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miércoles, 7 de febrero de 2024

Las zarzamoras silvestres

Seguramente en más de una ocasión has consumido algún tipo de fruto y probablemente sabes que estos son cultivados antes de llegar al mercado donde lo adquieres. Este tipo de fruto se conocen como comerciales, pero también existen los frutos silvestres que se recolectan de la naturaleza. En esta ocasión quiero platicarte sobre un estudio acerca de las zarzamoras silvestres donde evaluaron sus propiedades fisicoquímicas y su potencial alimenticio.

Planta del género Rubus, la zarzamora

Las zarzamoras pertenecen al género Rubus y la familia botánica Rosaceae. En el continente americano se desarrollan principalmente en zonas frías y templadas. Son espinosas y consideradas como especies con gran capacidad de adaptación; a menudo se consideran como una planta invasiva, promoviendo su eliminación y la pérdida de especies silvestres (Rubio et al., 2019). 

¿Alguna vez las has observado en el bosque? 

En México se reportan alrededor de 15 especies silvestres distribuidas a lo largo del territorio nacional. En el estado de Michoacán, se han encontrado diferentes especies de zarzamoras silvestres, principalmente en los municipios de la meseta purépecha, donde sus frutos son colectados para su venta en mercados regionales y también se utilizan en la gastronomía regional para la elaboración de tamales y bebidas (Rubio et al., 2019). 

Además de utilizar su fruto como alimento, sus hojas y tallos se han empleado dentro de la herbolaría tradicional para curar algunas afecciones como gripe, náuseas durante el embarazo y malestares menstruales (Hummer et al., 2010). Esto se debe a la presencia de metabolitos polifenólicos como los flavonoides y antocianinas que son conocidos por su actividad antidiabética, anticancerígena, antiinflamatoría y su destacada capacidad antioxidante (Cuevas et al., 2010; Azofeifa et al., 2013).

En el estudio "Propiedades fisicoquímicas de frutos silvestres de Rubus con potencial nutracéutico y alimenticio" de Rubio et al. (2019), se evaluaron la composición fisicoquímica y actividad antioxidante en frutos de tres especies silvestres del género Rubus y los compararon con la variedad de zarzamora comercial Tupy. Las especies silvestres se colectaron en los municipios de Uruapan y Nahuatzen en el estado de Michoacán, México.

Las especies colectadas fueron:

Rubus adenotrichus Schltdl.

A: fruto, B: tallo, C: fruto (tomada de Rubio et al., 2019, con permiso).
Rubus pringlei Rydb.

A: fruto, B: tallo, C: fruto (tomada de Rubio et al., 2019).
Rubus glaucus Benth.

A: fruto, B: tallo, C: fruto (tomada de Rubio et al., 2019).

Variedad comercial Tupy

A: fruto, B: tallo (tomada de Rubio et al., 2019); C: fruto (Tomada de Fundación Produce Sinaloa A.C.)

En sus resultados encontraron que el contenido de sólidos solubles totales fue más alto para las especies silvestres en comparación con la variedad Tupy. El alto contenido de sólidos solubles totales se refleja en el dulzor de la fruta, característica considerada en la elaboración de vinos y licores. Por lo tanto, las zarzamoras silvestres son candidatas para ser incorporadas en la elaboración de vinos y licores.

Licor artesanal de zarzamora silvestre

De igual forma, las especies silvestres mostraron valores más altos en la cantidad de polifenoles totales y también el contenido de antocianinas fue mayor, así que tenían mayor potencial antioxidante. Estos resultados muestran la importancia de las zarzamoras silvestres mexicanas como fuentes de polifenoles y su posible incorporación en la industria farmacéutica. 

¿No te sorprenden estos resultados?, el estudio nos muestra la importancia de las especies silvestres mexicanas del género Rubus, ya que pueden ser material para la obtención de nuevas variedades comerciales que puedan contribuir a la calidad alimentaria del país así como la importancia farmacéutica que tienen sus propiedades. 

Puedes leer el artículo completo aquí

También te puede interesar:

Referencias

Azofeifa G., Boudard F., Morena M., Cristo J., Pérez A., M., Vaillant F. & Michel, A. (2013). Antioxidant and anti-inflammatory in vitro activities of phenolic compounds from tropical highland blackberry (Rubus adenotrichus). Journal of Agricultural and Food Chemistry 61(24): 5798-5804. 

Cuevas R., E., Dia V., P., Yousef  G., G., García S., P., López M., J., Paredes L., O., González de Mejía, E. & Lila M., A. (2010). Inhibition of proinflammatory responses and antioxidant capacity of Mexican blackberry (Rubus spp.) extracts. Journal of Agricultural and Food Chemistry 58(17): 9542-9548.

