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lunes, 20 de abril de 2026

La miel de mezquite, el oro blanco

El Mezquite

Hablar del mezquite es hablar de resistencia. Este árbol, tan común en los paisajes áridos y semiáridos de México, ha aprendido a sobrevivir donde el agua es escasa y el suelo parece poco generoso. Sin embargo, lejos de ser una especie marginal, el mezquite (antes Prosopis, ahora Neltuma) ha sido una pieza clave para quienes han habitado estas regiones. Su presencia no solo modela el paisaje, sino que también sostiene formas de vida humanas, animales y vegetales que dependen de él (Rodríguez S. et al., 2014).

Apiario rodeado de árboles de mezquite y otras especies

A lo largo del país, el mezquite ha sido aprovechado de muchas maneras. Su madera se utiliza como leña y para la construcción de cercas; sus vainas han servido como forraje e incluso como alimento humano; su resina se ha empleado en la elaboración de barnices y pegamentos, y sus flores representan una fuente fundamental de néctar para abejas y otros insectos polinizadores. Para los pueblos nómadas precolombinos, el mezquite fue una especie indispensable: alimento, combustible, medicina y refugio, todo en un solo árbol (Espinoza P. et al. 2024).

La especie de mezquite identificada en el estado de Aguascalientes corresponde a Prosopis laevigata mezquite blando, una de las especies más ampliamente distribuidas del país. Su presencia no se limita a esta región, sino que se extiende por gran parte del territorio nacional, abarcando los estados del norte, centro y sur de México, lo que refleja su notable capacidad de adaptación a distintos climas y condiciones ecológicas (Palacios R., 2006).

Hoy en día, además de su valor cultural, el mezquite es reconocido por su importancia ecológica. Forma comunidades que ofrecen refugio a la fauna silvestre, contribuyen a la retención del suelo y ayudan a frenar los procesos de desertificación. También genera espacios de recreación y paisajes característicos de las zonas áridas. A pesar de ello, en algunas regiones del norte de México, donde la ganadería intensiva domina el uso del suelo, el mezquite es considerado una maleza, una percepción que contrasta fuertemente con los múltiples beneficios que aporta.

El mezquite y las abejas: una relación dorada

Entre todos los productos derivados del mezquite, hay uno que destaca por su calidad y valor: la miel. La miel de mezquite es altamente apreciada y tiene una demanda creciente, tanto por sus características sensoriales como por su origen botánico bien definido. Su producción depende de la instalación estratégica de colmenas en zonas donde la floración del mezquite es abundante, lo que permite que las abejas aprovechen casi exclusivamente su néctar.

Bastidor con la abeja reina y obreras

Además de ser un alimento, la miel de mezquite ha ocupado un lugar importante en la medicina tradicional. En distintos registros de la medicina vernácula se mencionan usos para aliviar la laringitis, la gastritis y las afecciones oculares; también se emplea como antiséptico natural. Estos usos, transmitidos de generación en generación, refuerzan la idea de que la miel no es solo un endulzante, sino también un producto profundamente ligado al bienestar humano (García C. et al., S.f.).

Aguascalientes se ha consolidado como el principal productor de miel de mezquite en México. La miel que se obtiene en esta región suele ser de color amarillo blanquecino, rica en polen y con una cristalización fina y suave, comparable a la textura de la mantequilla. Esta miel se produce durante un periodo específico del año, que coincide con la floración del mezquite, lo que da lugar a una cosecha anual muy esperada por los apicultores.

La calidad final de la miel no depende únicamente de la planta de origen. Factores como el clima, la humedad en la colmena, las características del néctar y el manejo durante la extracción y el almacenamiento influyen directamente en su sabor, textura y estabilidad. Cada frasco de miel es, en realidad, el resultado de una compleja interacción entre planta, abeja, ambiente y apicultor.

Apiario ubicado en Aguascalientes

¿Por qué la miel de mezquite es diferente?

Una de las razones por las que la miel de mezquite es tan especial es su origen botánico. Las mieles pueden clasificarse en monofloral, multifloral o de mielada, según las plantas que aportan néctar o secreciones azucaradas. Para que una miel sea considerada monofloral, el polen característico de una sola especie vegetal debe representar al menos el 45 % del contenido total. Este porcentaje se determina mediante estudios melisopalinológicos, en los que se analiza el polen presente en la miel y se compara con el de las flores de la región.

