miércoles, 27 de abril de 2016

Las "monjitas" de Santa Inés Ahuatempan

Monjita blanca (Laelia albida)
Al viajar en la carretera Puebla-Ixcaquixtla, hay una desviación hacia Santa Inés Ahuatempan, un pequeño pueblo enclavado en la mixteca poblana. La vegetación aparenta ser árida, tosca y sin belleza, pero al mirar bien, observamos que entre lo seco, la hermosura surge aún en los sitios más inesperados.
Un paisaje típico de Santa Inés Ahuatempan
Ahuatempan significa a la orilla del encinar debido a la presencia de algunos bosques de encinos que adornan el paisaje entre tehuixtles, mezquites, copales y cacaloxúchitl.

Cacaloxúchitl (Plumeria rubra)
En estos encinos, hay plantas que se esconden entre las ramas, por ejemplo, cactáceas que por lo regular son terrestres, han germinado entre las arrugas de la corteza, creciendo entre restos de suelo y hojas en descomposición, estableciendo su dominio y adquiriendo una vida epífita.

Una cactácea (Mammillaria sp.) sobre la rama de un encino 
A finales de septiembre, en medio de los troncos, y cubiertas a la vista por las hojas, se empieza a observar el florecimiento de una orquídea famosa y conocida en la región.  Los habitantes la denominan “monjita”, nombre que nadie en la región me ha podido explicar en que se parece una monja a la orquídea. Tal vez provenga de la blancura de la flor, o por el orden que tienen los pseudobulbos cuando se van desarrollando, pero lo seguro es que la gente la conoce como monjita.

Monjita blanca (Laelia albida)
Su nombre científico es Laelia albida Batem. ex Lindl. Tiene una distribución amplia, que va desde el norte en Durango, hasta Oaxaca al sur. Presenta su floración de septiembre a enero en algunas regiones, y hay una variación en las tonalidades de amarillo a rosado en el centro de la flor.

En la región de Ahuatempan actualmente es raro poder encontrarla de forma silvestre. Son muy pocos los sitios donde aún se puede apreciar. Su población ha bajado por la extracción de las plantas, al cortar los encinos para leña y por la transformación de los bosques a cultivos o potreros.

Monjita silvestre creciendo en un encino
Sin embargo, cuando se extraen no es para su venta, ni como uso medicinal (aunque algunas personas mencionan usar los bulbos como cataplasmas). Más bien las colocan en los árboles que están en su casa, las dejan ahí hasta que las plantas se agarran de los troncos y de esta forma, y pueden verlas florecer año con año adornando los traspatios de las casas.

Colocación de un esqueje de planta en el tronco de un árbol de la plaza principal
La preservación de estas orquídeas mediante la colocación de nuevos esquejes en los árboles, permite que se puedan encontrar algunas especies que de manera silvestre es muy difícil encontrar en este municipio. De esta forma, también se encuentran monjitas moradas, las que pertenecen a dos especies diferentes de laelias: Laelia autumnalis y Laelia rubescens, las cuales aunque tienen menor presencia en el poblado, también son apreciadas por sus colores morado intenso.

Monjita morada (Laelia autumnalis) creciendo junto a una pitahaya (Hylocereus undatus)
Detalle de la flor de Laelia autumnalis
Laelia rubescens en traspatio
En algunos estados, las orquídeas del género Laelia en flor se utilizan para adornar los cementerios o las ofrendas de las casas durante la celebración de día de muertos (como en Guerrero), sin embargo, en Santa Inés Ahuatempan, su uso es más ornamental. Rara vez se las ve adornando un altarcito dentro de las casas. Junto con el cempaxúchitl, la monjita blanca es una de las flores más representativas durante el mes de octubre, ya que adornan y engalanan la casas donde se encuentran.

Floración de la monjita morada en el traspatio de una casa
Los campesinos son los que se encargan de vigilar y propagar mediante pequeños esquejes las plantitas de las monjitas, cuidadosamente colocan entre las ramas las matitas, y aunque las dejan desarrollarse solas, con frecuencia observan su crecimiento esperando con ansias la próxima floración, cuando nuevamente entre las varitas florales, aparezcan los blancos pétalos y sépalos satinados de amarillo y lila.

Esqueje de la monjita blanca colocado en el tronco de un mango
Este año, si algún día deciden ir por la mixteca poblana durante las fechas previas a día de muertos, no olvides voltear a observar los troncos de los árboles que están en las casas, porque puedes apreciar la belleza de las flores que brindan estas orquídeas llamadas monjitas.

Mata de monjita blanca creciendo en un mezquite (Prosopis laevigata)

Para leer sobre la conservación de Laelia albida e información sobre las calaveritas de Guerrero:

Santos, L., E. Aguirre, J. E. Campos y M. Martínez (2006) Conservación in situ de la flora mexicana: La orquídea Laelia albida, en una reserva de la biosfera. Ciencia y Desarrollo en Internet 2:1-9.

Salazar-Rojas, V. M., B. E. Herrera-Cabrera, A. Flores-Palacios e I. Ocampo-Fletes (2007) Traditional use and conservation of the "Calaverita" Laelia anceps subsp. dawsonii f. chilapensis Soto-Arenas at Chilapa, Guerrero, México. Lankesteriana 7(1-2):368-370.

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