Mostrando las entradas con la etiqueta Plantas recolectadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Plantas recolectadas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de mayo de 2019

La generosidad del gran mezquite


Árbol de mezquite (Prosopis laevigata). Foto de Guadalupe Menzodoza Bocanegra.
Mi ruta de trabajo en años anteriores comprendía principalmente los municipios de San José Iturbide a San Miguel de Allende y de éste a Dolores Hidalgo, Guanajuato. Para mí la vegetación y los paisajes de este lugar eran totalmente diferentes a los que estaba acostumbrada como buena citadina del Valle de México. Cada que miraba por la ventana del automóvil, podía admirar el paisaje semiseco lleno de arbustos y árboles espinosos, y en los primeros meses del año, marzo o abril, ver el paisaje atiborrado de flores amarillas y hojas de un verde-vida.

En la carretera una y otra vez se repetían los letreros de "Bienvenidos al Mezquital", "Comunidad El Mezquite" "Muebles de mezquite". En varias actividades era mencionado, para los días de campo, tomar el lunch, descansar de la jornada de trabajo en campo o tomar un respiro en un día soleado, las citas eran a la sombra de un mezquite.

El mezquite (Prosopis laevigata (Willd.) M.C.Johnst.) es un árbol característico de las zonas áridas y semiáridas, y es originario del continente americano. Los árboles miden alrededor de 4 hasta 13 metros según la literatura. A simple vista su flor parece solo una, pero en realidad son muchas flores aglomeradas en una estructura alargada que los botánicos llaman racimo o amento. Son de color amarillo, especialmente llamativas para los insectos (abejas).

Dependiendo de la época, sus hojas son de un verde encendido (época de floración) u opaco (otoño-invierno), son pequeñas y partidas en pequeñas estructuras llamadas foliolos. Las ramas tienen espinas y su corteza es agrietada y con madera dura, parecida a la piel y porte fuerte de los campesinos en esa zona.

Es una leguminosa, pariente del frijol, por lo que sus frutos son vainas largas con muchas semillas dentro. Se distribuye geográficamente prácticamente en todo nuestro país (norte, centro y sur), se han identificado 11 especies pertenecientes al grupo Algarobia, característico de las áreas desérticas y semidesérticas.  A continuación las enuncio: Prosopis odorata, Prosopis glandulosa, Prosopis velutina, Prosopis yaquiana, Prosopis articulata Prosopis tamaulipana, Prosopis vidaliana, Prosopis laevigata, Prosopis mezcalana, Prosopis mayana y Prosopis juliflora (Palacios,2006).

Inflorescencia y hojas del mezquite. Foto de Guadalupe Mendoza Bocanegra.
Las plantas de más relevancia para los humanos generalmente tienen diversos usos, y el mezquite no es excepción.

En Dolores Hidalgo, Guanajuato, municipio conocido como la cuna de la independencia de México, conocí varios de estos usos. A continuación los describiré brevemente:
  • Como alimento humano. Como su fruto (vaina) es dulce, se muerde la punta para descubrir las semillas y se va chupando. La gente actualmente casi no lo hace, pues dicen que es alimento para animal. Sin embargo en algunas fiestas importantes llegan a preparar la pulpa en forma de atole.
  • Como alimento animal. Debido a su gran cantidad de proteína (55-59% en la semilla, Meraz et al., 1998), la gente recolecta las vainas o frutos de forma manual y los colocan en los comederos a los animales.
Colecta de vainas de mezquite. Foto de Rodrigo González de la Mora.
  • Combustible: La madera de mezquite es utilizada como leña para los hogares. A veces se cortan árboles enteros, otras utilizan los enfermos o viejos, o a veces también hacen podas.  
  • Producción de miel de flores de mezquite: Las abejas frecuentan las flores de este árbol y elaboran una miel de calidad de exportación. El color de la miel es amarillo pálido, parecido a la mantequilla. Por este parecido, en algunos lugares esta miel es conocida como miel-mantequilla. A diferencia de las mieles multifloras que saben un poco a "hierbas", ésta posee un sabor muy delicado que no predomina si la comes en un pan tostado.
Miel de mezquite, marca "Luna de Miel". Foto de Guadalupe Mendoza Bocanegra.


