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jueves, 29 de diciembre de 2022

Y ahora vamos al Museo del Chocolate

Chocolate… sólo de escribir la palabra, pienso en una taza de esta bebida ya sea fría o caliente, o en una deliciosa barra elaborada a base de este producto. Pero ¿de dónde viene este alimento tan rico? ¿Tiene historia? ¿Cómo se elabora? Estas y algunas otras preguntas pude resolverlas en mi visita por un lugar interesante en la Ciudad de México, el Museo del Chocolate que se encuentra en la colonia Juárez, en una antigua casa donde además también se ofrecen cursos y talleres relacionados con este producto. A continuación les presento varias cosas que pude encontrar en éste sitio.

Representación de la molienda del chocolate en un metate

El recorrido por el museo inicia con una maqueta en la que se representa de manera artesanal el proceso de elaboración del chocolate. En él se observan frutos del cacao (la planta de donde proviene el chocolate), semillas de cacao, una mujer con un metate que muele sobre éste las semillas del cacao.

Encontramos también los molinillos, que son una especie de palillos cilíndricos dentados en uno de sus extremos y que se utilizan para batir el chocolate.

Diferentes formas de molinillos

El cacao, cuyo nombre científico es Theobroma cacao L., es un árbol que vive en zonas tropicales, donde las temperaturas son de 20 a 30° C. Necesita de árboles más altos que le proporcionen sombra y suelos fértiles con buen drenaje.

Fotografía de planta de cacao

Este árbol tiene hojas grandes, de entre 15 y 30 cm de largo. Sus flores son pequeñas, en forma de estrella y crecen en el tronco. El fruto mide entre 15 y 30 cm de largo y dentro contiene a las semillas que se usan para obtener el chocolate.

Esquema de hojas, flor, frutos y semillas de cacao

Semillas de cacao

Un poco de historia

En la siguiente sala encontramos un poco de la historia de antiguas civilizaciones como los mayas y mexicas y su relación con el cacao. Se narra que la palabra cacao probablemente proviene del término maya kakawa, el hecho de que entre los antiguos mayas, el consumo estaba reservado para las clases privilegiadas y se utilizaba en ceremonias.

Los mayas hicieron contribuciones importantes al proceso del cacao, uno de ellos fue la fermentación por dos métodos. En el primero se colocaban los frutos del cacao en troncos huecos y se dejaban reposar a la sombra, lo que le permitía cambiar de color a las semillas y también adquirir un aroma especial. En el segundo método se mezclaba el cacao con maíz molido y formaban una especie de bolas que dejaban fermentar hasta que se hacían agrias. Para preparar la bebida, las mujeres molían en el metate las semillas de cacao y al polvo que resultaba le añadían saborizantes (chile, especias y flores) y luego se mezclaba con agua. Se bebía frío o caliente y se le añadían diferentes especias, dependiendo de la ocasión en que se tomaría.

Los mayas y el proceso de elaboración de chocolate

Los mexicas, por su parte, también lo bebían en ceremonias importantes y era la clase alta quien principalmente lo disfrutaba, pero también los guerreros y los mercaderes que comerciaban con este producto. El tener cacao era un símbolo de lujo; de hecho, previo a la conquista, servía como moneda. Para darnos una idea de su valor, con 4,000 granos de cacao se podía comprar un buen esclavo.

El cacao entre los mexicas

Con la llegada de los españoles, se dio el intercambio de varios productos desde y hacia el viejo mundo, entre ellos el cacao.

Intercambio de productos entre el nuevo y el viejo mundo

Durante la época virreinal, el chocolate no dejó de ser importante, de hecho se popularizó entre los virreyes e incluso se diseñaron tazas de cerámica para tomarlo. En los conventos, donde se elaboraban galletas y otros alimentos, también se elaboraba y consumía el chocolate.

El chocolate en el refectorio de los conventos y con los virreyes


El lugar en donde se acostumbraba hacer el chocolate era un pequeño refectorio o comedor dentro de los monasterios que recibía el nombre de chocolatero. Este término también se aplicaba a la persona que vendía el chocolate y al salón donde se acostumbraba tomarlo.