Hummer K., E. (2010). Rubus pharmacology: antiquity to the present. HortScience 45(11): 1587-1591. 

Rubio O., E., Pérez S., R., Ávila V., T., Gómez L., J. & García S., P. (2019). Propiedades fisicoquímicas de frutos silvestres de Rubus con potencial nutracéutico y alimenticio. Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas 23(1): 291-301. 

jueves, 11 de enero de 2024

Botanas: 11 de enero de 2024

El apartado Botanas resume algunos artículos, principalmente científicos, que he visto recientemente y que posiblemente sean de interés para los lectores de Cuexcomate. Hoy son sobre maices de Querétaro y Brasil, "quelites pasados" de la Tarahumara, polinización de aguacates, tunas en Sudáfrica, la pérdida acelerada de mejoradores públicos en EUA y un meta-analisis de fertilizantes de liberación controlada.

Primero unos artículos de México.

Los colegas de Querétaro hicieron un inventario detallado de los maíces nativos del estado y las relacionaron con las condiciones ambientales. Confirmaron que la distribución de las razas se determina principalmente por la temperatura, la precipitación en la temporada de lluvias, la textura del suelo, el pH del suelo y la altitud. Encontraron varias novedades. 

González-Santos, R., Hernández-Sandoval, L., Hernández-Puente, K. N., & Ortega-Paczka, R. (2023). Distribución y caracterización ecogeográfica de maíces nativos de Querétaro, México. Revista Fitotecnia Mexicana 46(4): 341-341. (acceso abierto).

Quizas también de interés en México es un estudio sobre diversidad de maíz en Brasil:


Costa, F. M., de Almeida Silva, N. C., Vidal, R., Clement, C. R., & Veasey, E. A. (2023).
A new methodological approach to detect microcenters and regions of maize genetic diversity in different areas of lowland South America. Economic Botany 77(4): 345 - 371. (acceso restringido)


 

Otro artículo interesante en el mismo número de Economic Botany es un trabajo muy amplio e interdisciplinario sobre cuatro especies de "quelites pasados", o sea, secados, de la Sierra Tarahumara. 

Combina datos etnobotánicos, de distribución, análisis fisico-químico, un estudio sensorial y de aceptabilidad para poblaciones urbanas, y la elaboración de códigos de barra para poder identificar muestras (esto se ilustra en la figura arriba). Estas verduras secas tenían altos contenidos de proteína y de varios micronutrientes. La aceptabilidad de Amaranthus era alta, la de Arracacia y Phacelia algo menor.

Severiano-Pérez, P., Cristians, S., Bye, R., Lucas-Florentino, B., Ramírez-Orejel, J. C., Linares, E., Mera-Ovando, L. M., Castro-Lara, D., Enríquez-Maldonado, D., Rodríguez-Servín, J., González-Pedroza, M. de G., Escalante-Martínez, V., Palma Pérez del Valle, J. E., Mendoza-Cruz, M., Nevarez-Durán, A. & Silvestre-Lara, P. (2023). Quelites pasados of the Sierra Tarahumara, Chihuahua, Mexico: an interdisciplinary ethnobotanical study of leafy green vegetables. Economic Botany 77(4): 433-454. (acceso abierto).

Aguacates requieren polinizadores, y recientemente hubo varios trabajos sobre el tema. Aquí se estudió el efecto de la distancia a manchones de bosque, que presumiblemente albergan más polinizadores, y la producción de frutas de buena calidad. Se encontró una relación positiva; o sea, es altamente deseable incluir hábitat para insectos en los paisajes aguacateros.

Severiano-Galeana, F., Rosas-Guerrero, V., Alemán-Figueroa, L., Lucas-García, R., Almazán-Núñez, R. C., & Kuk-Dzul, J. G. (2024). Orchards closer to forest patches produced fewer malformed fruits and more commercial fruits: The importance of legitimate floral visitors. Agriculture, Ecosystems & Environment, 363, 108872. (acceso restringido)

Uno de los países que también cultiva tunas y nopales para forraje es Sudáfrica. Ahora se tiene un estudio de la diversidad en aquel país, principalmente de Opuntia ficus-indica, aunque también tienen O. robusta. Desafortunadamente no incluye fotos, que me hubieran gustado.

Modise, T. J., Maleka, M. F., Fouché, H., & Coetzer, G. M. (2024). Genetic diversity and differentiation of South African cactus pear cultivars (Opuntia spp.) based on simple sequence repeat (SSR) markers. Genetic Resources and Crop Evolution 71: 373-384. (acceso abierto)

Mejoradores de plantas domesticadas que trabajan en instituciones públicas y universidades están desapareciendo en los EUA. Las empresas semilleros están consolidando. Esto puede causar todo una serie de problemas, y no solo para EUA.