  • Medicinal: En esta zona, recomiendan preparar un té de brotes tiernos, para evitar el malestar de la dentición en bebés. En otras regiones se describen más usos.
  • Elaboración de muebles y objetos de madera de mezquite. La madera de este árbol es apreciada por su resistencia. Se emplea para distintas artesanías y muebles rústicos como bancos, mesas, sillas y utensilios de cocina, cucharas, platos y prensas para tortillas.
Prensa para tortillas de madera de mezquite. Foto de Enrique Ruiz Solís.
En otros estados (por ejemplo, Tamaulipas, San Luis Potosí y Sinaloa) lo usan para la elaboración de carbón vegetal para exportación.

Carbón vegetal. Fuente: Wikipedia
También hay nuevas formas de aprovecharlo, como jarabe concentrado de mezquite y en dulces. Estos productos los pude probar en el municipio aledaño (San Miguel de Allende, Gto).

Para hacer el jarabe concentrado se hierven las vainas en agua por mucho tiempo y después se exprimen para concentrar la pulpa. Al final del proceso queda un jarabe espeso color café-rojizo que se puede utilizar como sustituto de azúcar o como postre untado en un pan.
Concentrado de pulpa de mezquite

Con el concetrado de pulpa, leche y otros ingredientes, se elaboran dulces "chiclosos" de mezquite.

Dulces de mezquite
Otro uso de interés actual del mezquite, es  a través del uso de su goma, parecida a la goma arábiga, usada en la industria de alimentos, bebidas y farmacia.

Aparte de ser un árbol bondadoso con la especie humana, es importante en los ecosistemas porque los árboles estabilizan y fijan nitrógeno en el suelo, uno de los nutrientes más importantes para las plantas; evita la erosión y provee de materia orgánica. También es usado para cercar las parcelas y crear un microambiente sombreado y más fresco en ellas.

No cabe duda de la relevancia de este árbol para la poblaciones del semidesierto y desierto, tan importante para algunas culturas, que hasta es mencionado en canciones.

Para este blog, quisiera despedirme con la siguiente canción de Ramón Ayala que dice algo así:

La rama del mezquite, donde tu me esperabas, desde que tú te fuiste, se comenzó a secar, sus hojas eran verdes, y ya son amarillas, parece que comprenden, que yo estoy sin vida....la rama del mezquite, igual que yo se muere, amor si algún día vuelves, me vas a visitar, al panteón de los enamorados, pero sobre mi tumba, no vayas a llorar...mi cruz será, la rama del mezquite, así sabrás, lo mucho que te quise. La rama del mezquite, y yo estaremos juntos, mas no te pongas triste, todo tiene su final.


Este blog está dedicado con amor para Carlos De La Mora Covarrubias, visionario y promotor apasionado para el aprovechamiento, conservación y reproducción del mezquite. Tus raíces siguen ancladas profundamente como las del mezquite.

Referencias:

Palacios R.A.(2006) Los mezquite mexicanos: biodiversidad y distribución geográfica. Bol. Soc. Argent. Bot. 41(1-2):99-121.

Meraz Vazquez S., Orozco Villafuerte J., Lechuga Corchado J.A., Cruz Sosa F. y Vernon Carter J. (1998) El mezquite, árbol de gran utilidad. Revista Ciencias UNAM 51: 20-21.

López Franco Y. L., Goycoolea F. M., Valdez M.A., Calderón de la Barca A. M.(2006) Goma de mezquite:una alternativa de uso industrial. Interciencia 31(3):183-189.

Para leer más:

Análisis técnico del árbol del mezquite.
Ecología y usos de especies forestales de interés comercial de las zonas áridas de México.
Bromatología de la vaina de mezquite (Prosopis spp.) como alternativa como consumo sustentable en la comarca lagunera.

En Cuexcomate:

Járabe de mezquite: la algarrobina mexicana
Propagación de leguminosas leñosas por acodo
Top 15 de las plantas útiles del valle del Mezquital

lunes, 18 de junio de 2018

Las selvas ¿son una farmacia viviente?

Las selvas tropicales, con su vegetación exuberante y su diversidad de formas de vida, siempre han jugado un papel grande en la imaginación de las personas, y es el enfoque de muchos esfuerzos conservacionistas.

Y cuando no podemos convencer a las personas citadinas o los que quieren rapar estos sitios mágicos por una ganancia a corto plazo (y no me refiero a los que viven con la selva y solo aprovechan algunas partes pequeñas para sus necesidades), a veces sacamos el argumento que se trata de una farmacia viviente. De miles y millones de tipos de seres vivos que seguramente han desarrollado las respuestas a muchos males que nos aquejan.

