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miércoles, 27 de marzo de 2019

Galería Nuestra Cocina Duque de Herdez... Un recorrido por la historia de la cocina mexicana

A muy pocos pasos del Zócalo de la Ciudad de México y a un costado de la catedral metropolitana, se encuentra un pequeño pero interesante museo que nos un da recorrido histórico por México pero lo hace a través de la cocina. Me refiero al Museo Galería "Nuestra Cocina Duque de Hérdez", que se ubica en la planta alta del edificio de la Fundación Hérdez .

Edificio de Fundación Herdez que alberga al museo

En este museo hay una exposición en la que en cuatro salas, podemos dar un paseo por la historia de la cocina mexicana. Inicia con el México Prehispánico, sigue la época del virreinato, la cocina moderna y finalmente una sala en la que podemos imaginar cómo será la cocina en el futuro. En cada una de las salas se exhiben  representaciones de la cocina de cada época. Además hay apoyos audiovisuales y algunas actividades interactivas que permiten conocer más sobre la forma de cocinar y conservar los alimentos, el origen de las materias primas para prepararlos, algunas recetas y datos curiosos sobre la cocina de cada una de las épocas que aborda. Acompáñenme por un breve recorrido de la exposición.



En primer lugar nos adentramos en la cocina mesoamericana. En el México prehispánico todo tenía un orden y la cocina no era la excepción. La forma de preparar los alimentos, los utensilios, quiénes lo comían, cómo los consumían, cómo conservaban los alimentos, tenía significado, pues además de ordenada, la cocina también era importante desde el punto de vista religioso y ceremonial.   La preparación de los alimentos estaba a cargo de las mujeres, mientras que los hombres se dedicaban a producirlos en el campo (en el valle de México en chinampas). Dentro de la cocina, existían diversos utensilios como ollas y cazuelas, el fogón, metates, piedras de moler, molcajetes, jícaras y vasos de barro que utilizaban para preparar y servir la comida.

Cocina tradicional en el México prehispánico

Algo interesante es que cada elemento de la cocina tenía creencias y reglas que todos debían respetar. Por ejemplo, si se rompían las piedras de moler eso significaba que alguien moriría. Sin embargo, no solo los utensilios tenían significado y reglas, también la forma de consumir alimentos. Ejemplo de esto es que los hombres y las mujeres no comían juntos y el hombre se sentaba en asientos de tule y la mujer comía en el piso colocando los platos sobre sus piernas.

Un elemento indispensable en el centro de todas las casas era el fogón, lugar donde se cocinaban los alimentos y alrededor de él también se consumían.  Al fuego se le consideraba un Dios y se colocaba entre tres piedras que también tenían un carácter sagrado pues en ellas se encontraba la fuerza misteriosa del fogón.

Existia  un gran mercado en Tlatelolco en donde se compraban e intercambiaban diversos insumos como chiles, maíz y diversos alimentos y utensilios.

Representación del mercado de Tlatelolco
En el pasado había dos tipos de comidas, las diarias y las ceremoniales. La comida básica diaria consistía de tortillas, frijoles y alguna salsa con chile y jitomate y bebidas preparadas con maíz como atoles. Las comidas ceremoniales eran más elaboradas y solo se preparaban para festejos a los diosos o cuando ganaban guerras.

Algunos elementos básicos en la cocina prehispánica: maíz, molcajete, metate.

Esta sala, al igual que las demás, cuenta con una computadora en la que se puede explorar más detenidamente sobre algunas recetas y maneras de cocinar los alimentos y una pared interactiva que sirve para conocer un poco más sobre las principales formas de conservación del pasado (secado, ahumado y salado).

La siguiente sala nos lleva a la cocina de la época virreinal, después de la llegada y la conquista de los españoles a México. En ésta etapa se observa el enorme intercambio cultural y gastronómico que combinó elementos de ambas sociedades para dar como resultado una cocina mucho más variada, pero con menos simbolismos que en la época anterior.

Representación de la cocina virreinal
A la cocina se introdujeron una gran cantidad de alimentos como el trigo, las carnes de ave, oveja, cerdo, además de muebles, diversos utensilios de cocina y métodos de cocción. Aunque el fuego seguía siendo parte importante de la cocina, ya no se cocinaba en el piso sino en fogones elevados y comenzó a perder el significado ceremonial, poderoso y mágico que tenía.

Fogones elevados

En esta etapa fueron las monjas quienes contribuyeron a generar una gran diversidad de platillos por medio de la combinación de elementos propios de la región y traídos del viejo mundo.

Algunos alimentos creados durante la época virreinal en México

Para el inicio de la época independiente de México, en el siglo XIX, el país se abre al mundo y comienza a recibir influencia de comida de otros países, principalmente la francesa, y es en está época y gracias a ello, que el hombre empieza a tener mayor participación en la cocina.

Como en la sala anterior, está también dispone de áreas interactivas para conocer un poco más sobre algunos alimentos que trajeron los españoles a México, ¿de dónde vienen? ¿cómo se preparan?.

