miércoles, 29 de abril de 2026

Donde la ciudad florece: los duraznales

El encuentro inesperado

Hay algo que siempre me ha conmovido de los árboles frutales, pero no fue hasta que estuve frente a un duraznero que entendí realmente por qué. No en un jardín cuidado ni en una foto bonita, sino en un lugar inesperado, casi escondido, donde su presencia parecía más un acto de resistencia que de decoración. 

Pueblo en Oaxaca, México

Recuerdo muy bien una práctica de campo que hice en Oaxaca. El paisaje era distinto a lo que estaba acostumbrada, con una diversidad impresionante. No había muchos duraznales, de hecho, eran pocos, dispersos, casi como si no quisieran ser encontrados. Pero cuando aparecían era imposible ignorarlos. No sé si era el contraste con el entorno o la sensación de haberlos descubierto, pero su belleza me pareció inigualable. No era solo que florecieran o que dieran fruto, era cómo lo hacían: con una delicadeza que parecía fuera de lugar, pero al mismo tiempo perfectamente integrada. Ahí entendí que la belleza no siempre está en lo abundante, sino en lo que resiste, en lo que permanece incluso cuando no es lo dominante. 
 
La belleza en las flores de durazno

Duraznos en la Ciudad

Desde entonces, cada vez que veo un durazno (Prunus persica) en la ciudad, lo percibo de manera diferente. En medio del concreto, un duraznero no es solo un árbol. Es una interrupción. Rompe con la lógica de lo urbano, donde casi todo está diseñado, controlado y previsto. Sus flores rosadas aparecen sin pedir permiso, suavizando el paisaje y obligándonos, aunque sea por un segundo, a detenernos. Y en ese detenerse empieza algo interesante: la relación. He visto cómo la gente se acerca, cómo cambia su forma de caminar al pasar junto a uno. Alguien se detiene a mirarlo, alguien más toma una foto, otra persona recuerda algo. A veces incluso se genera conversación: “¿Se pueden comer?”, “Yo tenía uno en casa de mi abuela”, “Huelen bien bonito”. Es curioso cómo algo tan simple puede abrir esos pequeños espacios de encuentro. 

Duraznal floreciendo en el Edo. de México

Belleza que conecta

Y creo que ahí está la verdadera belleza. 

Desde una mirada más sociológica, los árboles frutales transforman la manera en que habitamos la ciudad. No solo decoran, sino que conectan. Introducen la posibilidad de compartir, de recordar, de apropiarnos de un espacio que muchas veces sentimos ajeno. 

Una idea que se vuelve cotidiana 

Pienso mucho en aquellos duraznales de Oaxaca, en lo escasos que eran y en lo mucho que marcaban el paisaje. Tal vez por eso ahora me parecen tan valiosos los que aparecen en la ciudad. Porque no solo están ahí por belleza, sino porque alguien decidió plantarlos, cuidarlos, mantenerlos. Porque son memoria viva, incluso cuando no conocemos su historia. 

Hay una frase de Fiódor Dostoyevski que siempre vuelve a mi cabeza cuando pienso en esto: “La belleza salvará al mundo”. Antes me parecía una idea lejana, casi idealista. Hoy la entiendo de otra forma, más cotidiana. Tal vez la belleza no salva al mundo de manera grandiosa, pero sí lo transforma en pequeños momentos: en una pausa, en una conversación, en un recuerdo que se activa frente a un árbol en flor. Al final, creo que la belleza del duraznero no está solo en lo que vemos, sino en lo que despierta. En cómo, por un momento, nos hace sentir que la ciudad también puede ser un lugar más cercano, más compartido, más humano. 

Como si, entre tanto ruido, todavía hubiera espacio para florecer.

Flores de durazno

Y tú, ¿Qué ves cuando miras un duraznal?

La próxima vez que te encuentres con un duraznero en la ciudad, ¿Te detendrías?

¿Lo verías solo como parte del paisaje o como una oportunidad de conexión?

Tal vez la verdadera pregunta no sea si la belleza puede salvar al mundo, sino si todavía estamos dispuestos a reconocerla cuando aparece, silenciosa, entre el concreto.

Para leer más en Cuexcomate:

lunes, 20 de abril de 2026

La miel de mezquite, el oro blanco

El Mezquite

Hablar del mezquite es hablar de resistencia. Este árbol, tan común en los paisajes áridos y semiáridos de México, ha aprendido a sobrevivir donde el agua es escasa y el suelo parece poco generoso. Sin embargo, lejos de ser una especie marginal, el mezquite (antes Prosopis, ahora Neltuma) ha sido una pieza clave para quienes han habitado estas regiones. Su presencia no solo modela el paisaje, sino que también sostiene formas de vida humanas, animales y vegetales que dependen de él (Rodríguez S. et al., 2014).

Apiario rodeado de árboles de mezquite y otras especies

A lo largo del país, el mezquite ha sido aprovechado de muchas maneras. Su madera se utiliza como leña y para la construcción de cercas; sus vainas han servido como forraje e incluso como alimento humano; su resina se ha empleado en la elaboración de barnices y pegamentos, y sus flores representan una fuente fundamental de néctar para abejas y otros insectos polinizadores. Para los pueblos nómadas precolombinos, el mezquite fue una especie indispensable: alimento, combustible, medicina y refugio, todo en un solo árbol (Espinoza P. et al. 2024).