Posiblemente, esto es cierto. Pero, si examinamos las plantas que usan las personas que viven en o cerca de las selvas (o bosques tropicales húmedos), la evidencia es bastante mixta. Efectivamente, en algunas partes del mundo, por ejemplo en algunas regiones en África, la mayoría de las plantas medicinales provienen de selvas. Lo que es más, en varias regiones existe la creencia que las plantas obtenidas de la vegetación silvestre son más efectivas.

Pero, los pocos estudios dedicados al tema han mostrado que existen otros factores que juegan un papel: distancia, por ejemplo, efectividad, la abundancia de la planta y la frecuencia de las enfermedades. Los estudios en Mesoamérica apuntan más bien a la vegetación secundaria como la principal fuente de medicinas para las personas locales.

Hace unos años, una estudiante mía, Mónica Pérez Nicolás, decidió estudiar este tema en un pueblo en la Sierra Norte de Oaxaca, Santiago Camotlán, que pertenece al distrito de Villa Alta, para su tesis de maestría. Quería saber si el uso de plantas medicinales puede motivar a los pobladores locales de conservar el bosque. Aquí está el pueblo:


Es una región con grandes variaciones en altitud, muy húmeda y por lo tanto diferentes tipos de vegetación. Contaba con bosque mesófilo (bosque de niebla o bosque templado húmedo), bosque tropical semiperenne y selva (bosque tropical perenne). La población de la región vive de la agricultura y la ganadería.

El trabajo estuvo bastante intensivo y largo. Mónico tuvo que identificar los tipos de vegetación, luego las plantas medicinales, cuantificar su importancia relativa y luego evaluar cada tipo de vegetación como fuente de plantas medicinales. Todo esto con el apoyo de los pobladores y los conocedores de la medicina tradicional y del territorio, por supuesto.

¿Y el resultado? Pues la fuente principal para plantas medicinales eran los huertos familiares. Allí las personas (sobre todo las mujeres) resguardaban las plantas que consideraban útiles para curar las enfermedades más recurrentes, como las gastrointestinales, respiratorias, traumatismos o de la piel. Uno de las razones principales para recurrir a plantas medicinales eran las enfermedades "que el médico no cura", las que los etnobotánicos llamamos "de filiación cultural", como el susto, el mal de ojo, etc. Si alguna planta considerada necesaria se encontraba lejos, se hacían intentos de trasplantarla, a veces con éxito y a veces no.



Después de los huertos, seguían en importancia la vegetación ruderal del pueblo (orillas de caminos, bardas, etc.), las milpas, los potreros y los acahuales (vegetación secundaria de milpas en descanso). Sí había algunas plantas medicinales que se obtenían del bosque mesófilo, pero pocas y de importancia reducida. De los bosques tropicales casi no.

Ahora, ¿por qué es esto? Existen varias posibles explicaciones - desde la propuesta que plantas que tiene un crecimiento rápido (muchas malezas) invierten más en defensa química, hasta el tipo de sistema médico o la conveniencia. También es posible que sea diferente en regiones áridas - desiertos y bosques de regiones secas son fuentes notorias de muchas plantas medicinales importantes. Tampoco es tan tajante - los médicos tradicionales se Camotlán sí usaban algunas plantas de los bosques, nada más que no muy seguido y para enfermedades poco comunes. Así que necesitamos saber más. Y conservar bosques tropicales por las muchas maravillas que albergan, que tienen un valor en si mismo y derecho a la vida.


_______________________________

La semana pasada presenté este trabajo en el Congreso Mexicano de Etnobiología, que se celebró en Morelia, Michoacán. ¡Y hoy salió, finalmente, el artículo en Botanical Sciences! Pueden recurrir a éste (en inglés), o a la conferencia en español, para más detalles. Tiene un Material Suplementario con fotos de los tipos de vegetación. Abajo van los enlaces.



Para leer más:

Pérez-Nicolas, M., H. Vibrans y A. Romero-Manzanares, 2018. Can the use of medicinal plants motivate forest conservation in the humid mountains of Northern Oaxaca, Mexico? Botanical Sciences 96(2): 267-285. DOI: 10.17129/botsci.1862. Material Supplementario. (Acceso libre)

Pérez-Nicolas, M. y H. Vibrans, 2018. Los bosques como fuentes de plantas medicinales. Conferencia presentada en el XI Congreso Mexicano de Etnobiología, Morelia, Michoacán, México, del 10-15 de junio.