La tercera sala está dedicada a la cocina del siglo XX, en la que gracias al petróleo, gas, electricidad y otra gran variedad de avances tecnológicos, se revolucionó la forma de cocinar y conservar los alimentos pues en esta época se introduce una gran cantidad de aparatos eléctricos en la cocina, que facilitan en gran manera la preparación de platillos. Contamos con estufas de gas, licuadoras, refrigeradores, batidoras, ollas de presión y muchos otros aparatos que reducen significativamente el tiempo de preparación de alimentos. Sin embargo aún permanecen elementos como molcajetes y ollas de barro.

Representación de la cocina moderna
Con los cambios en la forma de vida de la sociedad, el uso de alimentos procesados y enlatados se ha hecho común, pues también reduce el tiempo que las personas pasan en la cocina.

Alimentos enlatados y procesados
Y ¿cómo será la cocina mexicana en el futuro? Es difícil saberlo, aunque la galería muestra posibles escenarios interesantes que se pueden dar gracias a la globalización. Lo cierto es que, lejos de perder, la cocina mexicana se ha enriquecido en gran manera con el paso del tiempo, pero sin perder los elementos básicos de los que se alimentaban nuestros antepasados.


Si les interesa conocer más a fondo este museo pueden visitar la Fundación Hérdez, aquí dejo la ubicación. El costo de entrada al museo es de $15 y se hace descuento a estudiantes. Se puede también programar una visita guiada  en grupos desde 8 personas, que incluye un recorrido y explicación por la biblioteca de gastronomía, información sobre la historia del edificio, recorrido por el museo y una cata en el centro de interpretación. Estas visitas generalmente son por las mañanas y tienen un costo de $30 por persona.

Para conocer más sobre la Fundación Herdez y sus actividades:
Fundación Herdez

Para leer más:

martes, 10 de octubre de 2017

La 4a Conferencia sobre la Conservación de la Biodiversidad Tropical en Chapingo

La Universidad Autónoma Chapingo, la Universidad Autónoma Metropolitana, la UAAAN y varias universidades europeas invitan a la 4a Conferencia Internacional sobre la Conservación de la Biodiversidad Tropical (4th International Tropical Biodiversity Conservation Conference; Facebook). Se llevará a cabo el 15 y 16 de noviembre de 2017 en Chapingo, Estado de México, y continúa del 17-19 de noviembre en Cuetzalan, Puebla.

El tema de esta conferencia el "Patrimonio Biocultural y Cambio Climático".

No está muy caro (ponentes - 2000 pesos; público en general - 200 pesos, gratuito para estudiantes con credencial), y la fecha límite para someter resúmenes es el 15 de octubre de 2017 (instrucciones para el resumen). Así que apúrense. El correo-e de contacto es contacto@tbccmx.org; también hay contacto a través de la página Facebook.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

Jacaranda, árbol que nos regala un hanami



Árbol de jacaranda (Jacaranda mimosifolia D.Don.) en el Jardín etnobotánico Francisco Peláez R.
Tan pronto comienza el mes de marzo, un color lila muy peculiar destaca entre las copas de los árboles. Dicho color pertenece a las flores de los árboles de jacaranda (Jacaranda mimosifolia D.Don.), los cuales se pueden encontrar por distintas áreas urbanas, por ejemplo en camellones de avenidas principales, casas, escuelas, jardines, plazas, etc.  De hecho, el objetivo de su establecimiento en nuestro país, sobre todo en la Ciudad de México, es decorativo.

Árbol de jacaranda decorando el palacio municipal de Cuautitlán de Romero Rubio.

Una jacaranda en el Colegio de Postgraduados, campus Montecillo.

Jacaranda en el jardín botánico Francisco Peláez R.


Jacarandas en una plazuela de Tehuacán, Puebla

Ahora una  en la alameda cental del municipio de Texcoco.

En un jardín de San Juan Teotihuacán.
Para contar la historia de la introducción de este árbol al país, nos remontaremos algunos años atrás, cuando en la Cuidad de México se hizo un intento para plantar miles de árboles de cerezo, para tener un espectáculo floral como el que se presenta en la ciudad de Washington, en la cual millones de flores de cerezo tapizan la capital al inicio de la primavera.

Flores de los cerezos en el Tidal Basin en Washington, DC. Fuente: Capital Región USA.

Pero, para platicar de la jacaranda, también debemos hablar de la persona quien la introdujo a México. Su nombre fue Tatsugoro Matsumoto, un arquitecto en paisaje de origen japonés que ingresó al país durante el Porfiriato (1876 a 1911). Durante este período, la Colonia Roma era uno de los barrios más elegantes de la ciudad y en donde la población tenía extensiones considerables de jardín, en los cuales las manos de este japonés se dedicaron a cuidar y diseñar.

Registro de extranjero de Matsumoto. Archivo General de la Nación (AGN). Fuente: Descubra a los Nikkei. Mayo 6, 2016
Su fama se extendió entre la población, tanto así que llegó a oídos del propio Porfirio Díaz, quien lo invito a hacerse cargo de los arreglos florales de la residencia presidencial ubicada en el Castillo de Chapultepec, así como del bosque que rodeaba el castillo.

