martes, 7 de mayo de 2013

Las cuevas prehistoricas de Guilá Naquitz

El paisaje cultural de las cuevas prehistóricas del área natural protegida El Fuerte está situado en los valles centrales de Oaxaca, en el Ejido Unión Zapata, Tlacolula, en las montañas del sureste mexicano.

Se trata de un paisaje donde se encuentran evidencias antiguas de la dependencia del ser humano con la naturaleza, específicamente del origen de la domesticación de plantas en Norteamérica y por consiguiente al surgimiento de las civilizaciones mesoamericanas.

Paisaje cultural del Área Natural Protegida El Fuerte
El ANP El Fuerte abarca una serie de cuevas y abrigos rocosos que tiene restos de ocupación humana de tiempos prehistóricos. Se ha documentado evidencia cómo los restos de una gran cantidad de plantas que fueron usadas por cazadores recolectores, quienes encontraron la forma de iniciar el proceso de domesticación de especies vegetales que aun constituyen el alimento básico de los pueblos mesoamericanos.

Cueva Guilá Naquitz

Los estudios intensivos recientes en la zona reportaron más de 100 ejemplares que no fueron identificados en el proyecto de Kent V. Flannery en la década de 1960.

Además, en estos sitios destaca una importante diversidad de arte rupestre y material arqueológico documentados. Las evidencias culturales prehistóricas de este sitio se pueden clasificar en tres aspectos principales: la agricultura temprana, la industria lítica y el arte rupestre.

Interior de la cueva el Gringo

Abajo se ilustran tres olotes de Zea mays arqueológicos de Guilá Naquitz. Los analisis de las inflorescencias de estos especímenes indican una continuidad evolutiva a partir de la selección de teocintle domesticado por el ser humano, con una antigüedad de hasta 7000 años. Estudios moleculares y genéticos, además de las numerosas características morfológicas compartidas apoyan la teoría de que el maíz evoluciona a partir del teocintle.


Tres olotes de maíz encontrados en Guilá Naquitz

El marco natural de la selva baja caducifolia que forma parte de un paisaje  hermoso, guarda una gran lista de especies de plantas útiles, incluyendo algunas endémicas que hicieron y hacen posible la presencia humana y su interacción con el medio.

Mala mujer Cnidoscolus angustidens Torr

En esta zona se encuentran tres cuevas de importancia significativa para la humanidad. Por un lado se encuentran las cuevas de Guilá Naquitz (Piedra Blanca en zapoteco), destacando por los importantes hallazgos de restos de calabaza, frijol, chile y maíz con más de 7,000 años de antigüedad. Por el otro lado está la cueva de los Machines, es la que contiene la mayor cantidad de arte rupestre en su interior. En ella destaca el diseño antropomorfo de un jaguar. Finalmente, está la cueva de la Paloma con algunas pinturas rupestres.

Cuevas Los Machines y La Paloma
La domesticación de las plantas y el desarrollo de la agricultura temprana no puede ser conceptualizada como un único evento que se dió en un solo lugar y momento especifico Mas bien es el resultado de un largo proceso que se llevó a cabo a lo largo de miles de años y por lo tanto se produjo en un área muy amplia.

Este sitio ha mostrado la evidencia mas antigua de la planta de maíz (Zea mays) cuyo cultivo consolidó mas tarde el desarrollo de las civilizaciones prehispanicas.


Diversidad genética de maíz en la actualidad 


Referencias:

Flannery, Kent F., 2009. Guila Naquitz: Archaic Foraging and Early Agriculture in Oaxaca, Mexico, Updated Edition. Left Coast Press, Walnut Creek, CA.
Benz, Bruce B., 2001. Archaeological evidence of teosinte domestication from Guilá Naquitz, Oaxaca. PNAS 98(4): 2104-2106.
Cnidus (autor anónimo), 2009. El huerto evolutivo (4): Del teocinte /teosinte al maíz. La evolución es una repanocha. Contribución en el sitio web La Ciencia y sus Demonios, consultado el 4/5/2013.

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