Ya se sabe desde hace tiempo (y es de pensarse) que fertilizantes que no se disuelven de una vez en agua, sino liberan sus nutrientes en forma lenta (fertilizantes de liberación controlada), pueden evitar algunos de los inconvenientes de los fertilizantes comunes, sobre todo la lixiviación. Por ejemplo, se puede capear urea con un polímero, y así se liberan sus nutrientes poco a poco conforme se descompone o se daña la capa. Aunque se tiene que ver también de qué es y qué pasa con el polímero - no encontré información en mi búsqueda rápida. Ahora hay una meta-analisis de esta práctica y las conclusiones son, por lo general, positivos.

lunes, 6 de marzo de 2023

Mirando de cerca la corteza de los árboles de aguacate

México tiene grandes extensiones del cultivo de aguacate (Persea americana) y es el principal productor a nivel mundial. Este cultivo tiene importancia económica y social porque la siembra y el procesamiento de la cosecha genera miles de empleos directos e indirectos (Paz-Vega 2018). La conversión de bosques y otros cultivos a grandes extensiones de terreno al cultivo de aguacate  (monocultivo) ha fomentado que haya más problemas de plagas y enfermedades que le afectan. Es importante conocer ¿qué hay en los árboles aparte de aguacates, ramas y hojas? ¿viven algunos organismos dentro de los troncos del árbol? ¿qué interacción tienen con otros organismos?

Galerías de insectos de la madera en troncos de aguacate.

Para que podamos conocer la diversidad que hay en los árboles tenemos que adentramos más a estos cultivos. Entonces podremos notar la gran variedad de organismos que los árboles pueden hospedar,  como escarabajos y ácaros que pueden vivir en la corteza de los árboles. La corteza es una capa exterior de las plantas leñosas que está en contacto con el ambiente, como si fuera su piel. 

Insectos descortezadores
 
Uno de los principales grupos de insectos que habitan las cortezas de varios árboles son los escarabajos que pueden vivir en varios lugares y son de muchos tamaños. Sus características principales son la presencia de antenas que se pueden abrir en forma de abanico. Sus alas están protegidas por un par de alas duras llamadas élitros. Varias especies tienen algunas diferencias en la forma del cuerpo si son hembras o machos, esto es llamado dimorfismo sexual

Partes básicas de un escarabajo.

Los escarabajos específicos que habitan la corteza de los árboles son llamados insectos de la corteza, escarabajos descortezadores o escolitinos. Estos pertenecen a la familia Curculionidae y a la subfamilia Scolytinae. Forman pequeños caminos y cuevas conocidos como galerías. 

Estos insectos son importantes ecológicamente porque participan en procesos de descomposición de árboles muertos y moribundos (Equihua-Martínez y Burgos-Solorio 2007). Sin embargo, hay algunas especies dentro de este grupo que infestan a árboles sanos en bosques y selvas. También generan daños importantes en plantaciones de aguacate por una asociación que tienen con otros organismos que más adelante les voy a explicar. Estos insectos, una vez que son adultos, pueden volar durante un periodo para buscar árboles con daños por plagas, enfermedades, sequía, fuego y por otros factores. Ahí se establecen y completan su ciclo de vida (Wood 2007).

Los escarabajos que viven en la corteza de los árboles de aguacate tienen un tamaño muy reducido (de algunos milímetros) y se necesita de un microscopio estereoscópico para poder observarlos, además pueden tener diferentes hábitos.  Los descortezadores viven dentro de la corteza y se alimentan de sustancias nutritivas que produce el árbol (Wood 2007). 

Descortezador de la especie Phloeocleptus plagiatus.

Otro grupo de escarabajos son los ambrosiales. Viven en la corteza y se alimentan de hongos que transportan a través de unas estructuras en su cuerpo llamadas micangios (Castrejón-Antonio et al. 2017). Estos hongos ayudan a la descomposición de los componentes de la madera (lignina y celulosa), así que pueden llegar a ser muy dañinos para los árboles. Hay algunas especies de este grupo que tienen relevancia en los árboles de aguacate por los hongos asociados que tienen y provocan daños importantes al cultivo (Carrillo et al. 2012; Eskalen et al. 2013) .

Escarabajo ambrosial Monarthrum exornatum.