Industrialización del chocolate

En otra sala del museo podemos encontrar una maqueta en la que se ilustra el proceso industrial para la elaboración del chocolate en polvo y en barra.

Se mezcla azúcar, leche en polvo, con licor y polvo de cacao para formar una pasta espesa.


Esta pasta pasa por una etapa de pre-refinado y refinado en donde la pasta se presiona para eliminar la humedad y tener partículas más pequeñas. Al término de este proceso se obtiene el chocolate en polvo.


Chocolate en polvo refinado

La siguiente etapa es el conchado donde se rehidrata el chocolate en polvo resultante del proceso anterior con manteca de cacao y se mezcla durante varias horas para tener como resultado chocolate líquido cremoso del que se elabora el chocolate en barra una vez que pasa por una cámara de enfriamiento.


Para dar forma a las barras se emplean moldes.

Moldes de vaciado de chocolates

Diversos ejemplares de marcas de chocolate que fueron populares en el siglo XX:

Diferentes marcas de chocolate en barra

En otra sala del museo podemos encontrar jarras y demás utensilios para preparar, almacenar y beber el chocolate, tanto de México como del mundo.

Jarras chocolateras

Tazas y teteras de porcelana

Jarras chocolateras de Yucatán

Se exhiben también recetarios de diferentes dulces a base de chocolate de una de las primeras reposteras que lo utilizo para postres.

Una de las primeras recetas de postres en las que se introdujo el uso del chocolate

Hay una pequeña habitación con tabletas de chocolate:


Y finalmente no puede faltar la tienda en donde se pueden adquirir diferentes tipos de chocolate


Como les dije al principio, este museo se encuentra en la Colonia Juárez en la Ciudad de México, Calle Milán 45, esquina calle Roma; dejo la ubicación aquí.

El museo abre diario de 11-17 h y la entrada tiene un costo de $80 (estudiantes y profesores pagan $55). Se puede hacer reservación para recorridos guiados y algunas otras actividades. Hay cursos y talleres de temas relacionados con el chocolate.

Sitio relacionado:
 
Museo del chocolate

También te puede interesar:
Algunas otras bebidas elaboradas con cacao:

Para leer recomiendo este libro: 
 
Coe, S. D. y M. D. Coe, 1999. La verdadera historia del chocolate. Fondo de Cultura Económica, México, D.F. Se consigue en el Fondo y en la librería Gandhi.

jueves, 23 de junio de 2022

Chocolate amargo: un lujo que se paga con la miseria del agricultor

Alguna vez, mientras saboreabas una deliciosa barra de chocolate, te preguntaste: ¿De dónde viene el chocolate? O ¿Cómo se hace? Porque yo si.

Un día en mi búsqueda, encontré un documental que me hizo tener sentimientos encontrados. ROTTEN, es una mini serie-documental de 12 capítulos producidos por Netflix®, en los que básicamente en cada capítulo se da a conocer la situación real de algunos de los productos alimenticios más importantes a nivel mundial, como el chocolate.

Chocolate, fuente: Pixabai

Para obtener el chocolate como lo consumimos, las semillas del cacao (Theobroma cacao) tienen que pasar por cierto proceso. Primero, se cosechan los frutos (vainas) del cacao y se sacan sus semillas para dejarlas fermentar durante 7 días aproximadamente. Posteriormente, se separan las semillas buenas de las malas para ser transportadas a las plantas procesadoras. Para la industrialización, las semillas se ponen a tostar en bandas o estufas durante casi 70 minutos; se abren las semillas y se les quita la cascara para ser trituradas en grandes maquinas y así obtener el licor de café. Este licor es el que se utiliza para la elaboración de las barras de chocolate (Proceso del cacao).

Pero para llegar al proceso final, se tiene que pasar por un largo proceso de producción. Ghana y Costa de Marfil son dos regiones productoras importantes de cacao; Costa de Marfil produce aproximadamente 2 millones de toneladas de granos de cacao al año, es decir, la economía de Ghana y Costa de Marfil gira en torno al cultivo de cacao. Es fácil imaginar que este cultivo hace ricos a los productores, pero lamentablemente no es así, quien menos ganancias obtiene es el agricultor ya que de acuerdo a las estadísticas que nos muestra el documental en promedio un productor gana un dólar al día, que eso se traduce en un año de trabajo que puede llegar apenas a los 200 dólares.