La miel de mezquite cumple con estos criterios. Su composición es particular: contiene un alto porcentaje de fructosa (alrededor del 80 %), entre 15 y 18 % de agua, potasio en concentraciones importantes y micronutrientes como sodio, calcio y vitamina B9. Esta combinación explica su sabor extremadamente dulce, su color claro y su tendencia a cristalizar de manera rápida, homogénea y fina.

Comparación de colores entre una miel multifloral y una monofloral de mezquite

Un encuentro personal con el “oro blanco”

Mi interés por la miel de mezquite nació en 2022, durante un trabajo de campo en Aguascalientes, donde hice pruebas de comportamiento en colmenas. Los apiarios se encontraban rodeados por extensas zonas dominadas por mezquites, y el apicultor con quien trabajé trasladaba sus colmenas a sitios cercanos donde la floración de esta especie podía aprovecharse mejor.

Fue ahí donde probé por primera vez la miel de mezquite. Acostumbrada a las mieles multiflorales del Estado de México, de tonos ámbar y sabores florales, esta miel me sorprendió por completo. Era clara, casi blanquecina, con un aroma muy suave y un dulzor intenso que perduraba en el paladar.

Lo que más llamó mi atención fue su cristalización. Nunca antes había visto una miel cristalizar de esa forma tan uniforme y cremosa. Ese viaje no solo me permitió conocer un nuevo tipo de miel, sino también aprender sobre el comportamiento particularmente pasivo de Apis mellifera en la región, comportamiento asociado a las características genéticas. Era posible estar dentro de los apiarios sin el equipo de protección completo, observar el manejo de las abejas y de las reinas, y entender por qué el principal producto cosechado allí era una miel tan valorada, obtenida solo una vez al año.
 
Manejo de cámaras de cría: celdas de abejas reina

Respuestas que llegan con el tiempo

Con el paso del tiempo, las preguntas que me surgieron en ese viaje comenzaron a responderse: ¿por qué esta miel es tan cara?, ¿qué la hace distinta a otras? La respuesta está en su origen botánico bien definido, en su clasificación como miel monofloral, en sus características fisicoquímicas y en sus componentes nutracéuticos, que, en conjunto, garantizan su calidad. 

La miel de mezquite no es solo un producto apícola; es el reflejo de un ecosistema, del conocimiento tradicional y del trabajo cuidadoso entre humanos y abejas. Por todo esto, no es exagerado llamarla el “oro blanco” de las zonas áridas de México.

Ahora que sabes que existe una amplia variedad de mieles, entre ellas esta miel monofloral tan especial, ¿te animarías a probarlas y descubrir cómo el origen botánico transforma su sabor, aroma y textura? Quizás lo encuentras en algún mercado, tianguis o tienda especializada en mieles cerca de tu casa.

 

Fuentes consultadas: 

Espinosa-Plascencia, A., & Huerta-Ocampo, J. Á. (2024). Aprovechamiento agroecológico y alimentario del mezquite: una revisión. Ingeniería en Industrias Alimentarias, 1(2), 36–40. 

García Chávez, C., Ramos Arredondo, L. E., Jasso Barbosa, G. N., Hernández Medina, R. G., & Ávila Ramos, F. (s. f.). Miel de mezquite: características y su uso cicatrizante. Jóvenes en la Ciencia, 28. ISSN 2395-9797.

Palacios, R. A. (2006). Los mezquites mexicanos: biodiversidad y distribución geográfica. Boletín de la Sociedad Argentina de Botánica, 41(1-2), 99-121. 

Rodríguez Sauceda, E. N., Rojo Martínez, G. E., Ramírez Valverde, B., Martínez Ruiz, R., Cong Hermida, M. C., Medina Torres, S. M., & Piña Ruiz, H. H. (2014)Análisis técnico del árbol del mezquite (Prosopis laevigata Humb. & Bonpl. ex Willd.) en México. Ra Ximhai, 10(3), 173–193.
 

Para leer más en Cuexcomate:

lunes, 3 de marzo de 2025

Taller de flores comestibles mexicanas… Si tienes la oportunidad de asistir, ¡aprovéchala!

Todos hemos comido un taco de pastor, de longaniza o de pollo. Pero, ¿te animarías a comer un taco de flores? Sí, por ejemplo, flores del maguey, flores de nopal o dalias, ¿te imaginas su sabor? 