Pérez-Nicolás, M., Vibrans, H., Romero-Manzanares, A., Saynes-Vásquez, A., Luna-Cavazos, M., Flores-Cruz, M., Lira-Saade, R., 2017. Patterns of knowledge and use of medicinal plants in Santiago Camotlán, Oaxaca, Mexico. Economic Botany 71(3): 209-223.  doi:10.1007/s12231-017-9384-0

Pérez Nicolás, M., 2014. ¿El uso de plantas medicinales silvestres contribuye a la conservación de bosques? El caso de Santiago Camotlán, Oaxaca. Tesis de maestría. Posgrado en Botánica, Colegio de Postgraduados, Montecillo, Texcoco, Estado de México.

miércoles, 21 de junio de 2017

Nutrición gratuita: La verdolaga

Quizás hayas pisado paquetes de vitaminas y sin darte cuenta. Por otro lado, quizás hayas escuchado que te dicen "te extiendes como verdolaga"; y es que esta planta crece a los lados abarcando todo el espacio, como una alfombra en el suelo (la tierra), pero también llega a darse incluso en las banquetas. Pues bien, aquí hablaremos un poco de lo bueno y lo malo que nos puede aportar a nuestro cuerpo esta plantita, tan noble en su crecer y que además, creo yo, es una verdura que no sabe mal, sino que por el contrario es un tanto disfrutable.

Verdolaga (Portulaca oleracea) extendida en el suelo

Omega 3

Existen distintos ácidos grasos (componentes de grasas), y los hay saturados y no saturados. Dentro de los no saturados están los omega 3, omega 6 y omega 9 (las diferencias tienen que ver con la estructura química, pero esto escapa al objetivo de esta entrada). En la dieta humana se debe mantener una proporción entre todos estos. Generalmente en nuestra cultura occidental hacen falta los ácidos grasos omega 3. La buena noticia es que en las hojas de verdolaga se encontró alrededor de un 60% de ácidos grasos omega 3, lo que ayuda a balancear un poco esta proporción. Buenas fuentes de omega 3 en el reino vegetal son la chía y la linaza, entre algunas otras pocas.

Vitamina A

Probablemente ya sepas que esta vitamina, comúnmente conocida de la zanahoria, es necesaria para la visión. Se recomienda ingerir alrededor de 700 a 900 microgramos de retinol o vitamina A. Considerando que 100 gramos de verdolaga contienen alrededor de 1320 microgramos de retinol o vitamina A, esta cantidad superaría y casi duplicaría lo que necesitamos en un día, y es más de lo que aportan 100 gramos de zanahoria. Aún así, a veces una zanahoria basta para satisfacer nuestra ingestión diaria recomendada de vitamina A. Para absorberla bien es necesario ingerir suficiente cantidad de grasas.

Vitamina E

La vitamina E tiene muchas funciones, en general sirve como antioxidante, o sea que nos protege de ciertas cosas que dañan nuestro cuerpo (como la sobre-exposición al sol, según algunos productos de belleza). Se recomienda que ingiramos de 12 a 15 miligramos de vitamina E o alfa-tocoferol; 100 gramos de verdolaga nos ofrecen 12.2 miligramos de alfa-tocoferol, por lo que con suerte podríamos estar obteniendo toda la vitamina E necesaria para un día.

Vitamina C

Esta vitamina tiene varias funciones, aunque en general se dice que fortalece el sistema inmunológico (el que nos protege de algunas enfermedades, y por ello se le presta atención para evitar resfriados). Se recomiendan 60,80, 75 o 90 miligramos de vitamina C o ácido ascórbico al día. 100 gramos de verdolaga nos aportan 21 o hasta 80 miligramos de vitamina C. Otra vez con algo de suerte estos 100 gramos nos darían toda la vitamina C que necesitaríamos en un día. Otras fuentes de vitamina C son los cítricos, la guayaba, e incluso la papa.

También tiene otras vitaminas y minerales, aunque en cantidades menores y poco significativas, sobre todo por lo que veremos a continuación, el lado negativo:

Oxalatos de calcio

Quizás hayas escuchado que hay gente que tiene piedras en los riñones, ¡esto es cierto! Hablamos de los cálculos renales. La mayoría de éstos se componen de oxalato de calcio. Las plantas lo producen como una manera de almacenar en cristales el calcio excesivo que toman del suelo, pero consumirlos en exceso puede promover cálculos en el riñón.

Aparentemente no hay un dato de la cantidad máxima al día que se pueden consumir al día, aunque se dice que menos de 50 miligramos al día corresponden a una dieta baja en oxalatos de calcio. En este aspecto 100 gramos verdolaga nos aportan alrededor de 770 miligramos de ácido oxálico (se convierte en oxalatos). Una dosis letal ocurre a los 15 000 o 30 000 miligramos.