Básicamente, los productores y sus familias dependen completamente del cacao para poder comer y satisfacer sus necesidades básicas y tanta es la preocupación y necesidad, que durante algún tiempo los padres de familia enviaban a sus hijos (menores de edad), a las fincas de cacao como mano de obra. Tristemente esta situación se convirtió en tráfico y explotación de menores, hasta que las grandes empresas tuvieron que intervenir, pues en algunos países de Europa se difundieron estos sucesos y esto representaba perdidas en las ventas al dar una mala imagen para el producto final. Lamentablemente, no se sabe con certeza si este problema se eliminó por completo o sigue presente en las fincas y es difícil imaginar que todo estará bien cuando la necesidad y desesperación son tan grandes.

Otro conflicto por la necesidad de expandir el cultivo fue que los agricultores tuvieron que recurrir a complementar sus cosechas con cultivos de cacao dentro bosques protegidos de manera clandestina. Desde 1990, Costa de Marfil perdió cerca del 80% de sus bosques protegidos, en pocas palabras, el cacao y la pobreza están acabando en gran medida y a pasos gigantes la riqueza ambiental de África. Es imposible no pensar en lo preocupante de estas situaciones y tampoco se puede justificar. Sin embargo, los agricultores no son los principales culpables, porque solo buscan tener mayor ingreso económico para el sustento de su familia. Los culpables son los intermediarios y las grandes empresas procesadoras del cacao, quienes se llevan el mayor porcentaje de ganancias. Básicamente el chocolate representa una gran pirámide, en la que el agricultor es la base, mientras que las empresas están en la cima, como en muchos otros cultivos. 

Existen tres grandes e importantes empresas lideres en el procesamiento del cacao: Barry Callebaut, Cargill y Olam. Estas empresas han dominado el mercado del cacao, y no solo eso, ellos deciden el precio de compra y venta del cacao cada año y en este negocio solo ganan ellos. Es más, durante el 2016 y 2017 el precio del cacao se desplomó,aun así, quien asumió esta caída de precio fue el agricultor, pues las grandes empresas siguieron vendiendo al mismo precio y ganaron más, obviamente el consumidor jamás se enteró de esto. Para ayudar al productor, el gobierno implementó programas de certificación para que sus ganancias fueran más, y por un tiempo, la vida de los agricultores mejoró un poco, pero después se convirtió en un negocio y los pequeños fabricantes decidieron evitar el cacao del occidente de África y comprar de Madagascar, Guatemala y Filipinas. Lamentablemente, en el negocio del cacao los agricultores de África a pesar de ser importante productores, siguen siendo los desafortunados.

¿Qué piensas de esto? ¿imaginaste que un rico e inocente chocolate podría provocar tantos problemas?

En lo personal, después de conocer todo lo que hay detrás de este cultivo, mi preocupación despertó y disminuyó el deseo de comer chocolate, pero es difícil hacerlo. Y es que es sorprendente como un pedazo de chocolate puede causar tantos problemas económicos, sociales y ambientales que, aunque sea difícil de asimilar, es real. Como consumidora me siento agradecida de poder consumir este rico dulce de chocolate, pero como ingeniera, el chocolate me deja con un mal sabor de boca, porque tantos son los inconvenientes que van de la mano con el cultivo, que no podemos hacernos los desentendidos cuando la situación es preocupante. Si bien, el objetivo del documental no es incentivar a dejar de consumir el chocolate, si es despertar a cada una de las personas valorar al agricultor por más pequeño que este sea. 

Una frase que jamás olvidare es: “No nos comemos el cacao, hacemos esto y sabemos que los blancos si lo comen, pero nosotros no sabemos cómo comerlo. Así que solo seguimos haciéndolo”.