La especie de mezquite identificada en el estado de Aguascalientes corresponde a Prosopis laevigata mezquite blando, una de las especies más ampliamente distribuidas del país. Su presencia no se limita a esta región, sino que se extiende por gran parte del territorio nacional, abarcando los estados del norte, centro y sur de México, lo que refleja su notable capacidad de adaptación a distintos climas y condiciones ecológicas (Palacios R., 2006).

Hoy en día, además de su valor cultural, el mezquite es reconocido por su importancia ecológica. Forma comunidades que ofrecen refugio a la fauna silvestre, contribuyen a la retención del suelo y ayudan a frenar los procesos de desertificación. También genera espacios de recreación y paisajes característicos de las zonas áridas. A pesar de ello, en algunas regiones del norte de México, donde la ganadería intensiva domina el uso del suelo, el mezquite es considerado una maleza, una percepción que contrasta fuertemente con los múltiples beneficios que aporta.

El mezquite y las abejas: una relación dorada

Entre todos los productos derivados del mezquite, hay uno que destaca por su calidad y valor: la miel. La miel de mezquite es altamente apreciada y tiene una demanda creciente, tanto por sus características sensoriales como por su origen botánico bien definido. Su producción depende de la instalación estratégica de colmenas en zonas donde la floración del mezquite es abundante, lo que permite que las abejas aprovechen casi exclusivamente su néctar.

Bastidor con la abeja reina y obreras

Además de ser un alimento, la miel de mezquite ha ocupado un lugar importante en la medicina tradicional. En distintos registros de la medicina vernácula se mencionan usos para aliviar la laringitis, la gastritis y las afecciones oculares; también se emplea como antiséptico natural. Estos usos, transmitidos de generación en generación, refuerzan la idea de que la miel no es solo un endulzante, sino también un producto profundamente ligado al bienestar humano (García C. et al., S.f.).

Aguascalientes se ha consolidado como el principal productor de miel de mezquite en México. La miel que se obtiene en esta región suele ser de color amarillo blanquecino, rica en polen y con una cristalización fina y suave, comparable a la textura de la mantequilla. Esta miel se produce durante un periodo específico del año, que coincide con la floración del mezquite, lo que da lugar a una cosecha anual muy esperada por los apicultores.

La calidad final de la miel no depende únicamente de la planta de origen. Factores como el clima, la humedad en la colmena, las características del néctar y el manejo durante la extracción y el almacenamiento influyen directamente en su sabor, textura y estabilidad. Cada frasco de miel es, en realidad, el resultado de una compleja interacción entre planta, abeja, ambiente y apicultor.

Apiario ubicado en Aguascalientes

¿Por qué la miel de mezquite es diferente?

Una de las razones por las que la miel de mezquite es tan especial es su origen botánico. Las mieles pueden clasificarse en monofloral, multifloral o de mielada, según las plantas que aportan néctar o secreciones azucaradas. Para que una miel sea considerada monofloral, el polen característico de una sola especie vegetal debe representar al menos el 45 % del contenido total. Este porcentaje se determina mediante estudios melisopalinológicos, en los que se analiza el polen presente en la miel y se compara con el de las flores de la región.

La miel de mezquite cumple con estos criterios. Su composición es particular: contiene un alto porcentaje de fructosa (alrededor del 80 %), entre 15 y 18 % de agua, potasio en concentraciones importantes y micronutrientes como sodio, calcio y vitamina B9. Esta combinación explica su sabor extremadamente dulce, su color claro y su tendencia a cristalizar de manera rápida, homogénea y fina.

Comparación de colores entre una miel multifloral y una monofloral de mezquite

Un encuentro personal con el “oro blanco”

Mi interés por la miel de mezquite nació en 2022, durante un trabajo de campo en Aguascalientes, donde hice pruebas de comportamiento en colmenas. Los apiarios se encontraban rodeados por extensas zonas dominadas por mezquites, y el apicultor con quien trabajé trasladaba sus colmenas a sitios cercanos donde la floración de esta especie podía aprovecharse mejor.

Fue ahí donde probé por primera vez la miel de mezquite. Acostumbrada a las mieles multiflorales del Estado de México, de tonos ámbar y sabores florales, esta miel me sorprendió por completo. Era clara, casi blanquecina, con un aroma muy suave y un dulzor intenso que perduraba en el paladar.

Lo que más llamó mi atención fue su cristalización. Nunca antes había visto una miel cristalizar de esa forma tan uniforme y cremosa. Ese viaje no solo me permitió conocer un nuevo tipo de miel, sino también aprender sobre el comportamiento particularmente pasivo de Apis mellifera en la región, comportamiento asociado a las características genéticas. Era posible estar dentro de los apiarios sin el equipo de protección completo, observar el manejo de las abejas y de las reinas, y entender por qué el principal producto cosechado allí era una miel tan valorada, obtenida solo una vez al año.
 