Por lo anterior debe consumirse con moderación y/o cada cierto tiempo. Ayuda tomar suficiente agua y consumir suficiente calcio (las tortillas por ejemplo son ricas en calcio), poco sodio y no consumir proteínas excesivamente.

Nitratos

Algo que puede volver tóxica a la verdolaga es la cantidad de nitratos. En esta página se dice que un adulto sólo podría consumir un máximo de aproximadamente 250 miligramos. Pues bien, 100 gramos de verdolaga nos aportan aproximadamente 319 miligramos de nitratos, una cantidad superior a lo máximo recomendado.

Verdolaga en mercado de la Ciudad de México

En resumen

La verdolaga es una buena fuente de algunas vitaminas, pero también de algunos elementos peligrosos si se consumen en exceso. Por ello, quizás con un consumo máximo al día de 20 gramos de las hojas verdes estemos aprovechando un aporte no despreciable de las vitaminas antes señaladas y sin poner en riesgo nuestra salud. ¡Provecho!


Referencias:

Guil, J. L., I. Rodríguez-García y E. Torija (1997) Nutritional and toxic factors in selected wild edible plants. Plant Foods for Human Nutrition 51(2): 99-107.
Liu, L., P. Howe, Y. F. Zhou, Z. Q. Xu, C. Hocart y Zhang, R. (2000). Fatty acids and beta-carotene in Australian purslane (Portulaca oleracea) varieties. Journal of Chromatography A 893(1): 207-213.
Mahan, L. K., S. Escott-Stump y J. Raymond (2013) Krause Dietoterapia. Elsevier Health Sciences Spain, Barcelona, Londres. 1235p.
USDA-ARS. 2016. National Nutrient Database for Standard Reference Release 28. USDA-ARS (Agricultural Research Service, United States Department of Agriculture).

lunes, 11 de julio de 2016

Pine Mountain 2: etnofitotecnología, teñido y la simulación de lo silvestre

Vista del taller sobre tejido con telar.
Sigo con mi reporte sobre la reunión de la Sociedad de Botánica Económica en Pine Mountain, Kentucky, EUA, el mes pasado. Aquí pueden encontrar una introducción general y detalles del primer día.


El segundo día fue dedicado a algunos talleres, entre otros, cómo hacer una página web personal para académicos, tejido, enseñanza a través de estudios de caso, y teoría en la etnobotánica (en el cual participé yo). También estaban los carteles, pero no tengo fotos.

Vista del taller sobre teoría en la etnobotánica.

Estos fueron algunas observaciones de los organizadores sobre el valor de la teoría en la ciencia.

El miercoles en la mañana, les tocó a los estudiantes que competían para una distinción, el Fulling Award. 

Annie Virnig reportó sobre un programa de Naciones Unidas, el Equator Initiative of the United Nations Development Programme. Pretende resolver un problema bien conocido también en México, que la conservación sin la gente que vive en las regiones tradicionalmente, tampoco es muy exitoso. En general hizo énfasis en el hecho que hay que buscar fórmulas locales que pueden funcionar en las diferentes regiones. Expuso ejemplos del Parque Nacional Gran Chaco en Bolivia, uno de Turquía de pescadores comerciales, y de los Yawanawa de Brasil.

Estos son las conclusiones de una conferencia sobre la integración de la población local en medidas de conservación.

El tema de la siguiente ponente, Tristesse Burton, eran unas investigaciones preliminares de plantas medicinales nativas de EUA que actuan para aliviar síntomas de la menopausia. Cabe mencionar que se conocen a 2800 especies medicinales usadas por indígenas norteamericanas (sin México);  cinco de los suplementos alimenticios  más vendidas son derivados de éstas. La ponente y sus coautores revisaron 15 especies prometedores; vieron los antecedentes y la química, pero todavía era algo incipiente el trabajo.

Esta diapositiva muestra las especies que se analizaron.

Aquí se observan algunos resultados cualitativos; como suele suceder, muchas sustancias que son activas contra células cancerígenas también lo son contra células normales.

Luego cambiamos a la naturaleza en las ciudades y la tendencia mundial de integrar infraestructura verde a la planeación urbana. Fue presentado por Megan Carr. Revisó las principales técnicas - como plantas tratadoras de agua, azoteas y paredes verdes, etc. Luego enfocó en un proyecto de paredes verdes, que pretende combinar fines ingenieriles, como el aislamiento térmico, con estéticos. ¿Cómo se seleccionan las especies? Se entrevistaron principalmente a profesionales que trabajan con estas estructuras. Resultó que hay criterios muy diversos, pero los resultados igual todavía eran preliminares. Los costos de mantenimiento juegan un papel importante, lo cual no sorprende.