Rotten, documental. Fuente: maxresdefault.jpg 

Para ver el documental deben tener acceso (suscripción) a la plataforma de Netflix, y ahí podrán encontrar este y otros documentales. Para que se den una idea, les dejo el link del tráiler oficial aquí
 
Para leer más del cacao:

martes, 21 de mayo de 2019

El VI Congreso Latinoamericano de Etnobiologia (y café en el Zócalo)

El sexto Congreso Latinoamericano de Etnobiología se celebrará del 24 al 28 de septiembre en Sucre, Bolivia. Parece que habrá una nutrida presencia mexicana. Se acaba de extender la fecha límite, y se pueden someter trabajos a los simposios, mesas de diálogo y paneles previstos hasta el 30 de mayo de 2019. También habrá conferencias magistrales, un ciclo de cine latinoamericano biocultural y visitas de campo. Por supuesto también habrá presentaciones de revistas y libros.



Los costos de inscripción son los siguientes (en dólares americanos):


El teléfono y el correo-e de contacto (que es del presidente del congreso) es +591 71727624 en Cochabamba, y jmfreddydelgadoburgoa@gmail.com

Y si no tienen posibilidades de ir a Bolivia, y se encuentran en la gran ciudad de México, quizás quieren darse una vuelta al Zócalo en los próximos días para asistir al Coffee Fest México. Dicen que reunen "pequeños y medianos productores de café mexicano, baristas profesionales, catadores, tostadores, barras de cafeterías nacionales, profesionales del sector cafetalero, fotografía y música" con el fin de promover el café mexicano. Aunque queda un misterio por qué usan la palabra en inglés para esta bebida que (casi) tod@s amamos. En fin. Parece que la entrada está libre.


lunes, 22 de octubre de 2018

Plátano, café, cítricos… Una forma de vida en Tlapacoyan, Veracruz.

Sistema plátano-café-cítrico de Pochotitan, Tlapacoyan, Veracruz
A quién no le encanta comerse un rico plátano, un delicioso café por las mañanas acompañado de un fresco jugo de naranja.

Pues en PochotitanTlapacoyan, Veracruz, la gente puede gozar de estos beneficios solo yendo a su parcela. Estos tres cultivos son la base de la economía para los agricultores en este lugar, ya sea que los cultiven solos o los tres al mismo tiempo.

Cultivo de plátano-café-cítrico junto a vivienda en Tlapacoyan

La mayoría de los agricultores tienen tres o menos hectáreas.

Fascinante es vivir en un lugar como este, gozan de una gran diversidad de vegetación, aparte de que huele hermoso cuando los árboles de naranjo comienzan a florecer.

Les voy a platicar un poquito sobre los cultivos de plátano, café y naranjas que se cultivan en Pochotitan, Tlapacoyan:

El plátano se siembra sólo o puede ir sembrado junto con café. El plátano proporciona sombra al café y los dos interactúan muy bien en la parcela. Este se comercializa principalmente en empacadoras cerca de la región y la variedad que más sobresale es el plátano dominico, una variedad muy sabrosa y de excelente calidad. Otras variedades cultivadas pero en menor cantidad es el plátano manzano, morado, bolsa, macho, blanco. Para saber más, consulten a "Principales variedades de plátano cultivadas en México".
 
Asociación plátano-café en huerto de Tlapacoyan
El cultivo de café también es muy importante para la región, ya que este se cultiva bajo sombra y puede sembrarse bajo diferentes frutales que aportan más recursos al agricultor. Entre los frutales destacan el plátano, cítrico, aguacate, chinene, mamey, además de algunos árboles maderables como el cedro. Algunos productores lo comercializan con intermediarios en la región, otros los procesan ellos mismos para autoconsumo. Las variedades que sobresalen son la Arábiga, Bourbón, Costa Rica, Oro azteca y Typica.

En el cultivo de cítricos sobresale la naranja. Este se da en asociación con el café, principalmente para proporcionarle sombra. Esta también se cultiva sola, pero se siembra más en la parte baja del municipio. También es muy importante económicamente hablando, siempre hay alguien que te compre el producto, aunque a veces los precios no sean los deseados. Las variedades que sobresalen son la Valencia y Dulce.