Simbiosis entre escarabajos descortezadores
 
Los insectos de la madera dan acceso a otros organismos como ácaros y tienen una interacción llamada foresis: se adhieren a alguna parte del cuerpo del escarabajo para trasladarse (Walter y Proctor 2013). Pero ¿qué es un ácaro? pertenecen a un grupo de organismos cercanos a las arañas, tienen unas estructuras cerca de lo que parece una boca en forma de pinza llamadas quelíceros, un par de palpos y los estadios maduros tienen ocho patas. Estos animalitos son de un tamaño muy pequeño y para poderlos ver se necesitan de preparaciones especiales y un microscopio óptico. Hay especies que también tienen dimorfismo sexual. Como no tienen alas buscan la manera de como transportarse de un lugar a otro  (Lindquist et al. 2009).
 
Algunas estructuras de los ácaros en la especie Pseudoparasitus sp.

La foresis y otras interacciones entre escarabajos descortezadores y ácaros se han descrito principalmente en árboles forestales. En las galerías dentro de la corteza de los árboles de aguacate que forman los insectos descortezadores y ambrosiales, los ácaros encuentran un lugar ideal para vivir. Ahí se alimentan de organismos más pequeños todavía que ellos como hongos, nematodos, larvas y huevos de escarabajos que habitan la corteza (Hofstetter et al. 2015; O'Connor 1993). 

Escarabajo descortezador Phloeocleptus plagiatus con ácaros foréticos.

¿Cómo y dónde se colectaron los insectos y los ácaros?
 
Los estudios de este tipo los hacen con varias especies de árboles forestales y en diferentes lugares del mundo. Entonces nosotros lo hicimos con trozas de árboles de aguacate que tuvieran evidencia de la presencia de insectos escolitinos  (pequeños orificios en la corteza con restos de madera alrededor) de tres huertos ubicados en los municipios de San Juan Nuevo, Uruapan y Ziracuaretiro en el principal productor de aguacate en México que es el estado de Michoacán. 

Municipios en los que recolectaron las trozas.

Las trozas las llevamos a un laboratorio de Entomología y Acarología ubicado en Texcoco, Estado de México. En unas "cámaras de emergencia para escolitinos" (ver imagen de abajo) metimos las trozas de árboles de aguacate y las revisamos diario para hacer conteos de los insectos que salieron.
 
Cámaras de emergencia para escolitinos.

¿Qué tipos de ácaros hay asociados a escarabajos de la corteza de árboles de aguacate? 
 
El escarabajo descortezador que podemos encontrar en los troncos de árboles de aguacate es Phloeocleptus plagiatus, y a los ambrosiales Monarthrum exornatum, Monarthrum fimbriaticorne y Dryocoetoides capucinus. Los ácaros asociados a estos insectos son Trichouropoda sp.1, Proctolaelaps subcorticalis, Proctolaelaps bickleyi, Proctolaelaps sp.1, Mexecheles virginiensis, Eutogenes foxi , Elattoma abeskoun y Tyrophagus putrescentiae .

Especies de insectos y ácaros asociadas.

Las especies de insectos descortezadores y ambrosiales registrados no representan un peligro para los árboles de aguacate ya que estos escarabajos son comunes en las cortezas de varias especies de árboles (Wood 1982). Las especies de escarabajos que transportaron a más especies de ácaros fue el descortezador Phloeocleptus plagiatus y el ambrosial Monarthrum exornatum.

Dryocoetoides capucinus macho.

La especie de ácaro Proctolaelaps bickleyi se registró en todas las especies de escarabajos de la corteza. La mayoría de especies de ácaros registradas tienen un hábito alimenticio como depredadores (Chaires-Grijalva et al. 2015; Estrada-Venegas et al. 2002; Wegensteiner et al. 2015), excepto las especies Elattoma abeskoun y Tyrophagus putrscentiae que se alimentan de hongos (Brasier 1978; Hofstetter et al. 2013).

Monarthrum exornatum con ácaro forético.


Las asociaciones foréticas entre escarabajos y ácaros con nuevos registros fue para el descortezador P. plagiatus, y  para los ambrosiales M. exornatum, M. fimbriaticorne y D. capucinus. Las especies de ácaros con nuevos registros para México eran M. virginiensis y E. abeskoun.

Conclusiones
 
Es importante conocer  la diversidad, la distribución y las interacciones entre los diferentes organismos porque en la mayoría de los casos son las que mantienen el sistema estable. En este estudio en huertos de aguacate se tiene que el descortezador y las tres especies de ambrosiales no son especies que representen un riesgo fitosanitario para las plantas. Los ácaros M. virginiensis y E. abeskoun son nuevos registros para la diversidad del país.
 
Es de relevancia el trabajo taxonómico para los ácaros porque así podemos saber si representan un peligro, pero también cuando no. Además, ayuda a tener más material para identificar y registrar las especies que encontramos en los listados. En este caso dos especies de ácaros no se pudieron determinar a nivel de especie por dos situaciones: para Proctolaelaps sp.1 no se tenía material suficiente para su determinación y para Trichouropoda sp.1 no se encontró coincidencia con las claves taxonómicas registradas en la literatura. 