Una ilustracion de aspectos de "etnobotánica industrial".

Etnofitotecnología. Ya conocían este término? Probablemente no. Lo inventó un estudiante, John de la Parra (hijo de campesinos norteamericanos, de descendencia latina, ahora en Harvard). Dice que la palabra le ayuda para hablar con los bioquímicos que le rodean. Trabaja con cultivo de tejido; esto permite hacer experimentos bajo condiciones muy controlados, y son escalables (o sea, si funcionan en cantidades pequeñas, también funcionarán los procesos con cantidades grandes).

Me pareció muy interesante su línea de trabajo. Está viendo la reacción de plantas a herbivoría - muchas producen sustancias bioactivas en respuesta. Trabajó primero con Catharanthus roseus, una planta medicinal muy conocida que produce más de 100 alcaloides (y además una ornamental popular). Los trató con una sustancia asociada a la reacción a herbivoria (metil-jasmonato) y encontró alcaloides nuevas - en una planta que está muy estudiada. Ahora lo quiere intentar con otra especie, que se supone puede ser activo contra leishmaniasis, Pentalinon luteum, otra Apocynaceae.

Luego escuchamos un trabajo etnobotánico sobre el uso de hierbas para el manejo de dolores en una población de los Apalaches. La autora, Termeh Feinberg, hizo primero una encuesta general en clínicas, y luego entrevistas más profundas a algunos individuos. El uso de hierbas en esta región correlaciona positivamente con educación superior y la disponibilidad para buscar otros tratamientos alternativos (que es contrario a lo que observamos en México).

Anna Hartl de Austria dió una plática sobre técnicas antiguas (mesolíticos) de teñido a partir de restos arqueológicos en minas de sal que ya existen desde hace ¡7000! años. Cerca se encontró un cemeterio de la edad de hierro con más de 1000 entierros, que dejaron muchos artefactos. Además, estaba la basura de milenios dentro de la mina de sal propiamente. Todos los restos estos incluyeron textiles, a menudo teñidos de una manera u otra. Intentó reconstruir estas técnicas.

Específicamente, quería reconstruir el proceso para unas bandas decorativas encontradas entre los restos. Analizó las fibras y colorantes, los materiales disponibles (plantas teñidoras y mordentes), y luego hizo experimentos con diferentes técnicas y procesamientos del material vegetal. Pueden leer sobre los resultados en este artículo.

Estos fueron los métodos que se usaron para averiguar cómo lo hicieron hace miles de años.

Aquí se muestran las principales especies tintóreas que se supone que usaron prehistóricamente (Isatis tinctoria para azul, Reseda luteola y Tripleurospermum inodorum para amarillos).


El Isatis se puede procesar de diferentes maneras para producir el azul, lo cual produce diferentes variantes no solo del color, sino también de la composición química.

Las dos últimas conferencias de la serie eran sobre productos forestales no maderables en los Apalaches. Los autores trabajaron con cosecha, poblaciones y demanda, o sea, también el lado económico, pero enfocaron en el estado de las poblaciones y las cantidades que se podrían cosechar en forma sustentable. Buscaron retroalimentación por parte de los interesados ("stakeholders") para intentar construir un sistema que sea útil para todos.

Trabajaron principalmente con intermediarios ya que eran menos y más localizables (con recolectores era más difícil, ya que su actividad es por lo menos parcialmente ilegal), aunque ellos también se preocupaban mucho por el uso de la información. Generalmente los intermediarios comerciaban varias especies.

La distribución de las especies no coincidía totalmente con los centros de recolecta; estos ultimos estaban mucho más concentrados. Se hicieron varias modelaciones y encontraron que el principal factor era la accesibilidad. Otros factores eran el precio actual, ya que variaba, así como la situación socio-economica de la región. Además, había tradiciones de recolecta en familias, tanto para ganarse dinero, pero incluso como una actividad placentera. Pero, en todos los Apalaches se observa un cambio a la cultura de servicio y del
turismo.


A la izquierda ven el "black cohosh" (Actaea racemosa), una planta muy recolectada en los bosques orientales de EUA; también se usan los raíces, lo cual es la forma de aprovechamiento más destructivo para poblaciones.