Asociación cítrico-plátano-café

Para ver más relacionado con el municipio de Tlapacoyan respecto a sistemas agro-forestales:

Aguilar, R. C., Gómez, M. U., Rodríguez, J. A. L.,Medel, R. R., & León, A. C. (2015). Typology of family production units of tradicional agroforesty system of coffee-banana-citrus in the country Tlapacoyan, Veracruz. Tropical and Subtropical Agroecosystems, 18: 323-334.

martes, 18 de octubre de 2016

Ya el 5o Festival del Cacao y Chocolate

Hace medio año les avisé del 4o Festival Artesanal de Cacao y Chocolate. Parece que fue todo un éxito, ya que ahora se anuncia la 5a edición para el próximo fin de semana (21, 22 y 23 de octubre de 2016). Se llevará a cabo en el Museo Nacional de Culturas Populares en el centro de Coyoacán, Ciudad de México, que debe ser accesible para mucha gente del centro del país. El programa que acompaña al festival suena interesante, y la entrada es libre.



jueves, 12 de mayo de 2016

Orquideas y cacao

En la Ciudad de México tenemos este fin de semana dos opciones para eventos relacionados con plantas útiles: La exposición de orquídeas en el Museo Franz Meyer en el centro, que incluye conferencias, y un festival alrededor del cacao y del chocolate en el Ex-Convento de Culhuacán en el sur.




miércoles, 11 de mayo de 2016

Viaje a la Huasteca Hidalguense (parte 2)

Conociendo la Huasteca

Dejamos atrás Tlanchinol y llegamos a Coacuilco, localidad que pertenece a Huejutla de Reyes (corazón de la Huasteca Hidalguense), donde Don Manuel nos esperaba con unos panes y un café de la región.

Después de platicar un poco, nos llevó a conocer el traspatio de su vecina, quien amablemente nos dejó tomar fotos de las inumerables plantas ornamentales (begonias, azucenas, crisantemos), frutales (naranjos, plátanos, cacao, mangos), y medicinales (albahaca, árnica) que poseía.

El huerto de la vecina de Don Manuel
El sol se hacía presente y el calor aumentaba conforme pasaban las horas, por lo que Don Manuel sugirió que empezáramos la caminata ya que íbamos a recorrer un poco el monte para apreciar los sistemas de cultivo de la región.

Caminando hacia el monte junto a Don Manuel
 La subida se empezó a notar, atrás se quedaba el pueblo, y a las orillas del camino se observaban cafetales (Coffea canephora), potreros, naranjales (Citrus sinensis), cedros (Cedrela odorata) y acahuales. En un punto de la caminata, pudimos observar lo que ya llevábamos recorrido, sin embargo, aún faltaba llegar a la cima de la colina.

Cafetal mezclado con plátanos y cedros
Vista hacia Coacuilco, se puede apreciar los potreros y los árboles muchos de ellos de cafetal
Bebimos agua del manantial, y en el camino pudimos platicar con algunas personas que llevaban leña, café, quelites y pastura para sus animales, mientras los compañeros se sentían cansados por el calor y la subida, la gente se veía fresca y liviana, acostumbrada a la rudeza del clima y del camino.

Entrevistando a una señora que llevaba quelites para su casa
Hombre transportando una carga de café (40 kg aproximadamente) bajo el duro sol de la Huasteca
Por fin, la cima estaba a la vista, y frente a nosotros, el cerro de Loltla se hacía presente, parecía que casi llegábamos a la mitad del recorrido, pero faltaba la bajada, la cual fue aún más difícil que la subida, aun así, la belleza del paisaje nos animaba a seguir. Después de una hora, estábamos en el lecho del río donde nos detuvimos a descansar.

El cerro del Loltla ante nuestros ojos...
El regreso iba a ser paralelo al río, el lugar era más fresco y se podía ver la vegetación de los terrenos, había pimienta (Piper nigrum), mangos (Mangifera indica), aguacates (Persea americana), papatla (Canna indica), sembradíos de maíz y más cafetales. De pronto, el río que en un principio no tenía agua, se había unido a otros más hasta llegar al río principal que venía del cerro de Loltla, así que fue un buen momento para descansar y apreciar la belleza natural de las rocas, y del agua limpia y cristalina donde los peces nadaban tranquilamente.