Manejo de cámaras de cría: celdas de abejas reina

Respuestas que llegan con el tiempo

Con el paso del tiempo, las preguntas que me surgieron en ese viaje comenzaron a responderse: ¿por qué esta miel es tan cara?, ¿qué la hace distinta a otras? La respuesta está en su origen botánico bien definido, en su clasificación como miel monofloral, en sus características fisicoquímicas y en sus componentes nutracéuticos, que, en conjunto, garantizan su calidad. 

La miel de mezquite no es solo un producto apícola; es el reflejo de un ecosistema, del conocimiento tradicional y del trabajo cuidadoso entre humanos y abejas. Por todo esto, no es exagerado llamarla el “oro blanco” de las zonas áridas de México.

Ahora que sabes que existe una amplia variedad de mieles, entre ellas esta miel monofloral tan especial, ¿te animarías a probarlas y descubrir cómo el origen botánico transforma su sabor, aroma y textura? Quizás lo encuentras en algún mercado, tianguis o tienda especializada en mieles cerca de tu casa.

 

Fuentes consultadas: 

Espinosa-Plascencia, A., & Huerta-Ocampo, J. Á. (2024). Aprovechamiento agroecológico y alimentario del mezquite: una revisión. Ingeniería en Industrias Alimentarias, 1(2), 36–40. 

García Chávez, C., Ramos Arredondo, L. E., Jasso Barbosa, G. N., Hernández Medina, R. G., & Ávila Ramos, F. (s. f.). Miel de mezquite: características y su uso cicatrizante. Jóvenes en la Ciencia, 28. ISSN 2395-9797.

Palacios, R. A. (2006). Los mezquites mexicanos: biodiversidad y distribución geográfica. Boletín de la Sociedad Argentina de Botánica, 41(1-2), 99-121. 

Rodríguez Sauceda, E. N., Rojo Martínez, G. E., Ramírez Valverde, B., Martínez Ruiz, R., Cong Hermida, M. C., Medina Torres, S. M., & Piña Ruiz, H. H. (2014)Análisis técnico del árbol del mezquite (Prosopis laevigata Humb. & Bonpl. ex Willd.) en México. Ra Ximhai, 10(3), 173–193.
 

Para leer más en Cuexcomate:

miércoles, 6 de agosto de 2025

Panales de abejas como elemento ornamental

¿Te imaginas tener un panal con abejas para decorar tu casa? Se escucha como una idea algo peligrosa, ya que estas nos pueden picar y causar una lesión con dolor e hinchazón (en lo casos mas leves). Déjame contarte que esto es posible y que en algunas casa de la región mazateca del estado de Oaxaca, lo hacen.

Panal de abejas sin aguijón como elemento ornamental (fotografía cortesía del Prof. Froylan Ríos).

Cuando hablamos de abejas lo primero que nos imaginamos son estos insectos pequeños de color amarillo con franjas negras que podemos ver en las flores (abeja europea). Estas son las mas conocidas (Apis mellifera), aunque existen muchísimas especies de abejas. 


Abeja europea, Apis mellifera (fuente: pxhere)

Se estima que en el mundo existen alrededor de 20 mil especies de abejas y en México se calculan unas dos mil especies. No todas las abejas viven en panales y colmenas. De hecho algunas viven solas, en huecos en el suelo o troncos, en pequeñas colmenas de lodo. No todas producen miel y algunas son muy coloridas (SEMARNAT, 2024). 

Los panales son estructuras formadas por celdillas de cera que sirven para criar larvas, además de acopiar miel como alimento. Los apicultores ocupan estas características para la extracción de miel, colocando colmenas dentro de cajas con estructuras especiales. Sin embargo, poner una de estas colmenas en el jardín es un tanto peligroso.

Manejo de abejas en apiario donde las abejas son colocadas en cajas especiales.

Una forma de atraer abejas a nuestro hogar es mediante los jardines para polinizadores. En éstas se incluyen diferentes plantas con flores que pueden atraer a mariposas, abejorros, insectos,  aves entre otros. Crean un ambiente agradable, aunque los visitantes solo estarán por un breve momento. 

Jardín con diferentes plantas con flores para atraer a insectos polinizadores. 

Los panales de los que hablamos son los elaborados por las abejas sin aguijón que pertenecen a la tribu Meliponini. Aunque estas abejas no pican, tienen otras estrategias defensivas como enredarse en el pelo o morder, aferrándose fuertemente al invasor (Arnold et al., 2018). 

Estas abejas también son manejadas para la producción de miel y en un pequeño espacio pueden tener una gran cantidad de colmenas, principalmente en pequeños jarrones de barro.

En algunos pueblos de la región mazateca del estado de Oaxaca, los panales de estas abejas son utilizados para la decoración de casas o jardines con todo y abejas. Se pueden encontrar colgando en algún lugar de la casa o panales. Las abejas los hacen de barro, pegados a las paredes de las casas. Cabe destacar que estos panales no son utilizados para extraer miel y se consideran elementos decorativos. 

Piquera de panal de abejas sin aguijón (fotografía cortesía del Prof. Froylan Ríos). 

Ahora ¿Cómo puedo tener mi propio panal con abejas para decorar mi casa? Existen dos formas, la primera es cuestión de mucha suerte y que estas abejas escojan alguna de tus paredes para hacer su panal. Algo que puede ayudar es tener paredes de adobe. 