Diversidad de flores comestibles
Fotografía: Edgar Arteaga Olmos, con permiso

En México existen al menos 23,314 especies de plantas (Villaseñor, 2016), de las cuales 7,823 son útiles (Caballero et al., 2023). Entre los principales usos se encuentran los medicinales, ornamentales y comestibles. 

En esta ocasión, vamos a hablar de las plantas que son de importancia alimenticia. Pero en México se han registrado entre 2,168 y 4,000 plantas comestibles, y además ¡nos comemos todo! Desde raíces (v.g. Ipomoea batata; camote), tallos (v.g. el quiote de Agave), hojas (v.g. muchas especies de quelites), frutos (v.g. Opuntia joconostle; xoconostle), semillas (v.g. Theobroma cacao; cacao) y hasta las flores (v.g. Cucurbita; calabaza).

Del consumo de estas últimas es de lo que hablaremos... Desde hace un tiempo me ha parecido fascinante que estructuras tan hermosas, como son las flores, se consuman, a esto se le conoce como florifagia. Además, la gastronomía mexicana es realmente diversa e ingeniosa que existen un sin fin de platillos que se pueden preparar con ellas.

Gualumbos; flores de maguey


Colorín o pemuche; flores de Erythrina

Flores de madroño; Arbutus xalapensis

Flores de nopal, Opuntia

Aunque la florifagia es una actividad tradicional, practicada desde la antigüedad (Figueredo-Urbina et al. 2019; 2021), aún existe cierto desconocimiento sobre cómo incorporar las flores a nuestra dieta. Y es que a veces nos cuesta un poco aventurarnos a probar cosas diferentes.
 
Sin embargo, existen varios lugares en donde puedes encontrar ricos guisados elaborados con flores, como en los mercados o recientemente en varios restaurantes. También aquí te dejamos algunos enlaces en donde puedes consultar recetas.

Si es de tu interés comprar flores y aventurarte a preparar platillos diversos, éstas se venden principalmente en los tianguis y mercados. Por ejemplo, en la ciudad de México podrías encontrar una gran variedad en el mercado de Sonora.
 
Hay que tener en cuenta que muchas de estas flores son de temporada, aproximadamente de enero a abril, y se consumen sobre todo durante la cuaresma

Flores de ayocote

Flores de palma o de izote; Yucca


Flores de chepil o chipilin

Flores de garambullo

Pero si quieres ir más allá de solo degustar un rico platillo elaborado con flores, te recomendamos el Taller de flores comestibles mexicanas, que lleva a cabo Xocoyol Arte Gastronómico Mexicano, impartido por la Dra. Carmen Julia Figueredo Urbina y el Chef Roberto Buccio. 

Tuvimos la oportinidad de asisitir y te contamos (sin spoilers) de que se trata: 
Este taller se lleva a cabo en el estado de Hidalgo, está dirigido al público en general y consiste en una parte teórica, una práctica y un menú degustación.

Para empezar, en la teoría, ¡qué no es nada aburrida! La Dra. Carmen platica un poco sobre la historia de la florifagia en México y sobre varias flores que no son de México, pero que ya forman parte importante en nuestra gastronomía, ya sea como platillos principales, en postres, bebidas o como condimentos.
 
Hacia el final de la charla responde varias incógnitas sobre las flores: ¿qué son? ¿De qué están hechas? En México ¿dónde se encuentran? ¿Dónde podemos adquirirlas?

Aprendiendo sobre la florifagia

Después, ¡manos a la masa! Con todos los utensilios de cocina listos y las explicaciones del Chef Roberto, entre todos los integrantes del taller elaboramos varios de los platillos que después  degustamos. Esta parte colectiva es muy divertida y al final es muy gratificante ver todo lo que en conjunto se preparó. Pero, además de aprender a cocinar las flores, también aprendimos a montar un platillo, pues es bien sabido que de la vista nace el amor.
 
Así que con este taller además aprender sobre las flores, su historia de consumo y los nutrientes que nos aportan, también nos mostró que idear una forma llamativa para presentar un platillo, es todo un arte.

Explicación del Chef Roberto

Preparando tortitas de colorín

El Chef Roberto y la Dra. Carmen montando los platillos

Finalmente y ya con mucha hambre, estamos ansiosos por comer. Por supuesto, ¡todo se ve delicioso y sabe aún mejor!
 