Junto al río de Loltla
En la orilla del río, crecían poblaciones de colas de caballo (Equisetum sp.), y también se podían observar olmos (Ulmus sp.) y la dureza de sus troncos, porque a pesar de las crecidas del río, han resistido los golpes de las rocas.

Cola de caballo
Olmo
Todos exhaustos y hambrientos, llegamos a la orilla de la carretera, donde después de esperar minutos, abordamos una camionetita que sirve de transporte entre las comunidades. Al llegar a la casa de Don Manuel, la comida ya estaba lista: un rico mole huasteco acompañado de arroz blanco y frijoles nos esperaba en la mesa, un platillo típico de las fiestas de la huasteca, sobra decir que era un manjar digno de celebrar.

Mole huasteco, típico de la región
Una vez terminada la comida, visitamos a unos artesanos que elaboran máscaras con diferentes tipos de árboles, pero principalmente de pemuche (Erythrina). Las máscaras eran una maravilla, había desde las que representaban un venado, hasta las que tenían forma de jaguar, todo elaborado con herramientas rústicas que utilizaban para su fabricación.

Máscara de venado
El día se había pasado muy rápido entre el recorrido y las visitas que se hicieron al huerto y a los artesanos, por lo que antes de irnos de Coacuilco, decidimos ver su plaza principal, donde se podía observar la representación de una coralillo en piedra. Esta figura, representa el nombre del lugar ya que Coacuilco significa serpiente rayada; según cuenta Don Manuel, que hace tiempo se había encontrado un monolito con forma de serpiente, pero con el tiempo se perdió y solo se elaboró la réplica que ahora está en la plaza.

Representación de una serpiente de coralillo
El día había llegado a su fin, así que viajamos hacia Huejutla de Reyes, donde nos quedamos en un hotel cerca de la Plaza de Armas, para al día siguiente poder recorrer el famoso tianguis del lugar que se coloca todos los domingos. Al día siguiente, muy temprano, fuimos directamente al mercado, donde probamos el zacahuil, que es un tamal gigante como para 150 personas, envuelto en hojas de papatla, y elaborado con masa de maíz, pollo y cerdo. Junto con este tamal, probamos el Xojol, que es un tamal dulce, elaborado con masa de maíz y pilón.

Abriendo el zacahuil para vender
Dentro del mercado, también probamos las enchiladas, que son muy diferentes a las que se conocen en el Valle de México, ya que son tortillas remojadas en diferentes tipos de salsa: verde, tomate y chile seco, las cuales tiene un precio sumamente accesible, de tan solo un peso la enchilada.

Comiendo enchiladas huastecas en el pasillo de las enchiladeras del mercado
Después de un buen desayuno, recorrimos el mercado, donde había bastantes productos de la región, calabazas, chiles verdes, chiltepines, flores de pemuche, bules, jícaras, tamarindo, tomate arrugado y tomatillo, nopalitos frescos, frijol, café, camote y yuca cocida, tamalitos de charales, carne fresca y seca, animales, ceras y muchas cosas de atractivos olores, sabores y hasta colores.

Venta de productos frescos
La algarabía de la gente llenaba de ruidos el ambiente, hablaban en español y también en náhuatl, preguntaban precios, hacían sus cuentas y venían si les gustaba para comprarlo, los vendedores ofrecían, te daban una prueba de yuca, te mostraban la mejor gallina o guajolote, y la gente mercaba sus productos para llevarlos a su casa.

Vendedor de ceras naturales y parafina
Preguntando el precio de las esponjas
Había tantas cosas por ver, pero el tiempo era corto, así que tuvimos que irnos decir adiós a Huejutla y dejar atrás la Huasteca para regresar a Texcoco después de siete horas, llevando en nosotros una gran cantidad de experiencias, recuerdos y sobre todo ganas de volver, porque como bien dice Don Manuel, que si pruebas el agua del manantial, es probable que ya no te quieras ir.

Compañeros del Colegio felices de conocer la Huasteca