Fachada de casa con panales de abeja 

La segunda forma es si al caminar por el campo, te encuentres un panal de estos. Tendrías que esperar hasta la tarde para que esté reunida la mayoría de las abejas dentro del panal. Tapas la piquera y con mucho cuidado cortas las ramas que sujetan el panal para transportarlo a tu domicilio.

Panal de abeja hecho con lodo

Fachada de una casa con varios panales de abejas sin aguijón 

Ahora que sabes cómo puedes tener un panal de abejas ¿Te animarías a decorar tu casa o jardín con uno de estos?  Otra opción también son los panales de las avispas y lo agradable es ver como estos van creciendo con el paso del tiempo.

Para saber más..

Otras pueblos de Oaxaca también incluyen a los panales de las abejas sin aguijón como elementos ornamentales en sus casas. Esta información la puedes encontrar en el libro: Las abejas sin aguijón y su cultivo en Oaxaca, México.  

Fuentes consultadas: 

Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) (2025). Por las abejas guía didáctica para atender la problemática de la muerte masiva de abejas. Para docentes y defensoras(es) en territorio. Ciudad de México. México.

Arnold, N., Zepeda, R., Vásquez Dávila, M. y Aldasoro Maya, E. M. (2019). Las abejas sin aguijón y su cultivo en Oaxaca, México. ECOSUR, El Colegio de la Frontera Sur.  

Para leer más en Cuexcomate:

miércoles, 30 de julio de 2025

El Jardín de Dalias "La Cometa", ¡un paseo por este hermoso campo.!

Les quiero contar sobre un colorido lugar que conocí en el 2023 y que sin duda, tiene que estar en su lista de lugares por visitar. Se trata de un campo lleno con flores de diversos colores de dalias cultivadas, ubicado en el municipio de Huamantla, Tlaxcala. Esta gran obra es idea original del Sr. Vicente Francisco Macias García, una persona apasionada por las dalias y que su tiempo ha sido dedicado a crear un espacio lleno de vida y color en su campo, La Caridad. 

Campo de dalias

Para llegar al jardín de dalias, nos desviamos un poco de la carretera principal, y desde que vi el campo, quedé encantada por la cantidad de flores. Imaginen caminar entre flores de muchos colores: rojo, amarillo, naranja, rosa, lila, blanco y por si fuera poco, el tamaño que tienen.

Dalias de varios colores

Las dalias y yo

Como parte del recorrido, don Vicente nos dio una pequeña reseña de como cultiva y cuida de cada variedad de dalias, además de cuál fue la razón de este proyecto. El pensó en crear un espacio haciendo honor a la Flor Nacional de México, la Dalia (Dahlia spp.); planta que aparte de ser hermosa, representa la cultura. Además, algunas especies del grupo tienen cualidades medicinales. Después del gran trabajo y tiempo invertido en este lugar, don Vicente tuvo la idea de sembrar las dalias formando un diseño que llamará la atención de las personas locales y externas. Fue así como con la ayuda de especialistas en Dalias de la Universidad Autónoma Chapingo, un experto alfombrista y don Vicente, se creó el jardín de Dalias "La Cometa".

Plática informativa con Don Vicente.

En 2023 se hizo la inauguración de este paisaje, pensando en que las personas puedan visitar este lugar y así, generar conciencia sobre el cuidado ambiental y el patrimonio biocultural. Así mismo, los pobladores han tomado en cuenta el trabajo de don Vicente y las flores que se cosechan son puestas en las alfombras y tapetes tradicionales representativos de Huamantla. 

Flores cosechadas para los tradicionales tapetes y alfombras.

También les cuento que tienen un gran árbol que produce frutos de capulín muy grandes y por cierto, muy ricos. Independientemente de la degustación de capulines, quedé maravillada con este hermoso campo de Dalias. Así como mis amigos Francisca y Eddi, colaboradores de este gran proyecto, me invitaron a conocer, yo los invitó a que en algún tiempo libre, conozcan este gran proyecto. Les aseguro que quedarán impresionados con el paisaje, especialmente cuando se encuentra en floración para que puedan apreciar la diversidad de colores hay. 

Frutos de capulín.

Nota: No les pude anexar una fotografía del cometa de flores porque fueron tomadas con dron y no tuve acceso a ellas. Sin embargo, adjunto un video para conocer un poco más de don Vicente y del jardín de dalias "La Cometa". 



Como llegar al Jardín de Dalias:
 
Para visitar este lugar, deberás manejar 15 min de la ciudad de Huamantla, sobre la carretera México 136,  en dirección a Cuapiaxtla. Unos metros adelante de la empresa Berrymex, gira a la derecha en dirección al Antiguo camino viejo a Sta. Ana Ríos y a unos minutos, podrás encontrar el jardín de dalias. El link para acceder a la ruta es este: https://maps.app.goo.gl/CvnwxCvD2qpBLzzi7 

Mapa para llegar al jardín de dalias. Coordenadas: 19.299538, -97.849651

Don Vicente cuenta con un número de teléfono (2471003161), con un correo electrónico: daliaslacaridad@gmail.com y con una página de Facebook: Dalias "Caridad" (https://www.facebook.com/daliascaridad). Mediante estos recursos, se pueden comunicar y agendar una cita para visitar el lugar. Para visitar el jardín hay que dar una respectiva cooperación y la mejor época para asistir es en julio y agosto, especialmente el 4, que es el Día Nacional de la Dalia, y que además es cuando las plantas se encuentran en floración. Así mismo, si lo desean, pueden adquirir flores, bulbos y semillas de dalias. 