Años más tarde, a petición del presidente Pascual Ortiz Rubio (1930-1932), quién había solicitado al gobierno japonés la donación de árboles de cerezo para colocarlos en las avenidas principales de la ciudad como símbolo de amistad entre ambos países, consultaron a Tatsugoro Matsumoto (quien residía en México ya hacía décadas) para saber si era factible la adaptación de los cerezos a las condiciones climatológicas que presenta la Ciudad. El arquitecto explicó a ambos gobiernos que no era posible que los árboles llegaran a floración, debido a las condiciones de temperatura, por tanto, el proyecto no se realizó.

Tatsugoro Matsumoto en su jardín de la Colonia Roma. Fuente: Florería Matsumoto
Tatsugoro tenía conocimientos de muchos árboles ornamentales. Como dato adicional, él fue quien introdujo los bonsáis a nuestro país, y lo hizo durante el Porfiriato. Pero bien, para no desviarnos más, el paisajista recomendaría plantar en las principales avenidas de la Ciudad de México árboles de jacaranda que había introducido desde Brasil y reproducido en sus viveros en la Colonia Roma. Para esta especie, las condiciones climatológicas eran las adecuadas para que al inicio de la primavera el árbol floreciera, así como lo hacían los árboles de cerezo en el país vecino del norte.

Cabe mencionar que la jacaranda (Jacaranda mimosifolia D.Don.), es originaria de Brasil, Paraguay y el norte de Argentina. Pertenece a la familia Bignoniaceae.

Flores y frutos de jacaranda


Flores de jacaranda
Ahora bien, una vez referenciados en el tema, se preguntarán a que se refiere "hanami" (花見). Éste es un término japonés que se utiliza para asignar a la festividad en la cual la sociedad venera a la naturaleza y observa su fragilidad, así como también da la bienvenida a la primavera.

Entonces, tomando en cuenta lo anterior, podríamos poner a similitud el espectáculo que se puede apreciar tanto en Japón o Washington con la floración de los árboles de cerezos con la floración que ofrecen los árboles de jacaranda. Aunque en nuestro país no está difundido ese tipo de atractivos, los habitantes de la ciudad y las personas que la visitan, año con año disfrutan de los camellones tapizados con las flores acampanadas de las jacarandas.

Racimo de flores de jacaranda
Flor acampanada de jacaranda

Flores acampanadas de jacaranda

Inclusive, el diario El País con su versión América publicaron en el mes de marzo del presente año, una nota  titulada "Las floraciones más espectaculares del mundo", en donde enlistan el estallido de color de distintas flores que van de los tulipanes holandeses a las floreadas colinas de la Toscana italiana. En el número seis se encuentran las jacarandas en la ciudad de México, que, a pesar de ser un árbol de América del Sur, México las ha adoptado casi como propias, hasta el punto de dar nombre a varias calles.

Las jacarandas (en la foto) son arboles de América del Sur que se cultivan para la ornamentación de espacios públicos, con lo que marcan el inicio de la primavera en muchos lugares y ciudades latinoamericanos. Sin embargo, desde que llegaron a México, la capital las ha adoptado casi como propias, hasta el punto de dar nombre a varias avenidas. Cada primavera las calles de Ciudad de México se incendian de color violeta, desde vías principales, como Reforma, hasta parques y jardines como el de Chapultepec o Biblioteca Nacional. Todos lucen alguna variante de esta especie que alcanza los 30 metros de altura.
Jacarandas en el lago de Chapultepec. Fuente: El País, Andrea Nogueira Calvar, marzo 29 de 2017.

Por tanto, no estaría mal, dar un paseo a la ciudad durante primavera, para así aprovechar del espectáculo que nos brindan las jacarandas, y por qué no hacer una especie de hanami, porque, de hecho, no solo es pasear y maravillarse ante la belleza de las flores, también conlleva hacer un picnic con amigos, familiares o compañeros de escuela bajo los árboles de jacaranda, así como lo hacen en Japón con los cerezos, pero ahora a la mexicana.

Fuentes consultadas:
  1. Museo Tatsugoro, disponible en:http://www.tatsugoro.com/index.php/articulos-especiales-de-bonsais/7-blog/33-un-siglo-de-bonsai-en-mexico
  2.  Tatsugoro Matsumoto y la magia de las jacarandas en México, disponible en: http://www.discovernikkei.org/es/journal/2016/5/6/tatsugoro-matsumoto/

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Homenaje a Efraím Hernández Xolocotzi en el XIX Congreso Mexicano de Botánica

El homenaje que rendimos al Dr. Jerzy Rzedowski hace poco en la Facultad de Ciencias de la UNAM me recordó de otro homenaje, en el XIX Congreso Mexicano de Botánica hace tres años en Tuxtla Gutierrez, a otro gran botánico, desafortunadamente ya difunto: el maestro Xolo, Efraím Hernández Xolocotzi.


En aquella ocasión, la Dra. Patricia Colunga García-Marín nos llevó a un viaje ilustrado a lo largo de su vida, y tuvo la amabilidad de compartir su material con este blog. Pueden bajar toda la presentación en pdf aquí. O pueden ver las diapositivas individuales abajo, que no requieren explicación.