Para conocer más sobre este tema pueden consultar: 

Referencias

lunes, 11 de abril de 2022

Complejos de plantas medicinales: el cuachalalate y dos plantas asociadas a su uso tradicional

¿Alguna vez les ha pasado que cuando compran una planta medicinal, les dan una distinta a la que esperaban? 

Este fenómeno se presenta en muchas ocasiones. A veces es porque las plantas reciben diferentes nombres comunes en las localidades en donde se usan. Tal es el caso del cuachalalate Amphipterygium adstringens (Schltdl.) Standl., que pertenece a la familia Anacardiaceae.  Su nombre común varía de acuerdo a la localidad; en Michoacán se conoce como "cuachalalate", "macerán" o "maticerán" (de la lengua tarasca matixerán) y "pacheco". También se le da el nombre de "palo de rosa", "cuacha", "chalalote", "quetchalala" (Zamudio, 2005).

Árbol de Amphipterygium adstringens (Foto: I. Castillo)

El cuachalalate es una planta endémica de México a Centroamérica, y se distribuye en la vertiente del Pacífico desde Nayarit hasta Chiapas, incluyendo la cuenca del río Balsas. Se puede encontrar en los estados de Aguascalientes, Chiapas, Colima, Durango, Guerrero, Jalisco, México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Veracruz, Zacatecas, Honduras.

Se ha usado desde tiempos prehispánicos para el tratamiento de problemas del estómago como la gastritis, úlceras y cáncer gástrico. Tiene un efecto anti-Helicobacter pylori, la causa principal de las úlceras estomacales. Su efecto terapéutico se le atribuye a la corteza, de la cual se ha reportado la presencia de tritérpenos tetracíclicos y pentacíclicos, ácidos y aldehídos anacárdicos. Los compuestos mayoritarios son los triterpenos y fenoles de cadena larga (Navarrete, 1988; Mata et al., 1991). Su importancia es tal que por su alta demanda requiere de un control de su uso para evitar que se agote, ya que no es una especie que se cultive.

Tronco con resina, característico de la familia Anacardiaceae (Foto: I. Castillo)

Otro aspecto, aparte de las confusiones causadas por los nombres comunes variables, es que en nuestro país no se controla la calidad de plantas medicinales que se comercializan. Se puede dar la adulteración de ciertas especies que tienen una alta demanda, por otras que pueden no tener ningún efecto o ser tóxicas. Pero también puede haber otras razones. 

Linares y Bye proponen que no siempre es una adulteración malintencionada, sino que esta dinámica corresponde a lo que ellos denominan “complejos de plantas medicinales” (Linares y Bye, 1987).

Frutos y corteza de Amphipterygium adstringens (Foto: I. Castillo).

Un complejo está formado por un grupo de plantas que comparte propiedades, entre ellas, una actividad biológica parecida. Éstas pueden estar agrupadas con el mismo nombre común, porque tienen características morfológicas similares y se les atribuyen propiedades curativas parecidas. Estos complejos funcionan sustituyendo una planta “tipo” que es la más utilizada en determinado momento, ya sea por escasez o para evitar que se acabe.

Tomando en cuenta las ideas de adulteración o complejos, se han explorado dos cortezas asociadas al cuachalalate y su efecto anti-Helicobacter pylori. Una de estas es el cuachalalate blanco (Guaiacum coulteri A. Gray), que además de coincidir con su nombre común (Linares y Bye, 2008, Comunicación personal), se le atribuye un uso tradicional parecido. La otra planta es la chupandilla (Cyrtocarpa procera Kunth), la cual de acuerdo a reportes se usa para adulterar el cuachalalate (Rosas et al., 2011).

Corteza de Amphipterygium adstringens.


Corteza de Guaiacum coulteri.

Corteza de Cyrtocarpa procera.

El cuachalalate blanco es un arbusto o árbol de 1 a 12 m de altura y pertenece a la familia Zygophyllaceae. Se distribuye en la pendiente del Pacífico y el noreste de México, en los estados de Baja California Sur, Chiapas, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Sonora. Su corteza es de color grisáceo con textura escamosa con fondo liso y corteza interna granulosa y escamosa, su sabor es ligeramente amargo (Centeno, 2007). También se le conoce con el nombre común de "guayacán genuino","guayacán verdadero", "guayacán amarillo", "huaxaxan", "árbol santo", "palo santo" (Soto, 1987). En Oaxaca también se conoce como "hueyacán", matlacuahuitl", "soon", "yaga-na". En las hojas y tallos se ha encontrado la presencia de alcaloides.