Para leer más:
 

martes, 27 de mayo de 2025

Ya corren - el XXIII Congreso Mexicano de Botánica está ¡en puerta!

 Ya está en puerta el magno evento de la comunidad botánica de México, el XXIII Congreso Mexicano de Botánica en Villahermosa, Tabasco, del 31 de agosto al 5 de septiembre.

Acabo de enviar mi segundo resumen, y si no han sometido el suyo, ¡ya es hora! Este viernes termina la extensión para someter trabajos para exposiciones orales, carteles y contribuciones a simposios.

 


 

miércoles, 23 de abril de 2025

Coyolillo ¡planta que detiene el sangrado al instante!

El coyolillo es una planta estrella en la medicina tradicional nuntajɨɨyi (zoque-popoluca).

Coyolillo
Fotografía tomada en Santa Rosa Loma Larga, Hueyapan de Ocampo, Veracruz

El coyolillo es un arbusto nativo de América que pertenece a la familia botánica de las Rubiaceae, y su nombre científico es Hamelia patens Jacq. En México se distribuye naturalmente en vegetación perturbada de selvas tropicales caducifolias, subcaducifolias, subperennifolias y perennifolias, además de bosques de encino y de pino

Frutos de coyolillo (Hamelia patens)
Fotografía tomada en Santa Rosa Loma Larga, Hueyapan de Ocampo, Veracruz

Hamelia patens tiene otros nombres comunes: hierba coral, coralillo, tochomite, trompetilla, balletilla, esto depende del lugar y el grupo étnico que la adopte en su día a día. En Puebla se nombra imegchichi (náhuatl), maktantulon, balletilla (totonaco), tohtu (otomí), etc.


En la medicina tradicional nuntajɨɨyi, ¿cómo se usa el coyolillo?


Órganos del cuerpo humano en dónde se le atribuye efecto sanador a Hamelia patens (coyolillo, con una palomita se indica que sí existe efecto). Imagen tomada y modificada de publicdomainvectors.org   


¿Los efectos sanadores del coyolillo tienen respaldo científico?

Sí. En algunos estudios fitoquímicos de extractos, principalmente de hojas de Hamelia patens, se han identificado diversos compuestos (Alonso-Castro et al., 2015), a los cuales se les atribuyen efectos curativos según otras investigaciones; a continuación se mencionan algunos de éstos:
¿Qué partes de la planta se pueden aprovechar? 

En la medicina tradicional se tiene registro del uso de toda la planta, mientras que en estudios clínicos se usa principalmente la hoja.

Hoja y raíz de coyolillo utilizadas en la medicina tradicional nuntajɨɨyi, Santa Rosa Loma Larga, Hueyapan de Ocampo, Ver.


En el trabajo de campo de mi proyecto de investigación doctoral, titulado “Cambio y constancia en la medicina tradicional popoluca”, se están documentando los usos medicinales de diversas plantas. A continuación, describo algunas formas de preparación.

¿Cómo se prepara? 

Se prepara principalmente en infusión (principalmente la hoja) para ingerir y en decocción (raíces y partes leñosas) para uso externo, aunque esto puede cambiar. También, se usa en gotas, cataplasma, polvo. Además, puede combinarse; se puede usar tanto interna como externamente al mismo tiempo.

A continuación se describen algunos otros métodos de preparación:

Estrujado y exprimido (en fresco)

Sí te cortas y estás sangrando: solo agarras unas hojas tiernas de coyolillo, las estrujas y aplastas, en ese momento sale su juguito verde, ese te lo echas sobre la herida y al instante detiene el sangrado, ¡maravilloso!



En cataplasma (en fresco) 

En inflamaciones músculo esqueléticas: se aplica alguna pasta o pomada, ya sea fría o caliente, en la parte adolorida y se cubre con la hoja. Se deja una noche, es lo que dura el cataplasma, se vuelve a poner otro nuevo al día siguiente y así sucesivamente hasta que se quite la dolencia. 

Cataplasma de coyolillo sobre una rodilla adolorida

En infecciones de la piel (disipela, dermatitis, etc.), se prepara una pasta de hojas y raíces machacadas de plantas antifúngicas o antibacterianas y refrescantes como flor de muerto, quelite verde u orégano orejón, se le mezcla con alcohol y se cubre con la hoja de coyolillo. De igual forma que para la inflamación, éste tratamiento dura un día; se pone diariamente hasta que pase el malestar. 

En polvo

Combate heridas inflamadas e infectadas. Se pueden cortar las hojas, lavarlas para quitar el polvo, ponerlas a secar en un lugar fresco, bajo sombra, libre de impurezas y moverlas de vez en cuando para que no se pudran. También, se pueden dorar hasta dejarlas crujientes y posteriormente molerlas y convertirlas en polvo. Éste último, se aplica sobre la herida abierta infectada e inflamada.