Aquí algunas de las respuestas que dió la gente al preguntarle por qué colectan productos forestales no maderables, principalmente medicinales, o no.

La segunda conferencia trataba temas parecidas, pero enfocado en una especie. El ginseng americano (Panax quinquefolia) es una planta muy comercial, ya que tiene reputación como cura-todo (fortalezamiento del sistema immunológico, funcion cognitiva, cancer, aunque no hay buenas evidencias científicas para ninguno de ellos). Se encuentra en el Apéndice 2 de CITES, y teóricamente se requieren licencias para su recolecta. En los últimos años aumentaron muy fuertemente los precios,sobre todo del ginseng silvestre, que tiene la reputacion de ser más eficaz y principalmente por algunos mercados asiáticos. Lo comercial son las raíces, y son importantes las formas o aparencias (de esto depende el precio).

Entonces, pasó lo que se puede esperar - y que conocemos bien de la literatura sobre el manejo en México. El ponente lo llamó plantas silvestres simulados - se siembran semillas en el bosque, obtenidas de quien sabe donde (a veces de poblaciones cultivadas, o silvestres de hasta Canadá); también se observaron transplantes. Pero, hay que considerar que este tipo de acciones deben haber sido comunes (aunque a distancias más cortas) en las poblaciones pre-colombinos.

Aquí se observa la planta del ginseng americano.

Esta gráfica (que era de la conferencia anterior) muestra que el precio del ginseng cultivado se mantuvo más o menos igual, mientras el del silvestre se disparó fuertemente, llevando a simulacion, y también, supongo, fraudes.
Un exhibidor de diferentes tipos de ginseng en China.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Los usos de la hoja de "papatla" en la Huasteca Hidalguense

¿Conoces la papatla?

Su nombre científico es Canna indica L. y es muy parecida a un platanar por lo que en algunos lugares se le conoce también como platanillo (Veracruz).


Es nativa de México. Esta planta rara vez sobrepasa los 3 m de altura y crece principalmente en lugares con buena humedad.

Se dice que esta planta era utilizada tanto en los rituales como en la alimentación de los aztecas antes de que la planta del plátano llegara a México.

En la Huasteca Hidalguense se utiliza principalmente la hoja de esta planta para envolver una comida ancestral llamada "Zacahuil" que es una especie de tamal pero grande a base de maíz martajado, chiles, pollo, cerdo y otras hierbas y es un platillo típico en la cocina tradicional en esta región al igual que el Xojol pero a diferencia del anterior este último es dulce.

Zacahuil

Xojol

Estas hojas son usadas ampliamente debido a que no se rompen con facilidad y además le confieren un sabor único a los platillos.

Además de envoltorio, la hojas son utilizadas en el mercado para mantener frescos otros productos (carne, chorizo, quesos, etc.) o como forro de canastos y poner dentro alimentos y como bolsita de carga para transportar cosas del monte a la comunidad.




Hojas de papatla protegiendo camotes

Señoras en el mercado utilizando hojas de papatla

Canasto forrado con hojas de papatla

El tallo también tiene usos, los campesinos lo usan para limpiar sus herramientas de trabajo (machetes y coas).

Toda la planta es utilizada como ornamental por sus vistosas flores


La mayor demanda de la papatla ocurre en el día de Todos los Santos o "xantolo" (1 de noviembre) por lo que la presencia de esta especie en las parcelas de cultivo ha sido favorecida por los campesinos, pues cuando necesitan sacan rollos de hojas que utilizan para su consumo o para vender a sus vecinos. Un rollo de 100 hojas cuesta alrededor de 25 pesos.

Papatla en un terreno de cultivo

Para más información sobre esta especie visitar las siguientes páginas:

Flora del Bajío y regiones adyacentes

Flora de Veracruz

miércoles, 27 de abril de 2016

Las "monjitas" de Santa Inés Ahuatempan

Monjita blanca (Laelia albida)
Al viajar en la carretera Puebla-Ixcaquixtla, hay una desviación hacia Santa Inés Ahuatempan, un pequeño pueblo enclavado en la mixteca poblana. La vegetación aparenta ser árida, tosca y sin belleza, pero al mirar bien, observamos que entre lo seco, la hermosura surge aún en los sitios más inesperados.
Un paisaje típico de Santa Inés Ahuatempan
Ahuatempan significa a la orilla del encinar debido a la presencia de algunos bosques de encinos que adornan el paisaje entre tehuixtles, mezquites, copales y cacaloxúchitl.