Ejemplar de Herbario: frutos de Guaiacum coulteri.

La chupandilla es un árbol que mide entre 5 y 7 m de alto. Se encuentra ampliamente distribuido en los estados de Baja California Sur, Chiapas, Colima, Durango, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Tamaulipas y Zacatecas. Su tronco tiene corteza de color grisáceo y pertenece a la familia Anacardiaceae. Es conocida comúnmente como "coco de cerro". En Morelos se conoce como "chucum pun", su nombre en cora es "puei", también se le conoce por otros nombres como "copal", copalcojote", "tepalcojote", "chocote", "kopayocotl" (náhuatl, "ciruelo benaco"). De la corteza se han aislado e identificado β-amirina , β-sitosterol y una mezcla de ácidos grasos (Rosas et al., 2011).

Árbol de Cyrtocarpa procera.

Habla a favor de un posible “complejo cuachalalate”, y no de una adulteración, que se ha encontrado la presencia de compuestos activos en las dos cortezas que son asociadas al complejo. Tienen una distribución geográfica parecida, tradicionalmente se utiliza la misma parte de la planta (la corteza) y tienen una misma actividad biológica, por ejemplo, su actividad anti-Helicobacter pylori

Así, hay muchas plantas que pueden estar asociadas a otras y se utilizan para tratar una misma enfermedad. Aunque aún hay mucho por conocer. 

Referencias bibliográficas: 

Centeno B., L. (2007). Comparación anatómica e histoquímica de corteza y madera de guayacán del mercado de uso medicinal con Guaiacum coulteri (Zygophyllaceae) de la xiloteca MEXU. Tesis profesional, Facultad de Ciencias (Biología), Universidad Nacional Autónoma de México.104 p.

Linares, E. y Bye, R. (1987). A study of four medicinal plant complexes of Mexico and adjacent United States. Journal of Etnopharmacology 19: 153-183. 

Mata, R., Calzada, F., Navarrete, A., Del Río, F. y Delgado, G. (1991). Long-chain phenols from the bark of Amphipterygium adstringens. Journal of Ethnopharmacology 34(2-3): 147-154.

Navarrete, A. (1988). Estudio químico de plantas mexicanas usadas en medicina tradicional: constituyentes de Chenopodium graveolens Willd., Chenopodium ambrosioides L. y Amphipterygium adsdtringens Schiede ex Schlecht. Tesis de Maestría en Ciencias Químicas (Química Farmacéutica). Facultad de Química, Universidad Nacional Autónoma de México. 210 p.

Rosas A., H., Terrazas S., T., González T., M., Guzmán, Y., Soto H., M. (2011). Anti-ulcer activity of Cyrtocarpa procera analogous to that of  Amphipterygium adstringens, both assayed on the experimental gastric injury in rats. Journal of Ethnopharmacology 134(1): 67-73. 

Soto, J. (1987). Las plantas medicinales y su uso tradicional en la cuenca del río Balsas: estados de Michoacán y Guerrero, México. Tesis de Licenciatura, Facultad de Ciencias, Universidad Nacional Autónoma de México. 231 p.

Zamudio L., A. (2005). Estudio hemero-bibliográfico del cuachalalate (Amphipterygium adstringens) en forma de fitofármaco. Tesis profesional, Q. F. B. FES-Cuautitlán, Universidad Nacional Autónoma de México. 90 p.

martes, 13 de marzo de 2018

Congreso anual de la Sociedad de Botánica Económica


En este año, la Sociedad de Botánica Económica (Society for Economic Botany) y la Sociedad de Etnobiología (Society of Ethnobiology), organizan sus congresos en conjunto. Se llevará a cabo del 3 al 7 de junio de 2018, en Madison, Wisconsin, EUA.

La fecha límite para someter resumenes es el 15 de marzo, igual como la fecha límite extendida del Congreso Mexicano de Etnobiología (Morelia, Michoacán, 11-15 de junio). Para el congreso de la Sociedad Internacional de Etnobiología (International Society of Ethnobiology, 7-10 de agosto, Belem, Brasil) es el 5 de abril.

martes, 23 de enero de 2018

El XI Congreso Mexicano de Etnobiología


Los colegas organizadores del XI Congreso Mexicano de Etnobiología no realmente requieren ayuda para publicitar el evento. Han estado muy activo por todas las vías posibles para dar a conocer el evento. Pero, por si acaso: se llevará a cabo del 11 al 15 de junio de 2018 en Morelia, Michoacán,

Todavía están abiertas las convocatorias para la organización de simposios (hasta el 31 de enero) y para someter resúmenes para conferencias orales y carteles (15 de febrero). Habrá concursos de tesis, carteles y fotos, así como excursiones.