Polvo de coyolillo sobre una herida infectada


En té (infusión) de hojas

El té de hojas se sugiere para el combate de ulceras estomacales, diabetes, reducir inflamación, etc. Para prepararlo tomas unas hojas de coyolillo (lo que agarren las yemas de los tres dedos), cuando esté hirviendo un litro de agua se echan las hojas, se apaga y se tapa. Se deja hasta que suelte la esencia y se enfríe y se toma medio vaso en la mañana y otro medio vaso en la tarde. El efecto sanador se puede potenciar agregando hojas de árnica (de la región)  y cedro rojo




En té (decocción) de hoja o raíz

Se pueden hacer lavados externos de heridas o tomar la decocción de la raíz para limpiar la vesícula.  Tomas aproximadamente 50 g de raíz y la echas en agua hirviendo, dejas que hierva hasta que suelte su esencia (10-15 min), lo apagas, lo tapas, lo cuelas y tomas a temperatura ambiente. Tomas medio vaso en la mañana y medio vaso en la tarde, se toma hasta quitar molestias (Receta de Don Sixto Pascual Martínez, medico herbolario de Santa Rosa Loma Larga, Hueyapan de Ocampo, Ver., compartido con su permiso)


¿Tiene algún efecto adverso o dañino?

Hasta ahora, no se conoce. Los estudios clínicos no han mostrado alguna reacción negativa. En la medicina tradicional no se ha registrado alguna intoxicación de gente por el uso de coyolillo. Sin embargo, es importante que sí lo vas a utilizar consultes a un experto, en este caso los médicos tradicionales o curanderos. Ellos han pasado la mayor parte de su vida sanando a gente. 

Sixto Pascual Martínez, medico herbolario de Santa Rosa Loma Larga, Hueyapan de Ocampo, Ver.

¿Cómo sé quién es un buen médico tradicional? 

En éste caso, la gente los recomienda. Además, se puede informar en el centro de salud pública de cada comunidad, ya que el plan de salud IMSS BIENESTAR incluye a la medicina tradicional, por lo que cada centro salud tiene el registro de los médicos tradicionales y les brinda capacitaciones.

Finalmente. Este escrito se hizo con el objetivo de difundir otro conocimiento de la medicina tradicional, si tú estás en alguna situación de enfermedad puede ser importante que veas opciones. Hay muchas, y a veces la medicina la tienes en tu propia casa o región y a precios accesibles. 

¡¡¡Si sabes alguna otra forma de preparación o uso; no dudes en compartirlo abajo en los comentarios para que todos aprendamos más sobre ésta maravillosa planta¡¡¡


Para saber más...

¿Dónde puedo consultar más fórmulas de medicina tradicional? 

Existe una gran cantidad de remedios y fórmulas naturales que puedes encontrar en el Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana

Si ya tenemos libros del uso de las plantas, ¿por qué son importantes los médicos tradicionales? 

Hay plantas que cambian su efectividad de acuerdo a la dosis; por la edad, cambia si eres niño o adulto, sí estás embarazada, si tienes alguna enfermedad crónica, si has dormido bien, etc. Incluso hay dosis letales que pueden provocarte un gran daño, hasta la muerte. El conocimiento de algunos médicos tradicionales viene de generación en generación; a prueba y error por siglos, por eso, ellos son quienes tienen mayor conocimiento en el uso adecuado. 

¿Por qué es importante la medicina tradicional?

Muchos de los medicamentos comerciales se han encontrado a partir de la medicina tradicional. Va desde medicinas hoy comunes como la aspirina que en un principio se obtuvo de la corteza de sauces del género Salixhasta medicinas actuales para el tratamiento de cáncer como el paclitaxel cuyo compuesto se extrajo de la corteza del tejo (Taxus baccata). Así, a lo largo de la historia se han desarrollado medicinas a partir de conocimiento tradicional.

Ya hay muchos medicamentos, ¿para qué queremos a las plantas en la medicina?

Existen varias razones...

1. Nada es estático, muchas enfermedades cambian. Tener una amplia variedad de curas es mejor que tener solo una. Por ejemplo, las bacterias mutan, muchos antibióticos se hacen inútiles para su combate, es necesario tener opciones para la recuperación y una planta medicinal no tiene una sino muchas propiedades sanadoras.

Placa cromatográfica indicando la variedad de aceites esenciales que tiene cada uno de los extractos de plantas

2. Nuevas enfermedades. En la pandemia de COVID 19 la medicina tradicional jugó un papel crucial en la salud, como no había un tratamiento en especifico muchos recurrieron a la medicina tradicional, incluso, muchas personas afirman que resistieron más o que se curaron más rápido gracias a remedios naturales.

3. No hay recursos económicos ni atención medica al alcance. Existen personas que no pueden comprar tratamientos costosos o no tienen acceso a lugares especializados para la atención oportuna, es ahí donde la medicina tradicional adquiere importancia.
 
Libro propiedad de Don Juan Arismendi Rodríguez, medico tradicional de San Pedro Soteapan, Soteapan, Ver. Donde no hay doctor.


4. Hay muchas otras razones, como tratamientos complementarios para enfermedades sin cura, hay medicamentos que no se pueden elaborar en el laboratorio sino que aún necesitan a las planta, ...