Pascal con flor de sábila

Quesadillas de flor de garambullo

Tortitas de colorín

Gelatina con flor de madroño, decorada con borraja y xocoyol

El taller incluye un manual con toda la información sobre las flores, el recetario para sorprender a tus amigos y familiares con lo que aprendiste y además, una constancia de participación.
 
No puedes perder esta oportunidad, pero debes de estar pendiente, ya que se imparte únicamente durante la temporada en la que se puede encontrar más diversidad de flores para elaborar distintos platillos. 
Toda la información la puedes consultar en las páginas que te dejamos aquí:



Referencias:

Caballero J., Cortés, L., Mapes, C., Blancas, J., Rangel-Landa, S., Torres-García, I., Farfán-Heredia, B., Martínez-Ballesté, A., Casas, A. (2022). Ethnobotanical knowledge in Mexico: Use, management, and other interactions between people and plants in Mexico. En A. Casas y J. J. Blancas Vázquez (Eds.), Ethnobotany of the Mountain Regions of Mexico (pp. 1-39). Springer. 

Figueredo-Urbina, C. J., Aguilar, P. O., Pulido, M. T. (2019). Flores comestibles como acervo cultural mexicanos. Ciencia y Desarrollo [En línea].

Figueredo-Urbina, C. J., Álvarez-Ríos, G. D., Córtes Zárraga, L. (2021). Edible flowers commercialized in local markets of Pachuca de Soto, Hidalgo, Mexico. Botanical Sciences 100(1): 120-138.

Villaseñor, J. L. (2016). Catálogo de las plantas vasculares nativas de México. Revista Mexicana de Biodiversidad 87(3): 559-902.

Autora del texto y de las fotos sin autor indicado: Jocelyn Briseño

martes, 3 de diciembre de 2024

El impacto del cambio climático en la distribución de especies: el caso del Palo Fierro en Sonora, México.

Las especies no se distribuyen al azar. Cada especie, a lo largo de miles o incluso millones de años, se ha adaptado a las condiciones en las que vive. El ser humano también ha influido en la distribución de especies pues ha llevado consigo especies de un lugar a otro o ha eliminado barreras naturales facilitando su dispersión.  Sin embargo, uno de los mayores problemas que como sociedad hemos acelerado, principalmente a partir de la segunda mitad del siglo pasado, es el cambio climático.  

Flores de palo fierro. Fuente de la imágen: Ken Bosma,Wikipedia

¿Cómo puede influir el cambio climático en la distribución de las especies? ¿Será una ventaja para algunas? Encontré un artículo en el que con los datos reportados de presencia de una especie (las coordenadas geográficas de los lugares donde se ha visto la especie) y datos climáticos de los sitios donde la especie está presente se hicieron modelos de distribución actual y futura de un árbol importante en el noroeste de México. Se conoce como palo fierro y su nombre científico es Olneya tesota A. Gray. Antes de platicarles lo que se hizo en esta investigación, les contare algunas generalidades sobre esta especie.

El palo fierro es un árbol de la familia botánica de las leguminosas (Fabaceae) a la que pertenecen especies como el frijol y el tamarindo. Puede medir hasta 15 metros de altura, crece muy lentamente y se estima que algunos árboles tienen 800 años de edad e incluso es probable que vivan más tiempo (Nabhan y Behan, 2000).  Su época de floración es durante los meses de mayo y junio, pero ocurre cada 2 o incluso cada 5 años. El desarrollo de nuevos individuos es esporádico, pues por la falta de humedad la gran mayoría de plántulas mueren (Hendricks et al., 2016). Además, su  madera es muy dura.

Este árbol es endémico del desierto de Sonora. Crece en las partes más áridas del desierto, aunque los ejemplares de mayor tamaño se encuentran a lo largo de los pequeños arroyos temporales en el desierto (Búrquez y Quintana, 1994). Habita desde el nivel del mar hasta aproximadamente 900 metros de altitud, en zonas con precipitación promedio de entre 75 a 400 milímietros anuales. Se desarrolla mejor en suelos arenosos y rocosos en planicies y laderas (SEMARNAT, 2014).

A diferencia de otros árboles del desierto, el palo fierro rara vez tira todas sus hojas, de modo que sirve de sombra y protección contra las heladas y el calor extremo a diversas especies durante todo el año (Nabhan y Behan, 2000; Suzán et al., 1996). Además de su importancia ecológica, el palo fierro también tiene importancia económica y cultural porque se utiliza para la producción de figuras (Zuñiga y Suzan, 2010). Finalmente, esta especie se encuentra listada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 y se clasifica como sujeta a protección especial (SEMARNAT, 2010).