Pueden encontrar el primer circular aquí. El congreso tiene dos sedes, el Campus Morelia de la UNAM y la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo. El correo de contacto es cme@enesmorelia.unam.mx; también hay una página Facebook.

Los ejes temáticos son 1. Tradiciones disciplinarios; 2. La Etnobiología en la resolución de problemas socioecológicos; 3. Temas emergentes y transversales y 4. Otros temas de interés.

Las fechas importantes son los siguientes:



Aquí va la tabla del costo de la inscripción:


  FECHA LÍMITE DE PAGO
CUOTA SOCIO AEM
CUOTA NO SOCIO
Ponentes estudiantes de licenciatura
15 de enero
$600
$700
28 de febrero
$800
$900
31 de marzo
$1,000
$1,200
Ponentes estudiantes de posgrado
15 de enero
$1,000
$1,200
28 de febrero
$1,500
$1,700
31 de marzo
$2,000
$2,200
Ponentes profesionistas
15 de enero
$2,000
$2,500
28 de febrero
$2,500
$3,000
31 de marzo
$3,000
$3,500
Asistentes no ponentes
15 de enero
$600
$700
12 de junio
$700
$800

lunes, 9 de octubre de 2017

El futuro de los pinos de Michoacán

Esta tarde mientras bebía una taza de té, recordé algunas imágenes de los viajes que he hecho durante mi vida.

En mi mente guardo muy bellas imágenes de lugares que parecen mágicos, incluso cuando era pequeña pensaba que los cuadros pintados con bellos paisajes eran resultado de la imaginación del artista.

Los Negritos, Villamar, Michoacán.

Hoy puedo decir que México tiene un sinfín de lugares hermosos que proporcionan vida, tranquilidad y amor, solo basta aventurarse para conocerlos.

Lago de Camécuaro, Tangancícuaro, Michoacán

No solo bellas imágenes podemos encontrar en el paisaje, también están las que pueden producir sentimientos negativos como coraje o tristeza. Hago referencia a montes que se ven talados, a esas manchas cafés que demuestran que no sabemos valorar nuestros recursos.

Rumbo a Zamora, Michoacan.

Los ecosistemas mas amenazados son los bosques debido a múltiples fuentes de presión (Miles et al., 2006), entre las que destaca el cambio de uso de suelo. Estos cambios pueden degradar fuertemente a los recursos naturales, y aumentar la vulnerabilidad de las poblaciones.

Acaso ¿no hay conciencia del mal que estamos provocando? Son las acciones del ser humano las que están acabando con la diversidad? O ¿es acaso la variación climática que está acabando con ella?
Son un sinfín de preguntas que surgen en mi cabeza.

Revisando literatura encuentro que Cruz-Cárdenas y colaboradores (2016) estudiaron la distribución potencial de doce especies de Pinaceae, o sea, los pinos o ocotes (Pinus) mas dos oyameles (Abies), para el estado de Michoacán. Hicieron cálculos sobre cómo les iba a ir bajo diferentes escenarios climáticos (presentes y futuros). Escogieron esta familia por ser muy importantes en los bosques templados del estado, y por representar el 27 % del total de las especies de pino en México (Cué-Bär et al., 2006).

La importancia de estas especies es por su valor utilitario, pero también el intrínseco. Las especies ofrecen bienes, servicios e información genética. El solo hecho de estar y permanecer en un área durante tiempo produce variabilidad genética. Ejemplo de ello son las especies endémicas (Botkin et al., 2007; Meléndez, 2010).

La perdida o extinción de especies arbóreas afecta a poblaciones de especies que dependen de su existencia como lo es Danaus plexippus L. (mariposa monarca) (Meléndez, 2010; Villaseñor-Gómez, 2005).

Danaus plexippus L., la mariposa monarca, que depende de los bosques de oyamel

Antes de hablar del método empleado, quiero describir que es un modelo de distribución de especies. Primero, se caracterizan las condiciones ambientales idóneas para las especies estudiadas, a través de su distribución actual. Luego, se identifican los sitios que actualmente o en el futuro cumplen con los requisitos adecuados para su desarrollo y supervivencia, aún si en el momento no está presente la especie (Guisan y Zimmermann, 2000).

En nuestro caso, los mapas resultantes nos muestran cuales son las áreas en donde es posible encontrar estas especies de la familia Pinaceae.