Para leer más en Cuexcomate:

Fuentes consultadas:
  • Ayeleso, T. B., Matumba, M. G., & Mukwevho, E. (2017). Oleanolic acid and its derivatives: biological activities and therapeutic potential in chronic diseases. Molecules : A Journal of Synthetic Chemistry and Natural Product Chemistry, 22(11), 1915. https://doi.org/10.3390/molecules22111915 
  • Isemura, M. (2019). Catechin in human health and disease. Molecules, 24(3), Article 3. https://doi.org/10.3390/molecules24030528

Escrito por: Gisela Morgado González

Nota: Las fotos y videos que no tienen señalado el autor son fotos propias.

miércoles, 16 de abril de 2025

La papita de agua Sagittaria macrophylla, una especie amenazada

Foto en el Lago de Texcoco. Fuente de la imágen: Diego Negrete, íNaturalistMX (CC BY)

El año pasado dieron apertura al Parque Ecológico Lago de Texcoco, el cual se encuentra dentro del Área de Protección de Recursos Naturales Lago de Texcoco, y tuve la inquietud de visitar el lugar. Durante mi búsqueda en internet para encontrar la entrada al lugar y los horarios, pude ver el descontento de muchas personas e incluso algunos comentarios señalaban que el lugar no tenía nada, que hacían falta árboles, que mejor hubieran construido el aeropuerto, etc. Antes de continuar me gustaría derribar la idea de que todo ecosistema sano debería tener árboles, hay gran diversidad de ecosistemas y algunos de ellos no poseen árboles, un ejemplo de ellos es el que se encuentra en el Lago de Texcoco, el cual tiene vegetación acuática y pastizales halófitos.

He de admitir que lograr entrar no fue tan sencillo. Para aquellos que vayan en auto desde Texcoco y comunidades aledañas por la autopista Texcoco-Peñon en dirección a la CDMX, podrán ingresar por la puerta 7, que en Google Maps aparece como "Parque Ecológico Lago de Texcoco (Acceso Texcoco 01)"
Para aquellos que quieran ingresar y vayan desde la Ciudad de México en dirección a Texcoco, la entrada sería la que se encuentra a la mitad de la autopista, en aproximadamente en la siguiente localización, tomado la desviación hacia la izquierda.
 
Al llegar, me di cuenta de que para la mayoría de las personas la principal atracción eran las zonas recreativas (espacios deportivos y zonas de convivencia). Pero también pude visitar la Ciénega de San Juan, que se encuentra en una de las zonas más conservadas del área natural. Allí pude observar aves y vegetación, y algunas de las preguntas que surgieron en mi cabeza fueron: ¿Cuantas especies nativas y endémicas podré observar?, en un lugar tan singular como este ¿qué tantas especies desconocemos aquellos que no somos de aquí?, después de tan agresiva intervención, como lo fue el intento de construcción del aeropuerto ¿Cuántas especies de ellas estarán vulnerables ante tanta alteración en el sitio?.

Especie endémica de México observada en Lago de Texcoco Xanthocephalum centauroides. 
Fuente de la imágen: Abril Pérez, íNaturalistMx.

Fue entonces que comencé a buscar información sobre especies nativas y endémicas del Lago de Texcoco. Una de ellas llamo mi atención, y en seguida la presentaré, pero antes me gustaría insertar un término para que usted, querido lector, entienda un poco más la importancia de esta especie y, por tanto, del Área de Protección de Recursos Naturales Lago de Texcoco, que es el sitio que le ofrece las condiciones óptimas para vivir a esta y otras de especies.

Quizás ha escuchado hablar acerca de las especies en peligro de extinción, pero ¿sabía usted que hay varias categorías antes de que una especie llegue a ese nivel tan crítico? estas categorías son importantes porque son un aviso y, por tanto, un llamado de atención para actuar antes de que la situación de una especie animal o vegetal sea irreversible. Para considerar una especie dentro de alguna de las categorías se consideran los siguientes puntos:  la distribución de la especie en el territorio mexicano, el estado del hábitat donde se encuentra, su vulnerabilidad y el impacto de las actividades humanas sobre la especie. 
En México existe un instrumento legal que enlista, clasifica y protege a las especies en riesgo, se trata de la Norma Oficial Mexicana 059, la cual clasifica a las especies en cuatro categorías: 1) Sujetas a protección especial, 2) Amenazadas, 3) En peligro de extinción y 4) Probablemente extinta en el medio silvestre.
Categorías de riesgos de la NOM-059, basada en la información de la CONABIO.

Una especie que anteriormente tenía una mayor distribución en el Valle de México y que actualmente se encuentra como amenazada en la lista de especies en riesgo NOM-059, es la Sagittaria macrophylla (Alismataceae), que es conocida como papa de agua, apaclol, apaclolillo, hoja de flecha o cola de pato. Se trata de una planta herbácea acuática que puede encontrarse en bordes y zanjas de canales, lagunas y lagos de climas templados. Sus flores son blancas, sus hojas verdes y grandes; son sagitadas, es decir, tienen forma de flecha, y sus tubérculos son la parte más aprovechada (Miranda, 2014). Es endémica de México y se encuentra distribuida en los estados de Colima, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Tlaxcala, Ciudad de México y Estado de México. En este último es donde se ha reportado más abundancia de S. macrophylla, particularmente en la cuenca del Río Lerma y el Valle de México (Lago de Texcoco)(Zepeta & Lot, 2005). 