Artesanía hecha con madera de palo fierro. Fuente de la imágen: SteveMarlett, Wikipedia

De vuelta al artículo, aunque esta especie se distribuye en los estados de Sonora, Baja California y Baja California Sur en México, y también en parte del sur de Estados Unidos, los investigadores se enfocaron en la distribución dentro del estado de Sonora.

Para ello, tomaron datos de presencia (las coordenadas geográficas de lugares donde se observó la especie) que se reportaron en diferentes fuentes:

1) Observaciones en campo del Inventario Nacional Forestal y de Suelos durante el periodo de muestreo 2004-2009.
2) Bases de datos del INIFAP (Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas y Pecuarias)
3) Bases de datos de CONABIO (Comisión Nacional para el Uso de la Biodiversidad).

Las variables climáticas presentes (de 1950 a 2010) y futuras (utilizando escenarios climáticos con estimaciones promedio de 2041 a 2060, para obtener 2050 y de 2061 a 2080 para obtener 2070), se obtuvieron de la base de datos de Wordclim que incluyen un total de 19 variables bioclimáticas derivadas a partir de datos de precipitación y temperatura.

Esta información se cargó en el software MaxEnt para hacer los modelos de distribución actual y de dos escenarios de cambio climático futuros (2050 y 2070). Mediante un algoritmo, se utiliza la información de las condiciones ambientales existentes en los lugares donde se ha registrado la especie para inferir las zonas donde es probable que también se distribuya actualmente y en el futuro.

Interfaz de MaxEnt

Los resultados más importantes son los siguientes:
  • De las 19 variables bioclimáticas utilizadas, la que mejor contribuye a explicar la distribución de la especie es la que toma en cuenta la precipitación en los 4 meses más secos del año (Bio17; o sea, qué tan seco es la temporada seca), mientras que las variaciones extremas de temperatura (Bio2) que se presentan en la zona no parecen afectarle a la especie.

Variables bioclimáticas en el modelo de distribución: El gráfico azul indica la contribución de cada variable al modelo. Se marca con flecha verde la variable que más influye y con flecha roja aquella con menor influencia. 

  • La distribución actual de la especie es en la zona desértica y cerca de la zona costera, donde la altitud va de los 0 a los 1000 m. 

Distribución actual de palo fierro. El color rojo indica la mayor probabilidad de existencia de la especie, el color azul indica la menor probabilidad
  • El artículo no presenta los resultados de los modelos para 2050, pero en el modelo de distribución  para el año 2070 se observa que debido a las condiciones climáticas que se presentarán, el palo fierro encontrara condiciones para desarrollarse en la zona noreste de Sonora en zonas montañosas de la Sierra Madre Occidental en municipios como Agua Prieta, Bacanora, Nacozari y Sahuaripa, donde actualmente no se tiene reporte de la existencia de este árbol. 

Distribución bajo escenario de cambio climático para 2070


Como vemos, el cambio climático afectara la distribución de este árbol: existe el riesgo de que deje de existir en algunas zonas, pero se favorecerá su desarrollo en otras regiones con altitud mayor. Por ser una especie de importancia ecológica, pero de lento crecimiento, se plantea su uso para posibles reforestaciones en lugares donde aún no se desarrolla de manera natural.

Municipios donde actualmente no se encuentra la especie pero con probabilidad de distribuirse en 2070

El artículo completo pueden encontrarlo aquí

A menos que se indique lo contrario, las imágenes fueron tomadas del artículo principal.