Entonces, los métodos que se usaron fueron:
  • Para generar los mapas de distribución de estas especies, se obtuvieron datos de presencia de las especies de pinos y abetos del Herbario Nacional (MEXU) del Instituto de Biología de la UNAM.
  • Para cada sitio, se obtuvieron 19 variables bioclimáticas con información sobre precipitación (lluvia), temperatura mínima y máxima.
  • Se utilizaron dos escenarios de condiciones futuras (RCP 4.5 Y RCP 8.5).
  • También se consideraron propiedades de suelos.
  • Se seleccionaron las variables que no tuvieran colinealidad, o sea, las que no están fuertemente relacionadas entre ellas.
  • Los modelos de distribución de especies se generaron con el software Maxent.
Una vez obtenidos los modelos de distribución se encontró que el 85% de ellos son buenos. Las variables que tuvieron mayor influencia en la distribución de los pinos fue la temperatura máxima del mes mas cálido y la temperatura mínima del mes mas frió.
Distribución de pinos y abetos en la linea base (1960-2000). Imagen obtenida directamente del articulo.
Las mejores áreas para los pinos fueron la provincia biogeográfica de la Faja Volcánica Transmexicana y la Sierra Madre del Sur, cosa que no sorprende mucho.

Porcentajes de areas idoneas para la distribucion de especies de Pinaceae. El amarillo indica el escenario presente, verde el escenario proximo (RCP 4.5) y azul el escenario lejano (RCP 8.5)

Para algunas especies sus áreas idóneas incrementarán en los diferentes escenarios (Pinus rzedowskii Madrigal & Caball. Del. y Pinus oocarpa Schiede ex Schltdl.), mientras que para el resto sus áreas disminuirán.

Las especies mas afectadas dentro de los escenarios de clima futuros serán Abies religiosa (Kunth) Schltdl. & Cham., Pinus leiophylla Schiede ex Schltdl. & Cham. y Pinus teocote Schltdl. & Cham. Estas especies se asocian a las comunidades de bosque de coníferas y bosques de encinos, que son y podrían seguir siendo afectadas por el cambio de uso de suelo, principalmente para actividades agrícolas, forestales y pecuarias.

Para algunas especies sus áreas idóneas incrementarán en los diferentes escenarios (Pinus rzedowskii Madrigal & Caball. Del. y Pinus oocarpa Schiede ex Schltdl. ), mientras que para el resto sus áreas disminuirán.

Distribución potencial de Abies religiosa  (el oyamel), Pinus leiophylla y Pinus teocote; se considera el uso actual de suelo. 

El uso que se les da a las Abies es principalmente en épocas decembrinas como árbol de navidad. La resina de algunos pinos tiene uso medicinal para padecimientos respiratorios. De los pinos se obtienen los ocotes que se usan en la cocina para la lumbre.

Corte para la extracción de la ocote. Fotografía proporcionada por Consuelo López López.
Sin duda los bosques nos brindan VIDA y no es una simple palabra, ya que en realidad los bosques son los principales captadores de agua, permitiendo la recarga de mantos acuíferos, evitando la erosión hídrica y eólica. Y sobre todo permite la conservación de especies vegetales y animales.

Bosque de pino, Paso de Cortes, Amecameca. Fotografia proporcionada por Juan Miguel Morales Tellez.


Literatura citada:

Cruz-Cárdenas, G., López-Mata, L., Silva, J. T., Bernal-Santana, N., Estrada-Godoy, F., & López-Sandoval, J. A. (2016). Potential distribution model of Pinaceae species under climate change scenarios in Michoacán. Revista Chapingo Serie Ciencias Forestales y del Ambiente, 22(2): 135-148.

Cué-Bär, E. M., Villaseñor, J. L., Arredondo-Amezcua, L., Cornejo-Tenorio, G., & Ibarra-Manríquez, G. (2006). La flora arbórea de Michoacán, México. Boletín de la Sociedad Botánica de México, 78: 47-81.

Miles, L., Newton, A. C., DeFries, R. S., Ravilious, C., May, I., Blyth, S., ... & Gordon, J. E. (2006). A global overview of the conservation status of tropical dry forests. Journal of Biogeography, 33(3): 491-505.

Botkin, D. B., Saxe, H., Araujo, M. B., Betts, R., Bradshaw, R. H., Cedhagen, T., ... & Ferrier, S. (2007). Forecasting the effects of global warming on biodiversity. Bioscience, 57(3): 227-236.

Melendez, V. (2010). Valor economico de la biodiversidad. En: R. Durán, & M. Méndez, Biodiversidad y Desarrollo Humano en Yucatán. Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), PPD-FMAM, CONABIO, SEDUMA. Mérida, Yucatán.

Guisan, A., & Zimmermann, N. E. (2000). Predictive habitat distribution models in ecology. Ecological Modelling, 135(2): 147-186.

Villaseñor Gómez, L. E. (2005). La biodiversidad en Michoacán: estudio de estado. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Gobierno del Estado de Michoacán (Secretaría de Urbanismo y Medio Ambiente), Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. México, D.F.