Flor de Sagittaria macrophylla Zucc. Fuente de la imágen: Alma Balcázar Quiñones, CONABIO (CC 4.0)

En el Valle de México la sed de crecimiento económico de la metrópoli ha mermado los cuerpos de agua, dejando remanentes de vegetación nativa que hoy lucha por sobrevivir a la invasión del humano y las especies invasoras, quienes le arrebatan espacio velozmente. La disminución de los cuerpos de agua (lagos y lagunas) se debe a factores como la expansión de la mancha urbana, el cambio de uso de suelo, la dispersión de especies invasoras, el cambio climático, la contaminación de cuerpos de agua y otros factores, principalmente antropogénicos
 
Los tubérculos de Sagittaria macrophylla son parte de la dieta del pato mexicano Anas diazi (Colón-Quezada, 2010), especie que también se encuentra en la NOM-059 con categoría de amenazada.  Esta ave es endémica de México y especialmente durante otoño es cuando consume los tubérculos de la papa de agua. Durante esa temporada los niveles del agua disminuyen y dejan accesibles a los tubérculos. La relación alimenticia del pato mexicano con la papa de agua es importante no solo porque ambas especies están en peligro de extinción, sino también porque las zonas donde crece dicha planta acuática son limitadas y se ven amenazadas.

Pato mexicano Anas diazi. Fuente de la imágen: Jorge A. Pérez Torres, iNaturalist Mexico, CC BY-NC

El registro más antiguo del género Sagittaria se encuentra en el Códice Florentino (1577). En él se reporta el uso de una planta conocida como zacateztli o cacateztli, una “raíz pequeña que se comía cocida…” . Bien podría tratarse de Sagittaria macrophylla o Sagittaria latifolia, esto debido a que ambas se distribuían ampliamente en la zona y tienen características similares (Miranda, 2014). 

Tubérculo de Sagittaria macrophylla hervido para consumo.
Fuente de la imágen: Ana Balcázar Quiñones, CONABIO, CC BY-NC-ND

Continuando con el uso de las papas de agua, hay una publicación de inicios de los 2000´s donde se reporta que en algunas comunidades lacustres del estado de México las papas de agua se seguían consumiendo, este estudio se centró en comunidades de la cuenca del Río Lerma, donde se reportó que se recolectaban para consumo, o bien, para venta (Zepeta & Lot, 2005). Este es una ejemplo de los usos tradicionales que algunas comunidades le han dado a la especie. Sin embargo, no hay información actual de usos tradicionales de esta especie en el Lago de Texcoco. Donde los subproductos más recolectados y utilizados son la espirulina, el ahuautle y tequesquite.

Tampoco hay observaciones recientes publicadas de Sagittaria macrophylla. Sería de gran interés poder verificar si aún hay presencia de ella en el ANP Lago de Texcoco. La zona donde podría encontrarse sería la en Ciénega de San Juan, que es la zona más conservada del Área Natural Protegida, donde la vegetación acuática abunda y funge como zona de anidación para aves migratorias y locales, razón por la cual el Lago de Texcoco también ha sido denominado sitio Ramsar en 2022.

Área de anidación de Himantopus mexicanus o monjita americana. Fuente de la imágen: Mauro I. Reyna, WHSRN, CC BY-NC

Los conocimientos y usos tradicionales de las especies vegetales locales son prácticas que con los años se van perdiendo, más aún cuando hablamos de comunidades cercanas a las ciudades, donde el cambio de uso de suelo, el relevo generacional y el cambio de actividades económicas, ha tenido consecuencias en el grado de conocimientos y usos tradicionales de los recursos, y por tanto el cuidado y la conservación de estos. Es importante mencionar que la responsabilidad del cuidado y conservación de la zona no solo recae en los locales (las personas que viven muy cerca del lugar) sino también en los visitantes y en las autoridades locales, estatales y federales. 
 
Imagen del código florentino zacateztli, especie Sagittaria
Ilustración del Código Florentino zacateztli, especie del género Sagittaria.

La difusión del conocimiento también juega un papel importante porque los humanos no protegemos lo que nos es desconocido y muchas veces desconocemos lo que se ha perdido. Si quieres conocer algunas especies observadas en el Lago de Texcoco te invito a conocer íNaturalistMX, donde podrás ver y subir fotografías de especies de cualquier parte del país.

Fuentes consultadas:
  • Zepeda G., C. & Lot, A. (2005). Distribución y uso tradicional de Sagittaria macrophylla Zucc. y S. latifolia Willd. en el Estado de México. Ciencia Ergo Sum, 12 (3), 282-290.
  • Miranda A., M.G. (2014). El género Sagittaria en el Códice Florentino. Elementos, 94, 45-48.
  • Colón-Quezada, D. (2010). Composición de la dieta de otoño del pato mexicano (Anas diazi) en el vaso sur de las ciénegas del Lerma, Estado de México. Revista Mexicana de Biodiversidad, 80, 193-202. 
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De Abril Pérez