Cacaloxúchitl (Plumeria rubra)
En estos encinos, hay plantas que se esconden entre las ramas, por ejemplo, cactáceas que por lo regular son terrestres, han germinado entre las arrugas de la corteza, creciendo entre restos de suelo y hojas en descomposición, estableciendo su dominio y adquiriendo una vida epífita.

Una cactácea (Mammillaria sp.) sobre la rama de un encino 
A finales de septiembre, en medio de los troncos, y cubiertas a la vista por las hojas, se empieza a observar el florecimiento de una orquídea famosa y conocida en la región.  Los habitantes la denominan “monjita”, nombre que nadie en la región me ha podido explicar en que se parece una monja a la orquídea. Tal vez provenga de la blancura de la flor, o por el orden que tienen los pseudobulbos cuando se van desarrollando, pero lo seguro es que la gente la conoce como monjita.

Monjita blanca (Laelia albida)
Su nombre científico es Laelia albida Batem. ex Lindl. Tiene una distribución amplia, que va desde el norte en Durango, hasta Oaxaca al sur. Presenta su floración de septiembre a enero en algunas regiones, y hay una variación en las tonalidades de amarillo a rosado en el centro de la flor.

En la región de Ahuatempan actualmente es raro poder encontrarla de forma silvestre. Son muy pocos los sitios donde aún se puede apreciar. Su población ha bajado por la extracción de las plantas, al cortar los encinos para leña y por la transformación de los bosques a cultivos o potreros.

Monjita silvestre creciendo en un encino
Sin embargo, cuando se extraen no es para su venta, ni como uso medicinal (aunque algunas personas mencionan usar los bulbos como cataplasmas). Más bien las colocan en los árboles que están en su casa, las dejan ahí hasta que las plantas se agarran de los troncos y de esta forma, y pueden verlas florecer año con año adornando los traspatios de las casas.

Colocación de un esqueje de planta en el tronco de un árbol de la plaza principal
La preservación de estas orquídeas mediante la colocación de nuevos esquejes en los árboles, permite que se puedan encontrar algunas especies que de manera silvestre es muy difícil encontrar en este municipio. De esta forma, también se encuentran monjitas moradas, las que pertenecen a dos especies diferentes de laelias: Laelia autumnalis y Laelia rubescens, las cuales aunque tienen menor presencia en el poblado, también son apreciadas por sus colores morado intenso.

Monjita morada (Laelia autumnalis) creciendo junto a una pitahaya (Hylocereus undatus)
Detalle de la flor de Laelia autumnalis
Laelia rubescens en traspatio
En algunos estados, las orquídeas del género Laelia en flor se utilizan para adornar los cementerios o las ofrendas de las casas durante la celebración de día de muertos (como en Guerrero), sin embargo, en Santa Inés Ahuatempan, su uso es más ornamental. Rara vez se las ve adornando un altarcito dentro de las casas. Junto con el cempaxúchitl, la monjita blanca es una de las flores más representativas durante el mes de octubre, ya que adornan y engalanan la casas donde se encuentran.

Floración de la monjita morada en el traspatio de una casa
Los campesinos son los que se encargan de vigilar y propagar mediante pequeños esquejes las plantitas de las monjitas, cuidadosamente colocan entre las ramas las matitas, y aunque las dejan desarrollarse solas, con frecuencia observan su crecimiento esperando con ansias la próxima floración, cuando nuevamente entre las varitas florales, aparezcan los blancos pétalos y sépalos satinados de amarillo y lila.

Esqueje de la monjita blanca colocado en el tronco de un mango
Este año, si algún día deciden ir por la mixteca poblana durante las fechas previas a día de muertos, no olvides voltear a observar los troncos de los árboles que están en las casas, porque puedes apreciar la belleza de las flores que brindan estas orquídeas llamadas monjitas.

Mata de monjita blanca creciendo en un mezquite (Prosopis laevigata)

Para leer sobre la conservación de Laelia albida e información sobre las calaveritas de Guerrero:

Santos, L., E. Aguirre, J. E. Campos y M. Martínez (2006) Conservación in situ de la flora mexicana: La orquídea Laelia albida, en una reserva de la biosfera. Ciencia y Desarrollo en Internet 2:1-9.

Salazar-Rojas, V. M., B. E. Herrera-Cabrera, A. Flores-Palacios e I. Ocampo-Fletes (2007) Traditional use and conservation of the "Calaverita" Laelia anceps subsp. dawsonii f. chilapensis Soto-Arenas at Chilapa, Guerrero, México. Lankesteriana 7(1-2):368-370.