría de los agricultores comercializan la manzana en Ixmiquilpan y aprovechan para vender otras plantas de usos diversos, tales como las flores de maguey (gualumbos), hongos silvestres y comestibles, quelites, calabacitas, chilacayotes, frijoles, chayotes, entre otros, y otras frutas de temporada como: peras, duraznos, chabacanos y ciruelos.
Limpiando y acomodando la fruta un día antes de venta
Generalmente la manzana se vende en bolsas que pueden tener entre 1 y 1.5 kg. Los agricultores no acostumbran pesar la fruta y sólo hacen el cálculo con pura intuición. Los precios son estandarizados y todos venden la bolsa de manzana en $ 10.00 pesos. También venden cajas de manzana de aproximadamente 30 kg que pueden tener un precio desde $ 100.00 hasta $ 250.00 pesos; el precio en esta presentación es variable, porque va en función de la oferta y la demanda local.
Venta de manzana con otros productos de temporada en el tianguis de Ixmiquilpan, Hgo.
La época de cosecha y venta de manzanas coincide con la cosecha de otros cultivos de climas áridos y semiáridos de la región como tunas, xoconostle, verdolaga, higos y granadas, que no se consiguen en los lugares de clima templado. A menudo los agricultores aplican el trueque, una práctica prehispánica y perdurable. Incluso las revenden y ello demuestra una manera de solidaridad en apoyo a la venta de productos locales de pequeños agricultores, generalmente proveniente de agroecosistemas tradicionales.
Venta de manzanas en Ixmiquilpan, Hgo.
De un análisis de rentabilidad económica efectuada en 2015, para estimar los costos de operación y producción de manzano en la parte norte de Ixmiquilpan, se obtuvieron resultados favorables, siempre y cuando se le compre con justicia a los pequeños agricultores. Desgraciadamente el regateo de los compradores merma la utilidad económica de los agricultores por la venta de sus productos. Incluso muchos los consideran como productos insalubres, lo cierto es que muchas veces no es así y particularmente en está zona, alejada del uso de aguas residuales para irrigar cultivos agrícolas.
Árboles de manzano en floración en La Lagunita, Ixmiquilpan, Hgo.
Con el muestreo y los cálculos estimados se obtuvo un costo de operación real en una superficie de aproximadamente 0.25 ha. Fueron $ 1,597.00 pesos de una población de 12 árboles, con una producción de 425 kg y un rendimiento de 35 kg por árbol.
El ingreso real fue de $ 4,250.00 pesos por la venta de manzanas y se obtuvó una utilidad real de $ 2,653.00 pesos. Si esto se extrapola a una hectárea la utilidad incrementaría y claro, también el costo de operación. La Relación Beneficio Costo estimado fue de 2.66, es decir, esté cultivo de baja inversión era altamente rentable (para saber si una inversión es rentable, tiene que ser superior a 1, e indica que por cada peso invertido se tiene una utilidad neta, de un pesos con 66 centavos).
Árbol de manzano
Flores de manzano
Es importante señalar algunas de las recomendaciones técnicas para mejorar el rendimiento, como hacer podas para minimizar la alternancia en árboles frutales, estimular el desarrollo vegetativo y reducir el avejentamiento o senescencia de los frutales, además de hacer algunos sistemas de conducción, como el arqueo y conducción de ramas, para reducir espacio, entre otros.
Avejentamiento y en periodo de letargo de árboles de manzano en La Lagunita, Ixmiquilpan, Hgo.
Finalmente, creo que es importante considerar toda la producción integral en términos de biomasa útil de los agroecosistemas tradicionales. Este ejemplo solo trata la producción de manzana. No obstante, el sistema tradicional tiene más producción y muchas veces, poco valorada. Además de la producción de la milpa se pueden cuantificar otros cultivos en los bordos, como la producción de más frutales caducifolios, plantas ornamentales, medicinales, forrajeras, por cierto, suele ser muy común su uso en está zona.
Morales T., J. M. (2015). Determinación de la producción y rentabilidad del cultivo del manzano (Malus x domestica Borkh.) en Ixmiquilpan, Hidalgo. Tesis. Ingeniero Agrónomo Especialista en Fitotécnia. Universidad Autónoma Chapingo, Chapingo, México. 112p.