Bibliografía

Artículo principal:

Otras fuentes consultadas:
  • Búrquez, A. y Quintana, M. (1994). Islands of diversity: ironwood ecology and the richness of perennials in a Sonoran desert biological reserve. In: Nabhan, G.P. & Carr, J. (eds.) Ironwood: an ecological and cultural keystone of the Sonoran Desert, Conservation International Occasional Paper No 1. Washington, DC. pp. 9-27. 
  • Hendricks, D., Schenk, H., y Jones, C. (2016). Overland water flow contributes little to survival, growth, reproduction, and ecophysiology of Olneya tesota (desert ironwood) trees. The Southwestern Naturalist, 61(2): 119-124. 
  • Nabhan, P. y Behan, M. (2000). Desert ironwood primer, biodiversity and uses associated with ancient legume and cactus forest in the Sonoran desert. Arizona-Sonora Desert Museum, Tucson, Arizona. 95 pp. 
  • SEMARNAT, (2010). Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, Protección ambiental-Especies nativas de México de flora y fauna silvestres-Categorías de riesgo y de especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio-Lista de especies en riesgo. Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. México, D.F. 78 pp.  
  • SEMARNAT (2014). Plan de manejo tipo para la conservación y aprovechamiento sustentable de Olneya tesota Gray (palo fierro). Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. México, D.F. 41 pp.
  • Suzan, H., Nabhan, G. y Patten, D. (1996). The importance of Olneya tesota as a nurse plant in the Sonoran Desert. Journal of Vegetation Science 7(5):635–644. doi: 10.2307/3236375.
  • Zuñiga, B. y Suzán, H. (2010).Comparative population analysis of desert ironwood (Olneya tesota) in the Sonoran Desert. Journal of Arid Environments 74(2):173–178

Para leer más en Cuexcomate:

 De Josué Leal

miércoles, 8 de mayo de 2024

El garbancillo, una planta útil de la montaña

Durante nuestra salida de campo del curso de Etnobotánica, hicimos una parada cerca del Parque Nacional Iztaccihuatl-Popocatépetl.

El volcán Popocatépetl

Al caminar por un campo encontramos suelos originados por cenizas volcánicas. Se les conoce como andosoles, y son la base para un sistema de cultivo de maíz, llamado de humedad residual. Pero hay otras plantas interesantes: también encontramos unas que tenían unas flores moradas muy vistosas en esta temporada seca. Pertenecían al género Lupinus.

El campo ya sembrado en Semana Santa y la planta de Lupinus sp. en la orilla.

Lupinus sp., conocida como garbancillo

Al investigar un poco, encontré que hay una especie del género Lupinus que es muy interesante ...
 
Su nombre científico es Lupinus montanus Kunth. Debido a su parecido con otras especies de su género, también se le llama garbancillo.

Flores y frutos de Lupinus montanus Fuente: Plantnet, Fabien Anthelme (CC-BY-SA)

Se encuentra  en la región central de México, en el Eje Neovolcánico y en algunas partes de la Sierra Madre Oriental. Es una especie común en áreas que han sido perturbadas por la tala o incendios de bosques de pino, pino-encino y pastizales  (Rodríguez-Trejo y Rojo-Zenil, 1997). 


Vegetación de bosque perturbado

El garbancillo (Lupinus montanus) puede adaptarse a diferentes altitudes. Llega  a formar parte de la vegetación alpina.  Es  aquella  vegetación sin árboles que crece en la cima de las montañas, donde hay fuertes vientos y condiciones muy extremas de temperatura, que Steinmann et al. (2019) resumen como "invierno de noche, verano de día". 

Pastizal alpino

Características del garbancillo
 
Esta planta pertenece a la familia Fabaceae. Rzedowski y Rzedowski (2001) mencionan que es una planta perenne que llega a medir desde 30 centímetros a un metro de altura, con un tallo hueco con pelillos. Tiene como fruto una  vaina o legumbre que mide aproximadamente de 4 a 5 centímetros.
 
Lupinus montanus Fuente: Plantnet, de Fabien Anthelme (CC-BY-SA), recortado
 
Su importancia 
 
Espinosa (2014)  hizo un experimento en el que sembró maíz junto con Lupinus montanus. Observó que esta planta, en su raíz, tiene la capacidad de disolver partículas del fósforo que están en el suelo para dejarlo disponible para las raíces del maíz (aparte del efecto conocido de las leguminosas de fijar nitrógeno). Esta planta tenía un efecto positivo para sus plantas vecinas. 

Portada de tesis de maestría: Efecto nutricional de Lupinus montanus sobre Zea mays L. (Espinosa,2014)

Raíces de Lupinus montanus y Zea mays  Fuente:Espinosa (2014)

Otra de las funciones del garbancillo es que sirve como planta nodriza para otras especies. Quiere decir que es una planta que protege, provee de nutrientes y facilita las condiciones del ambiente para que las semillas de otras plantas puedan germinar y crecer para poder adaptarse al medio (Callaway, 1992).

Ramírez-Contreras y Rodríguez Trejo (2009) hicieron un experimento en el que establecieron una plantación de brinzales (plantas pequeñas de pinos) de Pinus hartwegii  cerca de plantas de Lupinus montanus. Comprobaron que ésta es una buena planta nodriza, ya que les da ventajas en crecimiento, altura  y en reservas de nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio

Dibujo ilustrativo de una planta de Lupinus montanus como nodriza de una planta de Pinus  

Pinus hartwegii en el Parque Nacional Iztaccihuatl-Popocatépetl 

Como podemos ver, el garbancillo no sólo es una planta más de la montaña. También, tiene un papel importante  en el suelo. Nos lleva a pensar en todas aquellas plantas, que aún nos falta admirar y estudiar para poder entender su importancia.

Pastos alpinos


Para conocer más sobre el tema pueden consultar:
Referencias

viernes, 26 de enero de 2024

Si joven quieres ser, esta receta tienes que conocer

Durante una salida de campo a Zacatlán, Puebla, tuve la oportunidad de dar un recorrido por el Mercado Revolución y encontrar varias sorpresas, entre ellas, el alberjón. Recordé que cuando era niña, mi mamá los cocinaba con nopales, jitomate y un poco de cilantro. 

Me animé a pedir un kilo para llevar. La señora encargada de la venta de los alberjones me sugirió otra opción para cocinarlos. 

¡Así que aquí les dejo la receta!

Los alberjones nos aportan grandes cantidades de nutrientes

¿Pero sabes que es el alberjón? 

Su nombre científico es Pisum sativum L., es una leguminosa que cuando se consume en fresco se le conoce como chícharo y cuando sus semillas están maduras se le conoce como alberjón. Pertenece a la familia Fabaceae y nos aporta proteínas (21.4%), vitamina A y C, fibra, hierro y muchos otros minerales (calcio, fósforo, magnesio, zinc, entre otros) y antioxidantes. Se prepara principalmente en sopas, como sustituto de frijol para tlacoyos, tamales y tortillas. 

Se domesticó en el Cercano Oriente y ha sido la base de la alimentación humana de esta región por miles de años. 

Pero, ahora a la receta que me recomendaron. Para preparar este guisado vamos a necesitar lo siguientes ingredientes:

Por sus ingredientes es apto para personas vegetarianas o veganas

Rinde para 5 personas 

Preparación 

1.- Retira cualquier impureza que se encuentre en los alberjones, enjuágalos con un poco de agua y ponlos a cocer. 

Antes de cocinar los alberjones es importante lavarlos y retirar las impurezas

Nota:  Se recomienda remojar los alberjones en agua al menos unas 12 horas antes de cocinarlos para facilitar su cocción. Si utilizas olla exprés para su cocción, se requiere de 15 a 20 minutos y en estufa al menos 1 hora.

2.- En otra cacerola, pon a cocer en agua los nopales picados en cuadritos por al menos 15 minutos, agrega un poco de sal y un ajo sin cáscara. 

Se retiran con cuidado las semillas, principalmente de los chiles anchos

3.- Ahora es el turno de los chiles. Con la ayuda de un cuchillo retira las semillas y remójalos al menos 10 minutos en agua caliente.

En agua caliente se dejan reposar por unos 10 minutos los chiles desvenados

4.- En un sartén, asa los jitomates hasta que queden más o menos cocidos.

Cuando se guisa con jitomates asados, la comida adquiere más sabor

5.- Una vez que los nopales y los alberjones se encuentren cocidos, retiramos el agua y reservamos. En la licuadora, muele muy bien los chiles, los jitomates asados, ajo y cebolla. 

Nopales y alberjones listos para ser mezclados con la salsa

6. - En una cacerola, calienta un poco de aceite e incorpora la mezcla de los chiles molidos. Cuando hierva, agrega medio litro de agua, los nopales y alberjones cocidos, la rama de epazote y un poco de sal al gusto.

Dejamos hervir por unos 10 o 15 minutos y apagamos el fuego

7. - Una vez que suelte el hervor, apaga el fuego y el guisado ya está listo para servirlo.

Podemos acompañar los alberjones con arroz blanco o rojo

Puedes acompañar tu platillo con arroz y tortillas. Si no estas acostumbrado al picante, puedes agregar más jitomates asados. ¡Buen provecho!

Para leer más sobre los alberjones